La investigación preliminar del Pentágono determinó que Estados Unidos fue responsable del ataque con misiles contra una escuela primaria en Irán que dejó al menos 175 muertos, en su mayoría niñas, durante un bombardeo ocurrido el 28 de febrero en la ciudad de Minab. Allí, en el informe, se señala que el ataque fue consecuencia de un error en la identificación del objetivo durante la operación militar en la zona.
Al momento, las fuerzas estadounidenses lanzaron misiles contra lo que creían era una instalación vinculada a la Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, pero el edificio ya funcionaba como la escuela primaria Shajarah Tayyebeh. Según la investigación, los oficiales del Comando Central de Estados Unidos utilizaron información obsoleta proporcionada por la Agencia de Inteligencia de Defensa, que todavía catalogaba el lugar como una base militar.
De todos modos, el presidente Donald Trump había atribuido inicialmente la responsabilidad al gobierno iraní, asegurando que el régimen había atacado su propia escuela con un misil estadounidense para generar propaganda internacional. “Son muy imprecisos con sus municiones, carecen de precisión”, declaró en los días posteriores.
Sin embargo, los hallazgos preliminares contradicen esa versión y apuntan directamente a las fuerzas estadounidenses.


Las imágenes satelitales analizadas por investigadores y medios internacionales muestran que el edificio escolar estaba separado de la instalación militar desde al menos 2013. A lo largo de los años posteriores, el complejo fue acondicionado como escuela, con patios de recreo, un campo deportivo y paredes pintadas con colores infantiles, lo que, según expertos militares, debería haber sido detectado durante la verificación previa al ataque.
A causa de ello, el episodio es considerado por analistas como uno de los errores militares más graves de Estados Unidos en décadas. Funcionarios citados por medios estadounidenses señalaron que aún se investiga por qué los responsables de la operación no verificaron la información de inteligencia antes de autorizar el lanzamiento del misil.
De todas maneras, el conflicto también ha tenido consecuencias económicas: en las primeras 48 horas de la guerra, el Pentágono consumió municiones valoradas en aproximadamente 5.600 millones de dólares, según estimaciones.

A la par, el precio del petróleo se disparó en los mercados internacionales y el valor promedio de la gasolina en Estados Unidos subió de 2,9 a 3,6 dólares por galón, por las tensiones en el Golfo Pérsico y el comercio energético global.
MV