El analista internacional, Alejandro Laurnagaray, en comunicación con Canal E, analizó que el avance de las tensiones en Medio Oriente volvió a instalar el debate sobre el alcance global de los conflictos actuales.
Al referirse a las versiones sobre posibles ataques contra empresas tecnológicas estadounidenses, Laurnagaray explicó que existen antecedentes de acciones indirectas, aunque no necesariamente físicas. “Ataque a oficinas a nivel físico a este tipo de compañías no lo hemos visto en una guerra con Estados Unidos”, afirmó.
Cuáles son las características de estos conflictos
Sin embargo, aclaró que otro tipo de agresiones sí forman parte del escenario actual de conflictos: “Ataques cibernéticos y ataques a nivel no físicos es algo que pasa cotidianamente en el mundo en esta guerra”.
Laurnagaray explicó que el objetivo de Irán es presionar a Estados Unidos para limitar su participación en el conflicto. “Lo que está intentando hacer Irán es disuadir dentro de lo que pueda a que Estados Unidos continúen y sigan aumentando la escalada”, planteó.
Impacto energético tras el conflicto en Medio Oriente
Asimismo, indicó que una de las herramientas clave en esa estrategia es el impacto económico global, particularmente en el mercado energético: “Por un lado, complicando el tránsito del petróleo, que eso viene haciendo subir el precio del petróleo”.
En ese contexto, el entrevistado sostuvo que las guerras actuales se libran también en el plano económico y financiero. “Cada actor planea estrategias para afectar de la mayor manera posible a los otros en términos económicos, financieros y dentro de las sociedades”, explicó.
Además, advirtió que un mayor involucramiento militar de Estados Unidos podría tener consecuencias políticas internas: “Un mayor involucramiento de Estados Unidos, que incluso pudiera sucederse a nivel en el terreno, sería muy complicado para la política interna”.