El “gurú del blue” explicó qué bono le ganó al dólar y qué puede pasar ahora con el tipo de cambio
Salvador Di Stefano sostuvo que algunas alternativas en pesos superaron ampliamente la devaluación del peso y dejaron ganancias medidas en dólares. Pero advirtió que la baja de tasas puede empujar al tipo de cambio hacia la zona de $1.450 - $1.500.
Las inversiones en pesos volvieron a ganarle al dólar. Al menos así lo planteó el analista financiero Salvador Di Stefano, conocido en el mercado como el “gurú del dólar”, en su último informe, donde analizó el efecto de la baja de tasas sobre los bonos en moneda local y el comportamiento reciente del tipo de cambio.
El diagnóstico llega en un momento sensible para los inversores. Después de varios meses en los que el atractivo estuvo puesto en los instrumentos en pesos, el mercado empieza a preguntarse si todavía queda recorrido para esa estrategia o si conviene volver a mirar al dólar.
Salvador Di Stefano y su mirada sobre el tipo de cambio: "Hoy el dólar a $1.400 es piso"
Para Di Stefano, la baja de tasas “impulsa las cotizaciones de instrumentos en pesos que pagan tasas muy altas”, pero también puede empujar al dólar algunos escalones más arriba. En su escenario, el tipo de cambio podría ubicarse en la zona de $1.450/$1.500.
“La baja de tasas impulsa las cotizaciones de instrumentos en pesos que pagan tasas muy altas como el TY30P, e impulsan a la suba al dólar en el mercado”, sostuvo el analista.
El bono que le ganó al dólar
El caso que Di Stefano tomó como referencia es el TY30P, un bono en pesos con vencimiento en mayo de 2030. Según explicó, el título paga una tasa del 29,5% anual y cuenta con una opción de venta que permite salir de la inversión en mayo de 2027.
El punto central del informe es la comparación entre el rendimiento del bono y la evolución del dólar MEP desde su emisión. Di Stefano recordó que el título fue emitido el 4 de junio de 2025, cuando el dólar MEP cotizaba a $1.193,20. En la actualidad, según su cálculo, se ubica en torno de $1.440,40, lo que implica una suba del 20,7%.
En ese mismo período, el TY30P acumuló una ganancia superior. El bono fue emitido a $100, pagó una renta de $14,75 y cotiza cerca de $121. Sumados ambos componentes, la inversión alcanza $135,75, lo que representa una ganancia de 35,75%.
Medido en dólares, Di Stefano estimó que el resultado dejó una utilidad de 12,5%. “Contra todos los pronósticos”, planteó, los instrumentos en pesos volvieron a mostrar un rendimiento positivo frente al tipo de cambio.
Qué pasa con las tasas
El análisis también se apoya en la fuerte baja de los rendimientos en pesos. Di Stefano señaló que una letra con vencimiento el 30 de noviembre de 2026, la S30N6, rinde 26,9% anual. En paralelo, la letra ajustada por inflación X30N6, con el mismo vencimiento, ofrece apenas 0,11% más inflación.
A partir de esa comparación, el analista interpretó que el mercado está descontando una inflación anualizada cercana al 26,9% para los próximos seis meses.
En el tramo más largo de la curva, comparó el Boncap T30A7, que vence el 30 de abril de 2027 y rinde 29,7% anual, con el bono ajustado por inflación TZXA7, que ofrece 1% más inflación. Para Di Stefano, esa relación sugiere que el mercado espera una inflación cercana al 29,7% a un año.
El dato no es menor: con tasas más bajas, los bonos que fueron emitidos con cupones altos tienden a mejorar su precio. Esa dinámica explica parte de las ganancias recientes en algunos títulos en pesos.
¿Hasta dónde puede subir el dólar?
Aunque el informe destaca que las alternativas en pesos superaron al dólar, Di Stefano no descarta una suba del tipo de cambio. Por el contrario, sostiene que si la baja de tasas se profundiza, el dólar podría moverse hacia la zona de $1.450/$1.500.
Para el analista, ese nivel no necesariamente implicaría una mala noticia para el Gobierno. Según su mirada, un dólar algo más alto podría mejorar la competitividad exportadora, aumentar la cantidad de pesos que recibe el campo por la cosecha y fortalecer la recaudación.
La clave, de todos modos, estará en si esa suba se traslada o no a precios. En el escenario que plantea Di Stefano, el ajuste del dólar podría convivir con un mercado financiero más ordenado, siempre que la demanda de pesos se mantenga y que no se reactive una dolarización fuerte de carteras.
El campo, otro factor que mira el mercado
El informe también pone el foco en la liquidación del agro. Di Stefano sostuvo que la campaña 2025/26 muestra rindes muy buenos y estimó que podría alcanzar los 170 millones de toneladas.
En ese marco, proyectó que mayo podría marcar un nivel muy alto de liquidaciones del campo, con exportaciones superiores a los US$ 10.000 millones. Ese ingreso de divisas es uno de los factores que el mercado sigue de cerca para evaluar la estabilidad cambiaria de las próximas semanas.
Para los inversores, el escenario combina tres variables: tasas en baja, bonos en pesos que todavía conservan atractivo y un dólar que podría subir sin romper el esquema financiero. La pregunta es cuánto margen queda para seguir ganando en pesos después del fuerte rendimiento acumulado.
Di Stefano también destacó el apetito por la deuda en dólares, tanto soberana como corporativa. En su informe mencionó que el Gobierno colocó bonos AO27 y AO28 por US$ 848 millones, por encima de los US$ 500 millones previstos inicialmente.
Según detalló, el AO27 se colocó a una tasa del 5% anual, mientras que el AO28 salió al mercado con una tasa del 8,8% anual. También remarcó que en abril se colocaron bonos corporativos y provinciales por unos US$ 1.700 millones, con emisiones de empresas como Vista y Edenor, además de la provincia de Chubut.
Para el analista, ese comportamiento muestra que el mercado sigue encontrando oportunidades tanto en pesos como en dólares, aunque con una selectividad mayor que en meses anteriores.
Qué debería mirar el pequeño inversor
El informe deja una advertencia implícita para el inversor minorista: los pesos ya dieron una ganancia importante, pero eso no significa que todos los instrumentos tengan el mismo recorrido de ahora en más.
Los bonos con cupones altos pueden seguir subiendo si las tasas bajan, pero el punto de entrada ya no es el mismo que hace algunos meses. Del otro lado, el dólar podría empezar a moverse hacia arriba si la tasa deja de compensar el riesgo cambiario.
La conclusión de Di Stefano es que el mercado atraviesa un cambio de etapa. Los pesos fueron ganadores frente al dólar, pero el nuevo equilibrio dependerá de la velocidad de la baja de tasas, la liquidación del agro y la reacción de los inversores ante un dólar más cerca de $1.500.
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