El espejo electoral de Brasil

Analista argentino compara el miedo a Bolsonaro con el miedo al peronismo

El politólogo Leandro Gabiati sostuvo que el triunfo de Lula da Silva se explica por la falta de confianza del electorado en la figura de Flávio Bolsonaro. A su vez, trazó un paralelismo y proyectó que la fragmentación opositora podría asegurar la continuidad de Javier Milei después de 2027.

Leandro Gabiati Foto: Linkedin

En una nueva emisión de  Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el politólogo y director de la consultora Dominium, Leandro Gabiati, analizó el impacto de la reelección de Lula da Silva y el futuro del vínculo bilateral con el gobierno de Javier Milei.

El especialista destacó que el funcionamiento comercial del Mercosur se mantiene intacto pese al retiro de embajadores, explicó cómo la fragilidad de la candidatura de Flávio Bolsonaro definió los comicios brasileños y trazó un paralelismo con la desarticulación opositora en Argentina de cara a las presidenciales de 2027.

Leandro Gabiati es politólogo y analista especializado en relaciones gubernamentales y ciencias políticas. Es licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires, con título revalidado por la Universidad de Brasilia, donde también obtuvo una maestría y realizó estudios de doctorado en Estudios Latinoamericanos. Actualmente se desempeña como analista y director de la consultora Dominium, una firma de consultoría con sede en Brasil, especializada en análisis político y asuntos gubernamentales.


Leandro, muy buenos días a usted. Yo estoy aquí en San Pablo. La pregunta es, un poco como corolario de todas las entrevistas que hicimos a lo largo del día de hoy, ¿cómo cree usted que se deberían encaminar las relaciones argentino-brasileñas después de los distintos insultos que el presidente argentino dio sobre, incluso antes de ayer, el presidente de Brasil? Y ahora la confirmación de la reelección por cuatro años más de Lula da Silva, un país que ha retirado a su embajador en Buenos Aires.

Buenísimo, buena cuestión. Y lógicamente, a partir de la reelección de Lula, lo que uno imagina es un escenario de continuidad. Lógicamente también Brasil y otros países de América Latina estarán atentos a la elección que Milei disputará en octubre del 2027, justamente un año a partir de aquí. Interesante, porque tenemos una situación simbólica, llamativa, creo que nunca antes vista en las relaciones bilaterales entre Brasil y Argentina, que es que Brasil retiró a su embajador de Buenos Aires y Argentina retiró a su embajador de Brasilia después de este conflicto verbal originado por Milei durante el apoyo dado a la campaña de Flávio Bolsonaro. Ahora, hay un punto importante. Tenemos una falta de diálogo, evidentemente causada por divergencias ideológicas entre Milei y Lula, pero creo que lo más importante a destacar es que, si arriba, digo, en el tope de la diplomacia entre ambos países vemos problemas, lo más importante es que por abajo de la diplomacia y en el ámbito pleno del Mercosur, la sociedad económica principalmente sigue funcionando a todo vapor, porque, lógicamente, hay intereses también que se benefician de este intercambio comercial. No solo hay intercambio comercial, hay intercambio de energía, hay políticas de integración diversas. Entonces, lo interesante de ver es que, a pesar de un conflicto entre actores que gobiernan cada país, institucionalmente hablando, tenemos un funcionamiento del Mercosur que independe de alguna forma de la política y cómo está la política. Creo que ese es el hecho más importante a destacar. Refuerzo: continuidad, porque Lula sigue y porque Milei por ahora también sigue. Inclusive, me permito anticipar —tal vez, lógicamente, en política un año es muchas cosas; ustedes vieron lo que pasó en Brasil ayer, una elección totalmente imprevista—, pero arriesgo, obviamente, a imaginar que ante la oposición totalmente desarticulada todavía, no haya un candidato posible para sacar a Milei del poder. Entonces, tendríamos cuatro años más de Milei con los cuatro de Lula. Entonces, un escenario de, digo, hasta 2030, siguiendo un poco en esta línea que tenemos hoy.

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Leandro, a todos los analistas que entrevistamos hoy, todos nos dicen que lo que pasó ayer en Brasil no es un tema brasileño, que es un límite, podríamos decir, a la ola de derecha y centroderecha, el mapa azul pintado en Latinoamérica. Usted, por el contrario, ve que no, que eso no afecta las posibilidades de Milei en la Argentina de ser reelecto y que, como no hay una alternativa, Milei va a ser reelecto, que era lo que usted arriesga. O sea, no ve que lo que pasó en Brasil pueda tener consecuencias que dificulten la reelección de Milei.

