El gobierno de Emmanuel Macron enfrenta cuestionamientos por una serie de medidas que restringen la participación en manifestaciones en Francia. Según explicó el corresponsal Juan Luis Francia en diálogo con Jorge Elías para Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, las disposiciones alcanzan a sindicalistas, ecologistas y militantes que no tienen antecedentes penales, pero que son considerados potenciales riesgos bajo una legislación antiterrorista.
“Esto es asimilar un militante a un terrorista ”, advirtió el periodista al describir las restricciones impuestas por el Ministerio del Interior. Las personas afectadas no pueden salir de sus viviendas durante las jornadas de protesta y deben presentarse dos veces al día ante la policía para acreditar que permanecen en sus domicilios.
Restricciones bajo una ley antiterrorista
Francia señaló que el alcance de las medidas todavía no está claro, porque el Ministerio del Interior no difundió la cantidad de personas afectadas. Sin embargo, contó que conoció casos de ciudadanos alcanzados por las disposiciones y que algunos decidieron recurrir a la Justicia para cuestionarlas.
El corresponsal remarcó que las restricciones se aplican a personas sin antecedentes penales y que buscan participar de acciones sociales. Además, advirtió sobre las consecuencias de incumplirlas: quienes violen la prohibición pueden enfrentar hasta tres años de prisión y multas de 345.000 euros.
Para el periodista, estas disposiciones se suman a otras herramientas utilizadas para limitar las movilizaciones. Entre ellas mencionó las prohibiciones de manifestaciones que pueden disponer los prefectos y la implementación de toques de queda en determinadas zonas.
La policía controla qué pancartas pueden entrar a las marchas
Otra de las prácticas cuestionadas es el control de los carteles que llevan los manifestantes. Según describió Juan Luis Francia, antes de ingresar a los lugares de concentración, la policía revisa las pancartas y decide cuáles pueden acceder y cuáles quedan prohibidas.
“Una especie de policía del pensamiento”, definió el corresponsal. También planteó que no están claras las razones ni el fundamento jurídico que habilitarían a las fuerzas de seguridad a decidir qué mensajes pueden exhibirse durante una protesta.
El periodista sostuvo que distintas organizaciones de derechos humanos, partidos políticos y sindicatos vienen denunciando estas medidas. A su entender, el conjunto de restricciones representa “un retroceso en materia de derechos políticos preocupante”.
Una movilización masiva que desafía la estrategia del gobierno
Pese a las medidas, Juan Luis Francia consideró que la estrategia oficial no logró frenar las protestas. Como ejemplo, mencionó una movilización que, según la CGT, reunió a 1.600.000 personas, en lo que describió como la mayor manifestación de los últimos años en Francia.
“Es un mensaje más que contundente que debiera llamar a la reflexión”, afirmó. El corresponsal planteó que el gobierno podría estar ante la necesidad de cambiar de estrategia y conceder algunas de las principales reivindicaciones del movimiento social, en lugar de profundizar las restricciones.