Milongas Porteñas

Tango en estado de alerta

El logo de Editorial Perfil Foto: Cedoc Perfil

Hay muchas milongas en peligro. Y la calidad de las que tenemos está en juego. La milonga que a los organizadores nos gustaría ofrecer –al habitué, al bailarín, al turista, al que quiere conocer esta parte tan importante de la identidad porteña– es cada vez más difícil: con buen sonido, con artística, con una entrada accesible para todos. Pero aún con los más de 7.800 millones de pesos que las milongas invertimos cada año en la Ciudad, el apoyo del Ministerio de Cultura de nuestra Buenos Aires es indispensable. Por eso las dos agrupaciones que reúnen a los organizadores de milongas MiSeSo –Milongas con Sentido Social, que presido– y AOM (Asociación de Organizadores de Milongas), peleamos durante años por una línea de fomento que reconociera el trabajo del sector. Esa línea es BA Milonga y hoy está desfinanciada por la mala gestión del jefe de Gobierno Jorge Macri y la ministra de Cultura Gabriela Ricardes.

Cuando contamos la situación a la gente, se sorprende. Cuesta creerlo, pero entre los recortes presupuestarios –la única línea de fomento que Macri y Ricardés recortaron– y el impacto inflacionario, BA Milonga se redujo en un 40 por ciento entre 2025 y2026. ¿Y el año que viene? El presupuesto 2027 recién entró a la Legislatura, aún no nos informaron su contenido, pero tenemos sobrados motivos para preocuparnos: no hay diálogo o no se nos escucha en ese diálogo.

Después, cuando se prenden las cámaras, el jefe de Gobierno y su ministra aseguran que hay que velar por el tango –que otro Macri llamó “la soja porteña”– y promoverlo. Privilegian los flashes, el tango de cena show y el marketing. Pero cientos de personas trabajan de, por y gracias a las milongas. Muchos –músicos y bailarines, sobre todo– viajan al exterior y vuelven con divisas. En la Ciudad estimamos que hay alrededor  15.000 milongueros. Cientos más, turistas, viajan a Buenos Aires y se instalan durante semanas en la Ciudad con el único objetivo de ir a una milonga tras otra. ¿Qué tipo de milongas queremos ofrecerles?

La gran mayoría de los ingresos por entradas se reinvierten en artística, djs, maestros de tango, mantenimiento, difusión y equipamiento, entre otros rubros. Al año, esa inversión se calcula en 7.800 millones de pesos. BA Milonga ayuda a cubrir los baches en temporada baja y a mejorar las condiciones de todos los espacios. Pero para esta gestión parece haber menosprecio hacia el tango, especialmente en su faceta social, donde el tango muestra su valor como espacio de encuentro. Esta gestión es despiadada en lo referido a recortes. No solo sufre el presupuesto de BA Milonga sino en general el de cultura. Los centros culturales también sufrieron una baja significativa.

En nuestro caso, el presupuesto de BA Milonga pasó de 377 millones en 2025 a apenas 304 este año. Y recortaron a 251 millones luego, un recorte que desde AOM y MiSeSo pudimos revertir a través de una carta a la Ministra y dos meses de insistencias. Pero necesitamos también un refuerzo presupuestario para este año y una mejora para el año próximo. Es indispensable.

Entre los organizadores y los milongueros crece la bronca, la sensación de ninguneo por parte de las autoridades. Cuando en las reuniones con la Subsecretaría de Patrimonio preguntamos a qué obedecen los recortes presupuestarios que sufrimos, los funcionarios esquivan la respuesta. Necesitamos hacer un pedido de informes, intermediado por la Defensoría del Pueblo, sólo para recibir excusas. Macri y Ricardes le echan la culpa al gobierno nacional, que no les envía los fondos de la coparticipación, y a los propios porteños, que pagaron menos impuestos.

¿Los porteños tienen la culpa de que Macri desprecie la cultura de la ciudad que le eligió gobernar?

*Presidente de MiSeSo (Milongas con Sentido Social)