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La última licitación de alimentos de Olivos que hizo Belén Agudiez, la amiga de Karina despedida por Milei

Antes del nuevo escándalo, Presidencia publicó otra licitación de almacén para la residencia que todavía no fue adjudicada, pero que aún tenía como responsable a María Belén Agudiez, despedida como subsecretaria de Planificación General. La diputada Marcela Pagano denunció que una empresa vinculada a su familia habría redireccionado parte de estos encargos. En el último pedido figuran dulces, repostería y harina.

Belén Agudiez, la "brujita" amiga de Karina Milei, y las compras de comida en Olivos. Foto: Cedoc

Pocos días antes de su renuncia (cuya aceptación, con fecha del 20 de septiembre, fue oficializada por el decreto 1055/2026) María Belén Agudiez aparecía como responsable de un nuevo proceso de licitación para la compra de productos secos de almacén destinados a la Casa de Gobierno y la Residencia Presidencial de Olivos. La resolución, publicada en el sitio COMPR.AR el 15 de septiembre en estado de “en apertura”, explica que la ahora exsubsecretaria de Planificación General de la Presidencia –y, según versiones periodísticas, cercana a Karina Milei– era parte de un pequeño grupo de funcionarios habilitados para autorizar la convocatoria y elección del procedimiento, aprobar el pliego de bases y condiciones particulares (el listado de la compra) y, en el caso de aplicar, declarar desierto el concurso.

Belén Agudiez y Karina Milei.

De las poco más de 34 páginas del listado de este último pedido, 18 son para la residencia presidencial. Se destacan entre los productos casi 1.600 litros de aceite (un promedio de 9 litros por día, y 360 de esos litros específicamente para freír), más de 1.400 kilos de harina (casi 8 kilos por día), 450 kilos de pan rallado, 310 kilos de sal (entre gruesa, fina y parrillera), 92 kilos de gelatina, 120 kilos de dulce de leche, 150 kilos de dulce de membrillo, 75 kilos de baño de repostería de chocolate (blanco, leche y semiamargo, que alcanzarían para cubrir una torta por día con unos 400grs), 25 kilos de almendras, 25 kilos de nueces y 440 kilos de azúcar, entre muchos otros.

Parte del último proceso de licitación de productos de almacén para Olivos. Captura de pantalla.

Este medio ya había detallado las cantidades de verduras, frutas, productos cárnicos y de almacén que había comprado la Secretaría General de la Presidencia para la Casa de Gobierno y la residencia del Presidente. También que una empresa que figuraba en una denuncia realizada por el ministerio de Capital Humano (Fransro S.R.L.) había resultado adjudicada en una de estas licitaciones.

Pero el 15 y el 16 de septiembre se publicaron dos nuevas licitaciones para la compra en el portal en el que se registra la mayoría de los procesos de adquisición de bienes y servicios por parte de los organismos del Estado. Uno para la provisión de 29 toneladas de carne –que ha tenido una amplia cobertura mediática durante la última semana–. El otro, para la adquisición de varios productos de almacén.

En el portal en el que aparecen las licitaciones del Estado estas dos últimas no fueron todavía adjudicadas: aparecen “en apertura”. Lo que sí se puede consultar es la cantidad de productos solicitados, los oferentes y sus propuestas. Fransro S.R.L. vuelve a figurar como uno de los cuatro proveedores de productos de almacén (esta vez como interesado): con una oferta superior a los $ 50 millones la compañía compite con la Distribuidora Carlitos (con una propuesta de provisión por $ 466 millones), Pola S.R.L. (con una oferta de $ 181 millones), y Federico Pablo Campolongo, que presentó una lista de productos por $ 39 millones. Como todas las compras de este tipo, y de aprobarse, se trataría de una contratación abierta: por el término de seis meses o hasta agotar las cantidades máximas establecidas.

La diputada nacional Marcela Pagano presentó una denuncia penal en la que utilizó como base y citó estos reportajes mencionados más arriba. En la denuncia presentada por la legisladora aparecen la Secretaría de la Presidencia de la Nación, Karina Milei; el titular de la Dirección General de Administración de la Secretaría (y los funcionarios que intervinieron en la elaboración de los pliegos); los socios, gerentes y apoderados de la firma Fransro S.R.L.; Javier Sosa, exintendente de la Residencia Presidencial de Olivos; y Belén Agudiez, ahora también exfuncionaria.