Te puedo justificar por qué esto. Y mirá qué interesante: acá tuvimos una elección de un presidente cuya evaluación de desempeño positiva es de 34%. O sea, la gran mayoría de la población no evalúa el desempeño de este gobierno como bueno, como positivo. Es un índice muy negativo para un presidente que busca la reelección. Lo que te quiero decir acá es: vos fijate, tenemos un presidente que no está bien evaluado, su imagen no es buena, pero cuando el elector miró hacia el otro lado y vio qué es lo que tenía del otro lado, a pesar de los problemas de seguridad, a pesar de la caída del consumo, a pesar del alto nivel de endeudamiento, a pesar de la falta de crédito —porque las tasas de interés son muy altas—, cuando los electores, buena parte de ellos, miraron y vieron que estaba Lula de un lado y Flávio del otro, no sintieron confianza suficiente para hacer un cambio. Y mirá que acá en Brasil el sentimiento general era de necesidad de cambio y de cansancio de Lula. Lo que el PT y la campaña de Lula hicieron probablemente muy bien es exponer las fragilidades de Flávio, principalmente para los sectores más pobres, que son los que se benefician de las políticas sociales, por ejemplo. Entonces te llevo esa misma situación a la Argentina. La gente no está muy bien en la Argentina. El propio Milei reconoció que la economía no está reaccionando como él esperaba. Igualmente, y esto acá tiene mucho que ver con la pospandemia, con los efectos de la pandemia en la economía: inflación de alimentos, baja del consumo, endeudamiento alto, dificultad para obtener crédito. Entonces, la gente tiene este problema con Milei. Ahora, yo te pregunto: cuando la gente mira hacia el otro lado, ¿quién estará para ser la alternativa? Flávio en Brasil no tuvo un perfil adecuado para sustituir a Lula. En Argentina, ¿quién vendría? Yo hoy, si vos me preguntás, veo a la oposición desarticulada y no veo un candidato claro, firme, que tenga las capacidades y los requisitos como para que el electorado diga: "Mirá, Milei solucionó la inflación, pero no aguanto más, no tengo consumo". Esa es la lógica.

Pero mi pregunta es: la economía argentina no es la brasileña. En Brasil acá hay 5% de inflación. Si bien siempre la sociedad pide más, no hay desempleo creciente, no hay salarios que han perdido su capacidad de consumo. Es decir, la pregunta es si vos estás comparando simplemente el apoyo de 30 y pico por ciento de cada uno; ahora, la economía, la percepción de la economía de Brasil de los brasileños, no es lo mismo que la de los argentinos de la Argentina. No sé si eso modifica tu comparación.

No, para mí, lo que estoy mirando, es rarísimo lo que está pasando acá y te explico por qué. Cuando vos mirás la macroeconomía brasileña, está relativamente en orden. Tenemos inflación anual —atención, y esto yo sé que te voy a decir, en Argentina llama la atención— del 5%. Es una inflación relativamente positiva. Hay un poco de inflación mayor en los alimentos, lógico, pero bueno. Tenés, cuando vos mirás empleo, 5% de desempleo, que se considera pleno empleo prácticamente. La gente tiene un trabajo, inclusive dos. Pero, ¿sabés lo que pasa? Cuando van a consumir, las cuentas no cierran. Este es el gran problema que tuvo Lula. Porque el gobierno presenta números buenísimos, pero la gente siente en la punta que no llega a fin de mes, como pasa en Argentina, inclusive. Lógicamente, en Argentina tenemos una inflación, ¿de cuánto al año? ¿De 25%? Digo, de 500% más, aproximadamente. Entonces, lógico, hay una situación mucho más seria en Argentina. Tengo que concordar con vos en que en Argentina estamos mucho peor de lo que estamos en Brasil. Pero en relación al sentimiento de la economía, es muy parecido, porque la gente está frustrada. Creo que la gente está frustrada en Argentina y creo que la gente está frustrada en Brasil. Lo que va a pesar en un cambio o en una continuidad, como fue acá, es la opción que tenés del otro lado. ¿Quién viene del otro lado? Eso es lo importante a observar en Argentina a lo largo de este año, que va a ser muy importante para todo el mundo, digo, para Brasil, para Argentina, para Uruguay, miembros del Mercosur, para Estados Unidos, inclusive.

Leandro, entonces, la seguimos y vamos viendo cómo sigue todo. Te agradecemos mucho, te mandamos un abrazo y quedamos, como dije, en contacto.

Un placer hablar con ustedes. Buena semana para todos.



LP