Abel Furlán: “Con los trabajadores tienen que discutir la reforma laboral, no con los gobernadores”
El dirigente sindical pidió discutir un modelo de desarrollo productivo antes de cambiar la legislación laboral y le advirtió a los gobernados que "no va a ser gratis negociar a espaldas de los trabajadores”
En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), Abel Furlán, advirtió sobre la avanzada del Gobierno para impulsar una reforma laboral con apoyo de algunos gobernadores y fue contundente: “Esta ley es totalmente regresiva y perjudica enormemente a los trabajadores”. En ese sentido, cuestionó que se negocien derechos laborales “a espaldas de los trabajadores” y sostuvo que no se puede “naturalizar” que las provincias intercambien su acompañamiento político por obras, mientras “lo que tenemos en riesgo hoy por hoy es la dignidad de nuestros compañeros”.
Abel Furlán es político y sindicalista que en la actualidad se desempeña como secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, cargo que asumió en el año 2022, reemplazando al histórico líder Antonio Caló, que estuvo al frente del gremio durante 18 años. Integró el bloque Frente para la Victoria como diputado nacional entre 2015 y 2019, también. Tuvo experiencia previa como concejal y presidente del Consejo Deliberante de Zárate y presidente del Partido Justicialista local.
¿Siente que la CGT no está respondiendo a la altura de la demanda que implica el momento y que usted tiene que levantar ese perfil?
Lo que estamos haciendo es mostrando preocupación por una situación que vemos todos los días en los diferentes medios de comunicación, donde el gobierno tiene una ofensiva frente a los gobernadores de estar negociando con ellos la posibilidad cierta de que el proyecto de reforma laboral salga del Congreso de la Nación.
Entonces, nosotros nos preguntamos: ¿qué debieran estar haciendo los gobernadores si no es preocuparse por la situación de ellos y no estar negociando los intereses de los trabajadores? ¿Por qué se arrogan esa potestad de estar teniendo la centralidad en esa discusión? ¿Qué están negociando? ¿Los derechos de los trabajadores para que los perdamos, para que ellos puedan acceder a un cordón cuneta, a un puente, al bacheo de una ruta nacional? ¿Qué es lo que están negociando?
Y ahí es nuestra preocupación de decir: “Che, ¿por qué nosotros vamos a naturalizarlo?" No todos, hay excepciones, pero pareciera que hay unos cuantos gobernadores que están con la predisposición de darle el acompañamiento al gobierno para que esta ley salga”. Primero y principal, esta ley es totalmente regresiva y perjudica enormemente a los trabajadores.
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No hay ninguna posibilidad de que nosotros naturalicemos y podamos aceptar esta reforma laboral. Entonces, hemos decidido hacer un poquito de masa crítica con algunos compañeros para tratar de pensar y tener en claro qué es lo que tenemos en riesgo. Y lo que tenemos en riesgo, hoy por hoy, es la dignidad de nuestros compañeros.
A ver, esta situación, más allá de que los compañeros de la CGT, nosotros sabemos que están viajando a las provincias para también hablar con los gobernadores. Me parece que está bueno que los gobernadores sientan y sepan que no va a ser gratis que ellos negocien, a espaldas de los trabajadores, los derechos de los trabajadores, a cambio de no saber qué cosa.
¿Entonces no es una crítica a la CGT, sino que es una tarea complementaria la de la CGT?
No, por supuesto. Nosotros tenemos la responsabilidad y la obligación de estar dándole aporte, de estar dándole ideas a los compañeros de la CGT para que la mejor estrategia sea la que prevalezca en pos de defender lo que nosotros entendemos que hay que defender.
No hay ninguna posibilidad -y esto lo compartimos con todos los compañeros de la CGT- de que nosotros aceptemos esta reforma laboral. Bueno, hay que darnos la estrategia y la táctica para tratar de resolverlo favorablemente. La crítica sí es hacia los gobernadores, que se adjudican la representación de los trabajadores metiéndose en una discusión que no es de ellos.
Somos los trabajadores los que tenemos que discutir con el gobierno. Alguien podrá preguntar: “¿Pero usted está negado a todo?”. No, no estamos negados a todo. ¿Quieren discutir una legislación laboral moderna? Bueno, discutamos cuál es el modelo de desarrollo productivo para nuestro país. La Argentina dispone de 8 o 10 recursos naturales que van a ser la demanda de todo el mundo, no solamente de nuestra sociedad.