Pagano agrega en el primer documento y en sus ampliaciones que la presentación no es por la compra de alimentos para las dependencias estatales. “Se denuncia que compra cantidades que ninguna estimación razonable puede explicar, con estándares de calidad superiores a los que puede permitirse cualquier familia argentina, a proveedores que no debieron haber sido admitidos, y sin exhibir la motivación que la ley exige a todo acto administrativo”, sumó la legisladora.

“Las magnitudes hablan por sí solas. Los 9.400 kilos de carne semestrales previstos para Olivos equivalen a 18.800 kilos anuales, es decir, al consumo anual de unos 400 argentinos al nivel actual de 46 kilos por habitante. Los 20.800 kilos semestrales de frutas y verduras de la contratación de marzo de 2026 equivalen al consumo anual de unas 570 personas (sobre la base de 73 kilos anuales por habitante, último registro oficial disponible); la contratación de agosto, si se agota al mismo ritmo que la anterior, supera el consumo anual de 700 personas”. Y cerró: “Aun computando al personal de la residencia, a la custodia y a los eventos oficiales, se trata de volúmenes que exceden por mucho lo que una residencia puede consumir, y el Poder Ejecutivo —que dispone del dato— se niega a informar cuántas personas comen allí”.

En declaraciones públicas Pagano afirmó que una empresa de catering que sería propiedad de familiares de Agudiez –autorizada para armar los pliegos y aprobar las licitaciones– podría estar quedándose con parte de la mercadería para sus negocios personales. En concreto el escrito presentado ante la Justicia declara que, “bajo la modalidad de orden de compra abierta, cada orden de provisión es un acto de administración de fondos públicos que debe responder a una necesidad real y verificable. Si las cantidades máximas se agotan anticipadamente sólo caben dos alternativas: o la mercadería ingresó efectivamente a la residencia y fue consumida allí, lo que exige explicar por quiénes; o la mercadería facturada no ingresó, o ingresó y fue derivada a terceros, lo que configuraría, además de la defraudación, el delito de peculado”.

Los productos encargados y las sospechas

En el detalle de la licitación publicada hace pocos días para la compra de productos cárnicos para Casa Rosada y Olivos figuran en total 29.505 kilos de diferentes cortes y tipos: 9.135 kilos son para la provisión de seis meses en la residencia de Milei.

En la composición de estos últimos se destacan, según constató PERFIL, 3.600 kilos de pollo, 900 kilos de milanesas de nalga, 2.100 kilos de roast beef de novillo y 1.200 kilos de paleta. Las ofertas presentadas para cubrir los 29 mil kilos van desde los $ 333 millones a los $ 507 millones.

Parte del último pedido de carne para Olivos y Casa Rosada. Captura de pantalla.

Sobre este punto Pagano también amplió su presentación y afirmó que son 1.522 kilos por mes, “poco más de 50 kg de carne por día calendario y alrededor de 72 kg por día hábil. Computadas a razón de 250 gramos por ración, equivalen a más de 36.500 raciones de carne en un semestre”.

La diputada agrega como punto a favor de su hipótesis sobre los supuestos negocios familiares de los encargados de hacer las compras para Olivos algunas de las características de los productos requeridos: “más de dos tercios (el 68 %) de la carne vacuna solicitada corresponde a dos cortes —roast beef (2.100 kg) y paleta (1.200 kg)— que no son cortes de parrilla ni de mesa, sino cortes que se destinan típicamente a picar, guisar o elaborar (hamburguesas, empanadas, pasteles de carne, rellenos). Mientras para la Casa de Gobierno el pliego compra directamente carne picada envasada al vacío, para Olivos compra las piezas enteras, lo que supone que el procesamiento se realiza dentro de la residencia, en su propia cocina, sin que el proveedor ni la Comisión de Recepción tengan forma de saber en qué se transforman”.

Licitaciones y políticas alimentarias que esperan

En febrero de este año el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia, lanzó una licitación para la contratación de un servicio integral de racionamiento de alimentos por seis meses para los hogares de adultos mayores dependientes del gobierno nacional. En total la licitación menciona a siete instituciones que serían las beneficiarias, pero desde marzo se encuentra en el sitio COMPR.AR como “en evaluación”.

Desde la cartera de Sandra Pettovello no respondieron ante la consulta de PERFIL acerca de a qué se debe la demora en la adjudicación.

Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad, explicó a este medio que esta situación “es frecuente desde hace mucho tiempo”.