Así funciona la plataforma que expuso los préstamos del Banco Nación a funcionarios
La tarea de "Cuanto Deben" revela cómo el cruce entre diseño y análisis de datos puede transformar información técnica en conocimiento accesible y con impacto público.
La plataforma Cuanto Deben, desarrollada por el diseñador Andrés Snitcofsky, permite visualizar y comparar la evolución de la deuda de funcionarios y legisladores argentinos a partir de datos oficiales del Banco Central y declaraciones juradas patrimoniales, integrando incluso vínculos familiares cuando aparecen en esos registros. A través de herramientas interactivas, traduce información compleja en gráficos accesibles que facilitan la lectura pública de los datos e impulsan un debate más amplio sobre transparencia, circulación de la información y el rol de quienes la hacen visible.
El diseñador gráfico argentino, Andrés Citovski, se especializa en análisis y visualización de datos, con un enfoque puesto en transformar información compleja en piezas claras, comprensibles y con impacto público. Se desempeñó en medios y organizaciones como Infobae, Economía Feminista y la Fundación Bunge y Born, y desarrolló proyectos como cargografias.org, una plataforma de código abierto que reconstruye trayectorias de funcionarios públicos. Actualmente impulsa Cuánto deben, un sitio que utiliza datos de la Central de Deudores del Banco Central para analizar la evolución de las deudas de personas políticamente expuestas, en un contexto de creciente debate sobre transparencia.
¿Te imaginabas que ibas a generar tanto ruido con el tema de los créditos del Banco Nacional y los funcionarios cuando estabas planeando lo que hiciste?
No, la verdad que no, y quién sabe si lo hubiera hecho, ¿no? La verdad es que no estábamos buscando particularmente el tema de los créditos, estábamos investigando a ver qué había en esos datos, que, dicho sea de paso, son datos públicos, que están públicos desde siempre, no es que nosotros hayamos publicado algo que no está.
Así que, ¿y qué te hace reflexionar de cómo la exposición puede hacer relevante datos puros que, interpretados, se convierten en conocimiento, pero para convertirlos hay que poder expresarlo de una manera inteligible.
Bueno, justo eso es a lo que yo me dedico. Así que, en realidad, es algo para mí de todos los días. Lo que no suele pasar es que tenga rápidamente este nivel de relevancia y, especialmente, que tenga relevancia en nuestras personas, como los mensajeros, cuando nosotros no generamos datos ni generamos ninguna acusación de ningún tipo.
Así que eso es algo un poco nuevo, no es la primera vez, pero quizás sí con este nivel de relevancia.
¿Qué fue lo que te llevó a poner foco en los créditos del Banco Nacional entre muchas otras cosas?
Sí. A ver, en realidad la herramienta la planteamos cuando sabíamos que ese dato, o sea, el dato de los deudores del Banco Central, es un dato público que, si vas a la página de la Central de Deudores del Banco Central, está. Vos ponés el CUIT y te lo dice. Esos son los datos que nosotros estamos mostrando de una forma más amigable y más fácil, pero en realidad son esos. Y lo que estábamos queriendo ver era abrir ese juego, abrir esa posibilidad de analizar, más que nada ver qué comportamientos y qué modificaciones tienen esas deudas con respecto a la agenda pública de elecciones, votos y ese tipo de cosas. Eso fue el puntapié inicial.
Después, lo de los créditos empezó a surgir porque la gente empezó a buscar y empezó a encontrar, no es que era el objetivo de la plataforma ni tampoco tiene algo en particular con respecto a eso. Simplemente, cuando abrimos, la gente empezó a entrar y a ver, encontrar, tomar capturas, identificar personajes y cosas, y las deudas se ven bastante fácil.
¿Cuáles son las otras estadísticas sobre las que has hecho que se visibilicen de una manera más simple?
En realidad estadísticas no hicimos, porque eso se lo dejamos a tus colegas periodistas que investiguen y que usen la herramienta como les parezca. El sitio muestra los datos como están. Nosotros no generamos más que eso. En un momento yo, personalmente, hice una prueba y mostré una lista y eso medio que se hizo un poco de ruido. Me acusan de que esa lista es falsa. En realidad son datos públicos y son todos datos verdaderos.
