Moda

Con casona propia en Palermo y el denim como bandera: así fue el esperado regreso de Garza Lobos

En una tarde que reunió a figuras del espectáculo, creadoras de contenido y referentes del sector en Armenia 1733, la etiqueta argentina oficializó su relanzamiento definitivo. Tras expandir sus fronteras hacia Chile y Uruguay, la firma familiar liderada por Belén Guidetti apuesta a la manufactura 100% local, al valor agregado en el tratamiento del jean y a una experiencia física renovada en el corazón de la ciudad.

La familia Guidetti, con Belén a la cabeza como cara visible de la marca, durante la inauguración de la casona en Palermo. Foto: Garza Lobos

Hay marcas cuyo retorno al circuito comercial excede la simple apertura de un local y se transforma en un verdadero acontecimiento para la moda de autor argentina. Cerca de la tarde, las puertas de la casona en Armenia 1733 se abrieron para recibir a una concurrida convocatoria de invitados que celebraron el regreso definitivo de Garza Lobos, en una velada que también sirvió para repasar sus más recientes colaboraciones, como la cápsula Emotionally On Set junto a Stefi Roitman. Entre copas, música y una cuidada ambientación, figuras de la televisión como Zaira Nara y Marcela Kloosterboer compartieron la velada junto a una destacada nómina de referentes del mundo digital y la industria, entre las que se destacaron Sofía Ganuza, Belén Deluca, Sofía Andrés, Delfina Pallucchini, Lula Gallo, Victoria Orpinell e Iara Tropea.

En el centro de todas las miradas estuvo la familia Guidetti, con Belén al frente como la cara visible de este proyecto que busca afianzar la posición de la marca en el país tras su desembarco en mercados regionales. Lejos de las propuestas estandarizadas, la firma fortalece su compromiso con el diseño con identidad propia a través de una ingeniería textil única aplicada al denim -su producto estrella-, demostrando que el crecimiento comercial y el apoyo incondicional a la fabricación 100% nacional pueden convivir en perfecta armonía.

Industria nacional, innovación textil y el denim como ADN

El momento elegido para esta reapertura no fue casual, sino la respuesta a un proceso madurado con paciencia y una atenta escucha a su público. "Siento que es una decisión de mucho tiempo. Cumplimos con el ciclo básico que hay que cumplir con una marca: no nos apresuramos y esperamos a que el público nos lo pidiera", explica Belén Guidetti, founder de Garza Lobos, sobre la decisión de instalarse en el corazón de Palermo. "Hace un tiempo empezamos a exportar a Uruguay y a Chile, y próximamente también vamos por otros países. Desde entonces sentimos que era el momento para tener nuestra propia casona acá en Buenos Aires, un lugar lindo que nos identifique y donde la gente se sienta cómoda al venir", agregó. 

Esa expansión viene acompañada de un compromiso irrenunciable con el desarrollo local. En una industria que muchas veces recurre a la importación masiva, la firma sostiene una postura clara: "El diseño argentino ocupa el noventa por ciento de esta nueva etapa; bancamos cien por cien la industria nacional. Hacemos todo acá en Argentina. Obviamente importamos telas o insumos específicos que se necesiten, pero todos nuestros fabricantes son argentinos y tenemos un equipo de diseñadoras íntegramente local".

Al ser consultada sobre qué distingue a la etiqueta en el escenario actual de la moda, Guidetti no dudó en señalar el tratamiento diferencial de sus materiales: "A Garza Lobos lo diferencia mucho que cuando ves un jean nuestro, realmente lo notás. Tenemos productos con intervenciones de brillo, transfer y láser. Si bien contamos con líneas de básicos, nuestro gran sello son estas prendas muy tratadas que llevan toda la impronta de la marca".

Esa búsqueda constante por innovar no altera la columna vertebral de la marca. "La esencia de Garza Lobos siempre fue el denim", sintetizó Belén y agregó: "En estos años fuimos creciendo y mutando, pero lo que nunca cambió fue el jean. Todas las líneas que fuimos sumando -desde el hilado y el algodón hasta los complementos- se acoplaron de manera excelente a nuestro producto estrella".

Mirando hacia adelante, los pasos se proyectan con firmeza pero sin prisa. "Nos encantaría seguir exportando a muchos lugares más del mundo y abrir otros locales, pero vamos pasito a pasito", concluyó Guidetti sobre las metas de una etiqueta que reafirma su lugar indiscutido en la moda argentina.

Guiño de autor y la vigencia del diseño local 

Más allá del festejo y las copas levantadas al atardecer, la velada dejó un guiño tangible para los asistentes: un estuche exclusivo de la firma con un llavero metálico grabado con el logo de Garza Lobos, diseñado como un amuleto versátil para intervenir bolsos, carteras o llaves cotidianas.

Sin embargo, el verdadero souvenir de la noche fue la certeza de que el diseño argentino de autor no sólo resiste, sino que sabe reinventarse. En una industria habituada a la inmediatez y lo efímero, el retorno de Garza Lobos a Palermo demuestra que cuando hay identidad, coherencia en la confección y un amor genuino por el oficio, las marcas no solo permanecen en la memoria colectiva, sino que regresan con la fuerza necesaria para seguir marcando el pulso de la calle.