Alejandro Vainer y Carlos Barzani: “Milei representa al varón patriarcal, que implica someter al otro”
Los psicoanalistas analizaron el vínculo entre la crisis de la masculinidad, los discursos de odio y el auge de liderazgos de derecha y afirmaron que la propuesta de volver a un modelo "tradicional" no soluciona el malestar, sino que lo profundiza.
Alejandro Vainer y Carlos Barzani, psicoanalistas y autores del libro "El malestar de los varones en tiempos de oscuridad", analizaron cómo la crisis de los modelos tradicionales de masculinidad puede trasladarse a la política y explicar parte del apoyo a liderazgos como los de Javier Milei o Donald Trump en Estados Unidos. “Mucho del malestar que tenemos los varones solemos descargarlo en violencia destructiva y autodestructiva”, advirtieron en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190)
Alejandro Weiner es psicoanalista, licenciado en Psicología y coordinador general de la revista Topía. Fue residente de la Residencia Interdisciplinaria de Salud Mental. También ejerció como jefe de residentes del Hospital Borda. Además, es docente y supervisor de residentes y jefes de residentes en diversas instituciones de salud mental. Carlos Barzani es psicoanalista, licenciado en Psicología por la UBA y autor de artículos sobre sexualidad, diversidad sexual y psicoanálisis. Se desempeña como jefe de unidad concursado y coordinador del área Adolescencia del servicio de Salud Mental del Hospital Manuel Belgrano.
Ambos han publicado "El malestar de los varones en tiempos de oscuridad", obra que analiza la subjetividad masculina actual desde una perspectiva psicoanalítica, social y política. Le damos la bienvenida a ambos invitados.
El rol de los hombres para una sociedad libre de violencia de género
Escribieron "El malestar de los varones", que fue lo que me impulsó a invitarlos para tratar de ver cuánto de este malestar tiene consecuencias electorales y cuánto este malestar contribuyó a la emergencia de personas como Milei en la Argentina o como Trump en los Estados Unidos. ¿Cuál puede ser la respuesta?
CB: El malestar de los varones hace tiempo que viene. Y mucho del malestar que tenemos los varones solemos descargarlo de alguna manera en violencia destructiva y autodestructiva contra mujeres, otros más débiles, niñas, niños, otros varones más débiles, minorías. Este punto de descarga produce muchísimo malestar en todos ellos y hay que tener en cuenta que también produce malestar en los propios varones. La solución a este malestar, entre comillas, son estos discursos de odio que tratan de decir: “Hay que volver a esa masculinidad tradicional”, como si esa masculinidad patriarcal tradicional fuera la solución de este malestar, cuando esto no soluciona sino que profundiza el malestar.
Esto profundiza el malestar porque hace una semana todo el mundo quedó consternado con el aumento progresivo, y que sigue sostenido, de intentos de suicidio. Y finalmente los varones, con la masculinidad patriarcal, nos morimos antes. Tenemos muchas más enfermedades. El 70 u 80% de los suicidios efectivos son de varones. La propuesta en todo el mundo es que, volviendo a esa masculinidad tradicional que multiplica los malestares sobre minorías, mujeres y otros, no se soluciona el malestar, sino que se lo incrementa, que es lo que estamos viendo. No damos abasto quienes trabajamos en salud mental con la multiplicación del malestar. Esta solución es un camino por el cual se va a profundizar más.
Cuando uno habla con las mujeres, aparece más o menos el mismo planteo. También hay un malestar, porque ellas dicen que es cierto que hubo muchos avances en las últimas décadas, pero si uno mira la lista de los multimillonarios del mundo, son todos hombres. Pareciera ser que hay un techo de cristal en el que los que mandan finalmente son todos hombres”. ¿El malestar es en los hombres de menos recursos y que los hombres de más recursos no tienen ese malestar?
AV: Hay un sesgo de clase social, en relación a que el guion que nos dan a los varones es un guion de varón proveedor. Entonces, cuando se le van quitando recursos a ciertos varones de ciertas clases sociales, trabajadoras sobre todo, o que están en situación de desocupación, tampoco tienen la posibilidad de salir con el guion antiguo de la masculinidad patriarcal. Eso está en crisis. Ahora, que esté en crisis no quiere decir que esté derrumbada. Sigue actuando en nuestras cabezas.
Seguimos teniendo los dos modelos: el modelo que está en crisis, pero también la idea de que tenemos que seguir siendo machos, proveer y tener una actitud de sometimiento ante otros. Y deja menos posibilidades. Quienes son ultra ricos tienen la posibilidad de sacar afuera su violencia, su capacidad de dominar, de someter. Cuando uno tiene menos posibilidades económicas y simbólicas, es mucho más difícil. Entonces ahí hay un vacío donde no se ofrecen otros modelos de identificación para esta masculinidad que está en crisis.
Cuando uno habla con los analistas de opinión pública, hace un tiempo venían marcando que hasta cierta cantidad de décadas el predictor de voto era el nivel socioeconómico de la persona, y que dejó de serlo. Por momentos pasó a ser el género o la edad. Pero podríamos decir que en la mayor proporción de jóvenes varones no ricos o en alguna situación de carencia económica se da la mayor concentración de votantes tanto de Donald Trump como de Javier Milei. ¿Ese malestar trasladado a la política tiene una cuestión de género, clase y edad?