¿Cómo nos vamos a estar pensando y discutiendo cuál va a ser el valor agregado que le vamos a dar a nuestro insumo para que la Argentina crezca con trabajo digno y con salario justo? En ese marco discutimos todo, pero démosle esa profundidad a la discusión. ¿Ustedes creen que reformando la legislación laboral, desprotegiendo a los trabajadores, quitándoles derechos, vamos a resolver los problemas estructurales que tiene la Argentina? Eso no es cierto, eso no es así. Los trabajadores estamos abiertos a esa discusión, pero una discusión profunda, una discusión seria.
¿En la época de Menem no pasó lo mismo?
Con esta profundidad, no. No se intentó quitarle derechos a los trabajadores con la magnitud que te lo están haciendo ahora. A ver, esta legislación le permite a las grandes empresas armar su propio sindicato. ¿Tomamos la dimensión de la profundidad que tiene este proyecto de ley? O sea, ¿de verdad?
Te cuento lo que me involucra a mi organización. Nuestro padrón de empresas es de 16.000 empresas, todas pequeñas y medianas empresas, todas pymes, la mayoría. Por supuesto tenemos grandes empresas, como la del Grupo Techin, como Acindar, como Aluar, pero la mayoría es todo un entramado pyme. 16.000 empresas. Me hacen caer la ultraactividad. Tengo que discutir 16.000 convenios colectivos de trabajo. Decime cómo protejo al trabajador de la pyme.
Esas 16.000 empresas, intuyo, ¿son menos de las que había hace dos años? ¿Fueron más en este siglo y menos en los 90?
Sí, por supuesto que son muchas menos. Todos los días cierran empresas. Lo de Whirlpool es un botón de muestra. Una empresa que invirtió 52 millones de dólares con nuevas tecnologías, con la idea de exportar. Hoy se reconvirtió en importadora porque entiende que maximiza rentabilidad, porque esto hay que también decirlo. La importación hoy lo único que hace es que se maximice rentabilidad en desmedro de destruir puestos de trabajo.
El laboratorio del Gobierno para su reforma laboral
¿Y qué hizo Whirlpool con esos 52 millones de dólares invertidos en equipos?
Los tiene metidos todavía en esos galpones. Las máquinas están ahí, en esos galpones, sin tocar todavía. Tiene un para la logística, para lo que importa, y dejó apenas un 20% de los trabajadores para sostener la logística. Se pretende que una reforma laboral resuelva los problemas de estructura de la Argentina. A ver, la principal demanda que tengo yo hoy es el salario. A la gente no le alcanza. El esfuerzo que hace todos los días, levantándose muy temprano para ir a trabajar, el salario, la contraprestación a ese esfuerzo, no le gana ni siquiera al plato de comida. ¿Hasta cuándo van a seguir pretendiendo someter a los trabajadores?
Mi pregunta iba por el lado de vos. Decía: yo tengo 16.000 empresas, la mayoría de esas pymes. Obviamente hay empresas muy grandes, como de hecho las de Techin, que estamos hablando del conglomerado industrial más grande de la Argentina. ¿Hay en algún punto una conjunción de intereses entre la UOM y Techin, por ejemplo? En algún punto, ¿esta desindustrialización de la Argentina converge en intereses compartidos entre el sector empresarial y el sector sindical?
Tenemos nuestras diferencias a la hora de discutir los salarios de los compañeros. Hace 16 meses que no nos podemos poner de acuerdo. Están dando anticipos de manera unilateral, sin acompañar el proceso de deterioro del poder adquisitivo. Tenemos nueve puntos de diferencia. Esta es la diferencia que tenemos con el Grupo Techin. Después, por supuesto, yo no comparto de que el Grupo Techin ya se ha hecho perder… .
Mi pregunta es: ¿a tu juicio la UIA, y por ejemplo el caso de Techin, es demasiado condescendiente con el gobierno en esta desindustrialización que afecta, obviamente, a la UOM a Techin, pero a una cantidad enorme de sectores industriales?
Sí, claro. No tengo duda de eso. Desde el primer momento que asumió Milei, en su primer discurso en la Cámara de Diputados abriendo las sesiones extraordinarias, no mencionó la palabra industria, y esto no fue casualidad. Y hasta el día de hoy no la menciona, no la tiene en cuenta. Y es más, yo en algún momento me equivoqué. Pensé que no nos tenían en los radares y, efectivamente, sí, nos tienen en los radares para destruirnos. Pretenden destruir la industria en la República Argentina porque, de esa manera, entiendo yo -y esto es una opinión muy particular mí-, van a quedar más para que se lleven los recursos naturales muy mansamente. Porque industrializar a la Argentina, darle valor agregado a nuestros insumos, es también proteger nuestra propia soberanía, es proteger nuestros insumos, nuestros recursos naturales.
RM