COMBUSTIBLES Y MERCADOS

"Teléfono para Marin": el análisis de Salvador Di Stefano mientras el crudo se frena, pero los surtidores aún esperan

El precio internacional del crudo cae y pone presión sobre YPF que aún no define la baja de los combustibles. En este contexto, el petróleo barato puede darle aire a la inflación, aunque no a las petroleras. El "gurú de la city" explica qué puede pasar con las acciones del rubro.

Félix Schmidt: “Gran parte del precio que pagamos en el surtidor, termina siendo entre un 45 y un 50% de impuestos” Foto: Cedoc Perfil

La baja del precio internacional del petróleo a niveles cercanos a los 70 dólares el barril volvió a abrir una pregunta clave para la economía argentina: si el retroceso del crudo podrá trasladarse al valor de los combustibles y, por esa vía, ayudar a consolidar una inflación más baja en los próximos meses. En un mercado global con mayor oferta potencial, tras la decisión de la OPEP+ de aumentar su producción desde agosto y la recuperación gradual del tránsito petrolero por el Estrecho de Ormuz, el barril volvió a niveles similares a los previos a la escalada bélica en Medio Oriente.

Sin embargo, en los surtidores, el precio local se mantiene. Si bien el programa compensador denominado "buffer" para equilibrar los valores locales frente a las subas del mercado internacional que puso en práctica YPF ya terminó a fines de junio, aún se espera que se defina una baja de precios en la compañía que lidera Horacio Marin. 

Por qué no baja la nafta en Argentina tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán

El analista Salvador Di Stefano revalorizó ante todo la baja: “El petróleo perforó los US$70 en su versión americana, esta es una muy buena noticia”, señaló. En su visión, una baja en el precio de los combustibles podría tener impacto directo sobre la dinámica inflacionaria local: “Una baja en el precio de los combustibles podría mostrar una inflación mucho más baja en los próximos meses”, sostuvo.

El punto ahora es si esa caída internacional se trasladará a los surtidores. Di Stefano advirtió que, pese al retroceso del crudo, la petrolera estatal YPF “aún no definió la política de precios futura” y dejó un mensaje directo para su conducción: “Teléfono para Horacio Marín”. La definición es relevante porque los combustibles tienen impacto no sólo sobre el consumo directo, sino también sobre los costos logísticos, el transporte de mercaderías y la estructura de costos del agro.

Ese factor aparece especialmente sensible en un momento en el que la liquidación del campo viene por debajo de lo esperado, aun en el marco de una cosecha récord. Según Di Stefano, los productores parecen esperar mejores condiciones antes de vender.. “Recordemos que los fletes tienen un peso muy alto en las cuentas de un productor”, explicó el analista y en este sentido señaló: "Los derechos de exportación caen el 27,8% en el mes de junio, esto se debe a un efecto combinado de reducción de alícuotas impositivas, y una menor liquidación por parte del campo. Las alícuotas que más cayeron fueron las de trigo y cebada que bajaron 4%, del 9,5% al 5,5%, en el caso de la soja bajaron 2%, maíz, sorgo y girasol 1%. En el marco de una cosecha récord, las liquidaciones son muy bajas, daría la impresión que los productores esperan liquidar con un tipo de cambio más elevado, y un precio del gasoil más bajo".

Dólar, inflación y combustibles

El análisis de Di Stefano también conecta la baja del petróleo con la dinámica cambiaria. En junio, el dólar mayorista subió 5,3%, mientras que la inflación esperada para el mes se ubicaría en torno al 1,8%. Fue la primera vez desde octubre de 2025 que el dólar le ganó a la inflación. En la comparación interanual, el dólar mayorista avanzó 23,2%, contra una inflación estimada de 33,2%, lo que implica una inflación en dólares de 8,2% anual.

Caputo presenta el programa financiero hasta 2027 con foco en los vencimientos en dólares y el riesgo país

Desde la asunción de Javier Milei, según los cálculos del analista, la inflación acumuló 319%, mientras que la devaluación del dólar mayorista fue de 311,7%. En tanto, el dólar CCL pasó de $834 a fines de noviembre de 2023 a $1.558 en junio de 2026, con una suba de 86,7%. “El que se quedó en dólares billetes perdió contra la inflación y el dólar mayorista”, resumió.

En ese contexto, un eventual recorte en combustibles podría actuar como un ancla adicional para los precios. No sólo por el efecto directo en naftas y gasoil, sino por su incidencia en transporte, alimentos y costos de distribución. Para el mercado, una inflación más baja también podría mejorar el atractivo de los bonos en pesos ajustados por CER, especialmente aquellos que pagan tasas reales elevadas.

Bonos CER y oportunidad en pesos

Di Stefano remarcó que el mercado descuenta para los próximos 12 meses una inflación de 19,3% anual, lo que implica una tasa mensual promedio del 1,5%. A la vez, la devaluación esperada se ubicaría en 23,6% anual, equivalente a un ritmo mensual del 1,8%. Bajo ese escenario, el dólar a un año rondaría los $1.830.

Para el analista, los bonos en pesos ajustados por inflación lucen desarbitrados. Mencionó el caso del TZXS8, un título que ajusta por CER, paga el 100% al final del período y tiene una tasa interna de retorno del 8,3% anual. También citó el AO28, que amortiza el 30 de octubre de 2028, paga una renta mensual de 0,5% y muestra una TIR de 7,7% anual.

“Lo que no se paga con liquidez, se paga con tasa”, evaluó Di Stefano. 

Sobre las inversiones en petroleras

En cuanto a la decisión de invertir en empresas petroleras en este contexto, el "gurú de la city" señaló: "Las acciones estarán muy selectivas, no parece atractivo comprar petroleras, con la baja en el precio del petróleo en el mundo. Empresas como Pampa Energía, Central Puerto y Loma Negra vienen con un recorrido lateral, y lucen como una oportunidad", explicó, al tiempo que agregó: "Metrogas entró en la recta final de su venta, hay 5 grupos pujando por comprar la compañía, el Estado debe definir la prórroga por 20 años de su contrato de servicios, la empresa podría valer entre U$S 700 y U$S 900 millones, el precio por acción se ubicaría entre $ 2.600/ $ 3.340, hoy la empresa vale en el mercado $ 1.866. En julio puede haber novedades, pero el traspaso se realizará ni bien esté definida la prórroga de concesión, con lo cual el impacto en precios puede demorar. Esta venta sería muy buena para YPF porque le permitiría cancelar deuda, y mostrar una estructura patrimonial más sólida", completó el analista de mercados.

lr