En el salón de la residencia francesa en Buenos Aires, la memoria del terrorismo se entrelazó con la geopolítica. Lo que comenzó como un acto de homenaje a las víctimas de atentados dejó entrever las tensiones de un momento internacional volátil: la guerra en Medio Oriente, la alianza del Gobierno argentino con Israel y Estados Unidos, sumado al intento de Europa de posicionarse como actor diplomático en medio de la escalada global.
La Embajada de Francia en Argentina conmemoró su Día Nacional de Homenaje a las Víctimas del Terrorismo con una ceremonia que reunió a diplomáticos, representantes de la comunidad judía, estudiantes y dirigentes políticos. El evento recordó atentados que marcaron las últimas décadas —desde los ataques de París hasta el atentado a la AMIA— y no escapó a la coyuntura, marcada por la polarización en torno al ataque lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero.
En ese escenario tomó la palabra el embajador Romain Nadal, representante del gobierno del presidente francés Emmanuel Macron. "El terrorismo no tiene fronteras", afirmó el diplomático durante la ceremonia llevada a cabo el pasado lunes. "La solidaridad, la memoria y la justicia tampoco deberían tener fronteras", agregó.

La escena condensó distintas memorias del terrorismo: Europa, Medio Oriente, Argentina. Pero también mostró cómo relatos históricos diferentes pueden confluir en una misma narrativa diplomática. En un contexto marcado por la guerra, el momento reunió referencias a distintas violencias —desde atentados terroristas hasta el terrorismo de Estado— en un relato común que dejó en segundo plano otras tragedias recientes que incomodan a Europa, entre ellas la Franja de Gaza.
El homenaje a las víctimas de terrorismo y la postura argentina
El homenaje coorganizado por la representación de la gala y la AMIA combinó una serie de episodios que marcaron tanto a Europa como a la Argentina, pero también a Medio Oriente. Nadal recordó los atentados de París ocurridos hace una década, incluido el ataque contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo, y cerró con una mención al ataque de la organización palestina Hamas del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel.
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Pero el acto también incorporó memorias profundamente arraigadas en la historia argentina, en un año marcado por el 50 aniversario del golpe del 24 de marzo de 1976. Bajo el paraguas conceptual del Nunca Más, Nadal recordó a las víctimas del terrorismo de Estado durante la última dictadura militar. "Francia siempre ha estado junto a la Argentina en el esfuerzo por preservar la memoria", dijo.
La referencia se sumó al recuerdo de los ataques contra objetivos judíos en el país, desde el atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992 hasta el atentado contra la AMIA en 1994, recordando el fatídico saldo: 85 muertos y más de 300 heridos. Durante la ceremonia también habló el presidente de la AMIA, quien recordó el juicio en ausencia que impulsa la Justicia argentina hacia exfuncionarios iraníes. "La impunidad sigue siendo una carga insoportable", afirmó Osvaldo Armoza.

El acto en Buenos Aires también reflejó el particular contexto político argentino frente al conflicto. Entre los asistentes se encontraba el embajador de Israel, Eyal Sela, en un evento que tuvo lugar pocos días después de que el presidente Javier Milei reafirmara su alineamiento con ese país en medio del conflicto bélico y llegara a definirse públicamente como "enemigo de Irán" y como "el presidente más sionista del mundo".
Nadal: "Irán tiene una responsabilidad inmensa"
El trasfondo era inevitable. Los bombardeos contra la República Islámica de Irán y la represalia sobre aliados de Washington (desde la Península Arábiga hasta Chipre) abrió una nueva fase de guerra en Medio Oriente y provocó movimientos militares de distintos actores internacionales, incluida Francia. Si bien Macron dijo que el país galo "no forma parte de la guerra", reforzó su presencia militar defensiva en el Mediterráneo oriental.
Consultado por este escenario, Nadal atribuyó a Irán una responsabilidad central en la crisis actual. "La situación muestra que Irán tiene una responsabilidad inmensa en términos internacionales, especialmente en materia de no proliferación nuclear", opinó el embajador en diálogo con PERFIL.

En esa línea, el embajador sostuvo que el desarrollo de capacidades militares, como misiles balísticos, por parte de Teherán representa un riesgo para la región, una cuestión que se sumó al debate sobre su programa nuclear en la semana previa al ataque y formó parte de la presión de la delegación estadounidense durante las rondas de negociaciones en Ginebra. "Es un peligro para todos los países de la región, especialmente para Israel, pero también para otros países que podrían ser víctimas de ataques", sostuvo.
En la misma línea que el presidente Macron, el embajador definió a Francia como una "potencia de equilibrio". "No somos una potencia pacifista; somos una potencia pacífica", explicó, y agregó: "Privilegiamos la diplomacia para solucionar crisis de todo tipo. Para que haya una coexistencia pacífica (en Medio Oriente) se necesita un trabajo diplomático intensivo", agregó.
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En tanto, la fórmula resume la posición que intenta sostener el Gobierno francés frente a la escalada regional: mantener distancia formal de la guerra en plena escalada mientras impulsa una salida política negociada. Pero la visión francesa también incluye una crítica directa al sistema político iraní. "Una transición democrática en Irán debería ser organizada por los propios iraníes y basada en el respeto de las libertades fundamentales que han sido pisoteadas por el régimen actual", dijo.
La referencia aparece en un momento en que Washington y Tel Aviv planetearon abiertamente el objetivo de debilitar o transformar el sistema político de la República Islámica de Irán, algo que en otras crisis regionales no se había formulado de manera tan explícita.

Al cierre, el embajador Nadal se mostró optimista respecto al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, y sostuvo varios países europeos continúan discutiendo el tratado y buscan avanzar con garantías sanitarias y ambientales que aseguren estándares regulatorios dentro del bloque.
ML