CB: Es cierto, pero nosotros trabajamos bastante en el libro que lo que aparece habitualmente velado es la cantidad de varones que hemos luchado contra el patriarcado a lo largo de los últimos 100 o 200 años. Y esto no ha dado modelos de identificación. John Lennon en Nueva York se acercó a grupos de izquierda feminista y a grupos feministas. Estamos viendo series sobre los Beatles, series sobre Paul McCartney, cosas sobre Lennon, pero no se rescata el Lennon feminista, el Lennon que escribió "Woman Is the Nigger of the World". En Estados Unidos fue prohibida, porque es lo que habitualmente se entiende como “negro de mierda” y es un insulto. Y Lennon ahí decía que la mujer es la esclava de los esclavos.
Digo Lennon porque es un ícono y es casi sintomático cómo no se rescata a varones que pueden ser Lennon, que pueden ser el primer tema de Moris, "Escúchame entre el ruido", donde habla de una masculinidad que cuestiona la masculinidad patriarcal: que para ser varón le tengo que pegar, no tengo que llorar. Y estamos hablando del primer disco de Moris, "Treinta minutos de vida", de 1969. Puedo irme a León Gieco, que en "La mamá de Jimmy" decía que los hombres se creen bien porque insultan a las mujeres al pasar. Estoy tomando músicos, pero podría nombrar a otros varones que han luchado desde el siglo XIX. Si los varones no tenemos referentes de quienes han luchado contra el patriarcado, ¿de dónde nos agarramos? ¿De dónde se agarran los jóvenes? Se agarran de estos modelos electorales donde la solución a los malestares es el regreso a la masculinidad patriarcal.
Encuentro una contradicción en esencia que tiene que ver con la tasa de natalidad. Todo indica que vamos a una sociedad donde los matrimonios van a ser minoritarios. Esa patriarcalidad, fácticamente, no va a ser el modelo de la sociedad porque no va a haber padres, para ponerlo en términos concretos.
AV: Hay que ver qué se entiende por padre también, porque justamente en esta época donde la maternidad, paternidad, parentalidad ya no es solo el macho proveedor, sino que hay parejas de la disidencia, parejas de lesbianas, parejas de gays, trans.
Pero la figura paterna, independientemente de ese tipo de relaciones, existe, ¿no? Inclusive al adoptar hijos.
AV: Sí, pero eso sería tomar como eje que tiene que ser la figura del varón de carne y hueso. Es un vector que lleva a la exogamia. Hay una ley que no permite el apropiamiento del cuerpo del niño o la niña por parte del adulto. Mientras haya alguien que interponga esa ley y que el chico o chica pueda salir a la exogamia, no hace falta que sea varón o mujer.
Hablemos de violencia de género en Argentina
Por un lado teníamos un presidente como Alberto Fernández, al que Cristina Kirchner recomendó que tenía que tener una pareja y una primera dama, y que por eso se amigó con Fabiola. De alguna manera también el caso de Macri, que se casa con quien simboliza el tipo de primera dama ideal. El otro extremo es Milei, que reivindica la soltería como casi parte de la competencia del mercado. Considera que no tiene que tener primera dama y su hermana cumple ese papel simplemente estético, y reivindica la condición del macho soltero. El que pretende reinstalar el patriarcado no es padre. Yo encuentro ahí un ruido.
CB: Al patriarcado en el libro decidimos no llamarlo masculinidad patriarcal, sino masculinidad de sometimiento. Esto no es patriarcado, que viene obviamente de padre, pero más allá de la baja de la tasa de natalidad, el tema es si el modelo de varón es que para ser varón yo tengo que obtener el sometimiento de otros a mi alrededor, ya sea someter, como todo el lenguaje que utiliza Milei.
O sea, ¿varón es poder?
CB: Varón es sometedor, donde el otro no es un otro, sino que el otro es, como dicen Trump o como muchos dicen, esos no son casi humanos. Esto es lo que sucede en violaciones en manada, como se suele llamar, en donde la otra persona no es humana y yo obtengo cierto placer y cierto poder en someterla. Este es el punto central para nosotros del patriarcado: la masculinidad de sometimiento.
¿Y eso trasladado al poder lo representaría Milei en su deseo de someter a todos los demás, por ejemplo? Aunque no sea padre.
CB: Exactamente. Y que multiplica esa cuestión con todo el análisis que podemos hacer lingüístico de las frases sexuales que él utiliza, que son todas frases sexuales de sometimiento. Este es el modelo que parece ser que se les brinda a jóvenes varones como la salida, y no modelos alternativos como el de Lennon. Más allá de tener el dinero de Lennon, decidió que iba a tener un hijo. Al primer hijo yo no lo crió porque estaba viajando y no le di ninguna pelota. Para el segundo hijo dejo de grabar durante cinco años, y él vuelve a grabar el disco, que es el disco que está presentando cuando lo matan en el Dakota en diciembre del 80. Pero Lennon se tomó cinco años para poder estar. No está ese modelo de varón pregnante. Está el modelo sometedor, el modelo del varón que tiene que ser el macho alfa.
¿El macho alfa no necesariamente es padre?
CB: Exactamente.
Entonces ustedes extrapolan esa idea de paternalismo en realidad como un modelo de dominación masculina, entender la masculinidad como dominación.
CB: La masculinidad patriarcal, porque hay otras.
Como entienden estas personas, la masculinidad es patriarcal. Pero ellos entienden la masculinidad como sometimiento y ustedes lo asocian con el modelo patriarcal. Obviamente, para eso hay que tener poder del que fuera, político, económico, simbólico, y ese no siente malestar porque descarga ese malestar. El problema es para los hombres que no tienen poder.
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