Javier Milei encabezó este lunes una nueva reunión de Gabinete en el Salón Eva Perón de la Casa Rosada, a partir de las 10 de la mañana. El encuentro se dio al día siguiente del balotaje en Brasil, donde Luiz Inácio Lula da Silva se impuso por más de tres puntos sobre Flávio Bolsonaro, el candidato al que el Presidente respaldó abiertamente, y se aseguró un cuarto mandato.
Minutos antes, Milei recibió a una autoridad de la Cruz de Malta y salió al balcón de la Casa Rosada junto a integrantes de su Gabinete. Del otro lado, la Plaza de Mayo mostraba poca gente para devolver el saludo. Lo que sí llamó la atención fue un gesto del Presidente, que imitó el “6-7”, un código viral muy instalado entre los más jóvenes.
Brasil, fuera de agenda
Según pudo saber PERFIL, en la reunión de Gabinete no se habló de Brasil. El tema quedó afuera del temario aun cuando el resultado del balotaje dominaba la agenda regional. El silencio se repitió hacia afuera. Ni Milei ni el canciller Pablo Quirno emitieron saludo alguno al presidente electo, ni a título personal ni institucional, y Milei quedó como el único mandatario de la región que no felicitó ni se comunicó con Lula.
Dentro del Gobierno rige una bajada de línea estricta, y por eso buena parte de los funcionarios y legisladores libertarios todavía no se pronunciaron. El mutismo contrasta con el protagonismo del Presidente en la campaña brasileña. En julio, Milei viajó a Brasil para el acto que oficializó la candidatura de Bolsonaro. Además, en la primera vuelta el hijo del expresidente había quedado por encima de Lula. El balotaje dio vuelta ese resultado.
“Ni un milímetro”
Según el parte oficial, Milei ratificó el rumbo económico y llamó a todo el equipo a redoblar los esfuerzos. “No vamos a corrernos ni un milímetro de las ideas de la libertad”, sostuvo. También afirmó que “cambiar el rumbo para ganar elecciones es inmoral, injusto, un error técnico y una grave afrenta a la credibilidad” construida en estos años.
El Presidente analizó además el impacto local de los conflictos bélicos en Irán y Ucrania, la suba del petróleo y las presiones sobre precios y tasas de interés en las economías emergentes. En el plano legislativo, ratificó como prioridades la ley de PCT, la reforma electoral y la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
Participaron, entre otros, Karina Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli, Quirno, los ministros Juan Bautista Mahiques, Alejandra Monteoliva y Federico Sturzenegger, el vocero Adrián Ravier, Martín Menem, Santiago Bausili y Santiago Caputo.
La silla vacía de Bullrich
La única ausencia fue la de Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado. Según dejaron trascender en la Casa de Gobierno, ya se dirigía a Balcarce 50 cuando, por motivos personales, debió modificar su agenda. No se brindaron más precisiones.
La ausencia se produce en medio de tironeos sobre su futuro electoral. Bullrich evitó descartar una candidatura presidencial para 2027 y la Casa Rosada salió a bajarle el tono a la interna. Mientras tanto, en el oficialismo crece la especulación sobre una fórmula Milei-Bullrich.
Quien sí rompió el silencio dentro del espacio aliado fue el PRO. El partido que conduce Mauricio Macri difundió un comunicado en sus redes en el que planteó que el resultado abre una oportunidad para afianzar el vínculo con Brasil, al que definió como el principal socio comercial del país, y felicitó a Lula por su triunfo en las elecciones de ayer.