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RDC: Europa acelera su rearme ante la amenaza rusa y el giro de Trump en la OTAN

En “Ronda de corresponsales”, Marcelo Molina, periodista desde España, y Norman Powell, periodista desde Estados Unidos, analizaron el rearme europeo, la presión de Donald Trump sobre la OTAN y el impacto económico de la nueva carrera armamentística.

Defensa militar Foto: Cedoc

Europa acelera sus planes de defensa ante la posibilidad de un eventual enfrentamiento con Rusia y la creciente incertidumbre sobre el futuro de la OTAN. Según explicó Marcelo Molina en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, el comisario europeo de Defensa, Andrius Kubilius, advirtió que Rusia podría poner a prueba a la alianza atlántica hacia 2030 y planteó la necesidad de contar con “100.000 soldados de manera rápida para disuadir de un posible ataque ruso”.

Sin embargo, el principal obstáculo no es solamente conseguir nuevos efectivos, sino mantenerlos dentro de las Fuerzas Armadas. Molina señaló que los ejércitos europeos enfrentan dificultades para incorporar y retener personal en un contexto en el que también compiten con el sector privado por trabajadores.

Europa enfrenta dificultades para reclutar soldados

El periodista explicó que los ejércitos europeos compiten con el sector privado por trabajadores, ofrecen salarios poco atractivos y deben adaptarse a nuevas demandas laborales. “Hay una cosa nueva que está pasando en realidad en todos los trabajos del mundo, que son las condiciones laborales y personales y la conciliación familiar que piden los que aspiran a ingresar”, afirmó.

El desafío, según el diagnóstico planteado durante Ronda de Corresponsales, no se limita al número de incorporaciones, sino también a la capacidad de los países para sostener a quienes ingresan a las Fuerzas Armadas. En ese sentido, “se están encontrando primero con que reclutar es muy complejo, pero sostener a los que se reclutan es aún más crítico”.

Polonia lidera el esfuerzo militar europeo

Ante estas dificultades, distintos países europeos modifican sus sistemas de reclutamiento y formación militar. Polonia aparece como uno de los casos más destacados: “Está entrenando a 100.000 personas adultas al año con formación militar básica”, explicó Molina, quien agregó que Varsovia busca alcanzar “500.000 efectivos preparados”.

Para Norman Powell, el giro europeo está directamente relacionado con la política de Donald Trump hacia la alianza atlántica. “Gran parte de todo esto es consecuencia de la decisión de Trump de alejarse de la OTAN y de reclamarle a cada miembro de la OTAN más participación en la defensa”, sostuvo el periodista desde Estados Unidos.

Powell también vinculó el aumento del gasto militar con “las acciones terribles de Rusia en Ucrania”. El nuevo escenario llevó a los países europeos a replantear sus capacidades de defensa y el nivel de participación que deben asumir dentro de la alianza.

El reclamo de Estados Unidos y el gasto en defensa

Uno de los puntos de mayor tensión es el reclamo estadounidense para que los países de la OTAN destinen el 5% de sus presupuestos a defensa. Powell destacó que en Francia existe preocupación porque buena parte de ese dinero terminaría financiando la industria armamentística estadounidense.

“Las armas que van a comprar o adquirir estos países europeos se comprarían mayormente a Estados Unidos y no a Francia”, señaló. Y agregó: “Para Estados Unidos es un muy buen negocio para su industria bélica”.

El costo del rearme y la presión sobre el Estado de bienestar

El aumento del gasto militar también abre un interrogante sobre las cuentas públicas europeas. Molina advirtió que los gobiernos deberán decidir de dónde saldrán los recursos para financiar el nuevo esfuerzo de defensa: “Una cosa queda clara, es de dónde va a salir ese dinero en todos estos países”.

El periodista anticipó además una posible consecuencia sobre los sistemas sociales europeos: “Lo que probablemente pase es que el estado de bienestar, el famoso estado de bienestar europeo, cada vez está más amenazado”.