Fracasaron en Ginebra las negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia
Crece la presión internacional para frenar la ofensiva rusa y avanzar hacia un acuerdo que combine garantías de seguridad y un escudo aéreo para Ucrania, en medio de denuncias por la “rusificación” de los territorios ocupados.
La Casa Blanca exige que la crisis nuclear y la guerra en Ucrania deben resolverse antes de las elecciones hacia la mitad del mandato de Donald Trump en noviembre próximo, para renovar 431 diputados y 35 senadores. La «rusificación» forzada de Ucrania, por Vladimir Putin, es una «guerra genocida» que subleva a los países de la Unión Europea, y sus aliados: Islandia, Australia, Japón, Canadá, Nueva Zelandia, y Turquía.
Convocadas por Steve Witkoff y Jared Kuschner, mediadores de Donald Trump, organizaron la tercera ronda de negociaciones entre Ucrania y Rusia en Ginebra. No consiguieron ningún avance hacia un acuerdo de paz. Rustem Oumerov, por Kiev y Vladimir Medinski, enviado de Putin, mantuvieron incólumes sus diferencias sobre un cese el fuego, la demarcación de fronteras en el territorio ucraniano de Dombas, y la central nuclear de Zaporijia, hoy ocupada por Rusia.
En ese contexto, desde el pasado 10 de febrero, Ucrania ha recuperado 200 kilómetros cuadrados, en el este de Zaporijia, a lo largo de los 1100 kilómetros de la línea del frente, presuntamente debido a la pérdida de acceso de Rusia al aprovisionador de internet «Starlink», propiedad de Elon Musk. También debido a la decisión simultánea pero no vinculante del regulador ruso de internet al restringir el uso militar por Moscú de las redes sociales, «Telegram» y «Discord».
Cabe recordar que, tras la invasión rusa de Ucrania del 2022, el gobierno de Putin ocupó territorios por la fuerza, inscribiéndolos constitucionalmente como propios, sin que los controlen totalmente, a saber: Donest, Luhansk, Zaporijia, Kherson, Karkiv y Suny, agregando la Crimea, invadida y apoderada forzosamente por Rusia en 2014. Entre tanto, Moscú estaría tratando de substituir «Starlink», por el sistema ruso «Gazprom Space Systems», bajo sanción europea.
Para destrabar las negociaciones, Ucrania ha propuesto, por ahora sin suerte, la creación de una zona desmilitarizada en la región de Donest, donde las fuerzas ucranianas y rusas se retirarían cada una de una porción equivalente de territorio. En mayo del 2022, los sondeos de opinión mostraban que el 82% de los ucranianos estaban en contra. Hoy, a cambio de garantías de seguridad sólidas, el 40% de la población sería favorable.
No se abordó en las discusiones de Ginebra el contenido de las garantías de seguridad. Ucrania ya anticipó con anterioridad la exigencia que sus aliados se comprometan a darle asistencia militar si se produjera una nueva agresión rusa. Idealmente Kiev desearía el despliegue de tropas occidentales en su territorio. Pero Rusia consideraría una amenaza la eventual presencia de la OTAN en Ucrania. La rechazaría ya que 3 exrepúblicas soviéticas, Estonia, Letonia y Lituania, se independizaron al disolverse la URSS en 1991, y adhirieron a la Unión Europea en 2004.
El acuerdo de paz abriría las puertas a elecciones presidenciales, parlamentarias y locales en Ucrania. De momento, lo prohíbe la ley marcial impuesta el 24 de febrero de 2022 debido a la invasión rusa a gran escala en Ucrania. El parlamento ucraniano ha aprobado resoluciones reafirmando que no se pueden celebrar elecciones hasta el fin de la ley marcial y el logro de una paz duradera. Solo serán posibles después de un alto el fuego, con garantías de seguridad, ya que organizarlas bajo las condiciones actuales es anticonstitucional y logísticamente inviable.
Diferentes medios occidentales alertan sobre las posibilidades reales de Rusia para mantener la guerra contra Ucrania, frente a diferentes informaciones, cuyo impacto en la realidad es sin embargo difícil de medir, como lo es el recurso a trabajadores extranjeros para cubrir las necesidades de mano de obra (de India, Sri-Lanka, Bangladesh y China). Hoy el país afronta una hemorragia de 2.000.000 de trabajadores menos tras 4 años de guerra en Ucrania, pasando a 146.000.000 habitantes.
El PIB ruso solo creció un 1% en 2025, y las perspectivas para el 2026 serían «peores». El desarrollo actual de la economía se debe al sector militar, que podría alcanzar el 8% en 2026. Las exportaciones han bajado al nivel más bajo desde 2020. La capacidad fiscal del país podría solo soportar una guerra a corto plazo. ¿Hasta cuándo? Un número creciente de empresas piden reducciones de impuestos. Y los ferrocarriles afrontan una deuda 4000 millones de rublos.
Es evidente que Putin decidió aniquilar pura y simplemente toda la vida civil de Ucrania, con el fin de obtener por el terror el derrumbe moral de la población. ¿Cuál es el crimen de sus vecinos al que el Kremlin le niega toda existencia singular? Osaron elegir la libertad, y rechazan, a partir del 2014, el vasallaje que les es impuesto, desde hace siglos durante el imperialismo ruso. En el último año, 450.000 ucranianos se vieron obligados a dejar sus hogares. Los niños tienen una infancia subterránea, jugando y durmiendo en sótanos para mantenerse a salvo.