Lo único que tenía es que yo no había discernido entre bancos o no había discernido entre personas distintas, simplemente pusimos los que aparecían en nuestra lista. Entonces ahora el problema es que algunos periodistas tomaron ese gráfico y dijeron que esos eran del Banco Nación y no eran, porque el gráfico no lo dice, pero esa confusión hizo que se empiece a hablar de que era falsa, que estaba mal, que estaba toqueteada. Son los datos que están ahí.
Si esta plataforma dejara de existir, los datos siguen estando en el Banco. Yo les recomiendo a todos los periodistas que estén investigando esto que vayan directo a la fuente, que siempre es mucho más confiable y más actualizada.
Decías: “No sé si lo hubiera hecho si hubiera tomado conciencia de la relevancia”, y te noto diciendo: “Yo tomé los datos, son datos públicos”, como en un planteo defensivo. O sea, ¿te sentís incómodo en esta sensación de ser protagonista cuando lo que estabas haciendo era simplemente exponer datos de una manera más accesible?
Sí, sin lugar a dudas. No es... yo no soy periodista, no me dedico a eso, no es mi lugar. Trabajo con periodistas, he trabajado mucho con periodistas, pero no estoy acostumbrado a este nivel de exposición o que se me acuse de cosas que no tienen nada que ver. Y lo que más pena me da, y me gusta que me preguntes esto, es que cuando pasan estas cosas, que no es la primera vez, que alguien muestra algo que estaba por ahí, que simplemente había que mostrarlo mejor, hay una especie de ataque al mensajero, y eso hace que haya menos gente que se anime a hacerlo.
Y te cuento un detalle: en estos días, en este caos que se armó, me contactaron muchos, de forma anónima, individual, que habían hecho cosas similares, pero que no se habían animado a publicarlas. Entonces, eso es una gran pena para nuestra democracia, para nuestro país, que se persiga rápidamente al que quizás está simplemente compartiendo algo que estaba ahí, que había que mostrar de una forma más fácil. Entiendo que es algo natural del sistema que se defiende, pero creo que es una pena porque seguramente debe haber un montón de gente, de nerds de los datos o ese tipo de cosas, que deben tener cosas superinteresantes y que no lo van a hacer cuando ven todo esto que pasa.
Los ataques buscan exactamente eso: amedrentar y generar autocensura. Ese es el objetivo que tiene. Hay una diferencia entre periodista y editor. De hecho, editor es un cargo en el escalafón periodístico. Pero un editor de libros es un editor, por ejemplo, y no está trabajando necesariamente con una tarea periodística, incluso puede ser editor de ficción y también un curador. Es otra de las categorías que te podría caber, pero sí, claramente vos editás la información, o sea, tu tarea es la de un editor de la información.
Siempre los diseñadores, como por definición, como un fotógrafo, como cualquiera que opera sobre la comunicación, está editando, está seleccionando, está sesgando. Eso es obvio, eso no es indiscutible. Por eso, por ejemplo, nosotros en la plataforma pusimos solamente al Congreso y a ciertos niveles del Ejecutivo, cortando más o menos en secretarías, como para ponerle un marco razonable a lo que estábamos haciendo. Igual, de nuevo, los datos en realidad están de todos.
Cada uno de nosotros tiene su CUIT en la Central de Deudores, así que cualquiera podría ir a buscarlo.
Ahora, en tu carácter de ciudadano, ¿qué te pasó al ver esa lista de los deudores y ver la cantidad de funcionarios y el salto como deudores a partir de que se conviertan en funcionarios?
Te digo la verdad, ni siquiera, lo vi más en la repercusión que fue teniendo en los medios, que fueron empezando a ir a buscar y hacer la lista, que en lo que yo mismo había visto. Yo había visto un par que me habían pasado. A mí me parece que lo más interesante de todo esto es justamente que estemos hablando de este tema y que se salde lo que se tenga que saldar, que den las explicaciones que tengan que dar y, si no hay nada ilegal, buenísimo.
De paso hablamos un poco de créditos hipotecarios, que me parece que está buenísimo para toda la sociedad.
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Así que, dentro de todo, salvo por las cuestiones de ataques o de incomodidades de un ciudadano común como yo, que no se dedica tanto a esto, el resto me parece que es positivo.
MV/fl
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