Rusia no tiene ninguna necesidad de nuevos territorios. Los recursos de espacios inmensos sobre los cuales reina la Federación perduran inexplorados, sus aldeas se despueblan, las rutas no están bien mantenidas. La invasión a gran escala de Ucrania, como la de Crimea y parte del Donbas 8 años antes responden a otro objetivo: borrar la existencia misma del pueblo ucraniano «rusificándolo». Nadie puede ser pasivamente cómplices, ante lo que se asemeja a una guerra genocida, sistemáticamente emprendida contra civiles. Se impone socorrer a la población.
Por otra parte, la ONG «Price of Freedom» ha estudiado la factibilidad de una zona de protección aérea capaz de interceptar misiles, bombas guiadas y drones rusos por encima del territorio occidental. La propuesta, bautizada «Skyshield» (escudo del cielo) ha sido validada por centenas de expertos y altos grados militares. Ella entraría en las competencias de las fuerzas armadas de la «coalición de voluntarios», impulsada por el presidente francés Emmanuel Macron, compuesta por 35 naciones europeas, junto con aliados no europeos, 26 de los cuales han prometido enviar tropas o asistir a Ucrania de diversas formas, como apoyo aéreo, marítimo, o logístico.
«Skyshield» podría cumplir la obra de ese «escudo aéreo» con un vigor comparable al de la creación de la «coalición de voluntarios». La presente iniciativa debería contar con el apoyo de la población civil de los territorios ocupados, ya que la situación de los ucranianos de esas zonas controladas por Rusia no es menos dramática que la de los habitantes de la Ucrania cercada.
Las cifras documentadas por las organizaciones de defensa de los derechos humanos confirman la amplitud del terror ejercido sobre la población y revelan la intención del Kremlin: destruir físicamente y moralmente a los civiles, quebrar los vínculos con Ucrania y proceder a su «rusificación» total. Alrededor de 20.000 menores han sido arrancados de su país. Menos de uno sobre 10 pudo volver. Centenas de miles de menores crecen bajo la ocupación, sometidos desde la maternal a un adoctrinamiento que apunta para ser mañana, soldados del enemigo.
Polonia evalúa el desarrollo de un arsenal nuclear propio frente a la amenaza rusa
Al menos 16.000 civiles ucranianos fueron secuestrados, están detenidos ilegal y secretamente en territorio ruso. Tortura, violencias sexuales, tratamientos degradantes, desapariciones, asesinatos: el derecho internacional es pisoteado cada día en los centros de detención. En cuanto a los 3 millones de habitantes de las zonas ucranianas ocupadas, viven bajo la coerción permanente: pasaporte ruso impuesto bajo pena de perder todo: alojamiento, derechos parentales, acceso a cuidados médicos. Incluso esta sumisión forzada no los protege de la expropiación. Continúa metódicamente, para hacer lugar a los colonos venidos de Rusia.
La «coalición de voluntarios» podría imponerse en las negociaciones con Rusia. El marco humanitario reclama el llamado «Primero el pueblo», lanzado por la Premio Nobel de la Paz 2022, la ucraniana Olesandra Matviichuck, y el ruso Oleg Orlov, permitiendo a una delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja acceder al conjunto de cautivos y a los menores desplazados de fuerza, obteniendo el retorno de esos menores a sus familias, exigir la liberación de civiles detenidos ilegalmente en Rusia y en los territorios ocupados; organizando la repatriación de los prisioneros de guerra; garantizando que todo ucraniano que lo desee pueda abandonar las zonas bajo control ruso, y poner fin en todo lugar a la «rusificación» forzada.
Dos urgencias y una misma exigencia preconizan los civiles de una Ucrania libre, bombardeados cada día por los misiles y los drones del Kremlin. La «coalición de voluntarios» apuntaría a poner en marcha «Skyshield», un escudo aéreo capaz de proteger ciudades, hospitales, escuelas, centrales eléctricas y caminos, permitiendo al país permanecer de pie. Para los civiles de los territorios ocupados debería imponerse un marco humanitario de «People First» como prioridad.
Tolerar la ocupación sin exigir la liberación de los cautivos y los menores, es abandonar a millones de seres humanos a borrarles la identidad, su idioma, y su existencia. Estas medidas son las condiciones mínimas de una paz que no sea un acuerdo vergonzoso. Europa fue construida, después de 1945, bajo una promesa: no tolerar más la exterminación de los pueblos, no abandonar los civiles a la barbarie. Esa promesa es hoy en Ucrania sobrevivir o que se quiebre. Ucrania es la primera línea de defensa de la humanidad acosada. Proteger a los ucranianos es defender a la humanidad, siendo el criterio que impera actualmente en la Europa democrática.
Desde Ginebra, Juan Gasparini
Fuentes consultadas: Le Monde, Paris, Francia, Le Temps y Tribune de Genève, Suiza, y «Grok/7x.com», 18 y 19 de febrero de 2026. «Noticias ONU», Nueva York, 17 de febrero de 2026. Los 35 países que participan en la «coalición de voluntarios» para apoyar a Ucrania a defenderse de Rusia son Alemania, Australia, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Irlanda, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Nueva Zelandia. Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumania, Suecia y Turquía.
JG/fl
También te puede interesar
-
Trump anunció que autorizará "la publicación de todos los archivos relacionados con extraterrestres"
-
Donald Trump volvió a respaldar al presidente Javier Milei
-
Polonia evalúa el desarrollo de un arsenal nuclear propio frente a la amenaza rusa
-
Rusia ataca y deja sin luz ni calefacción al oeste de Ucrania