“Brexturn”: ¿los británicos quieren volver a la Unión Europea?
El académico argentino Esteban Cichello, docente de la Universidad de Oxford, sostiene que los problemas de liderazgo y gestión explican mejor la inestabilidad actual que el Brexit y analiza los desafíos que enfrenta el país.
El Reino Unido atraviesa una crisis política grave marcada por la renuncia de Keir Starmer, una ola de dimisiones dentro del gobierno y una fuerte pérdida de apoyo parlamentario que abre una carrera por la sucesión y aumenta la inestabilidad institucional. A partir de la entrevista de Esteban Chichello Hübner, académico argentino y docente de la Universidad de Oxford, en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), se sostuvo que la caída del primer ministro responde principalmente a divisiones internas y errores de gestión, se descartó que el Brexit haya sido el factor determinante de su derrumbe político y se consideró muy improbable un eventual regreso británico a la Unión Europea.
Esteban Cichello Hübner es un filólogo, políglota y docente argentino que desarrolla gran parte de su carrera académica en la Universidad de Oxford. Nacido en La Falda, Córdoba, creció en condiciones de extrema pobreza en el conurbano bonaerense y logró convertirse en profesor universitario tras estudiar en Israel y el Reino Unido. Su historia se hizo conocida por su trayectoria de superación personal: pasó de vivir en un rancho sin agua ni electricidad a estudiar en la Universidad Hebrea de Jerusalén y luego en Oxford, donde se especializó en lingüística aplicada y educación.
Keir Starmer se fue en menos de dos años después de ganar con una mayoría amplísima. Desde dentro de la academia británica, ¿cómo se procesa este colapso tan rápido del líder laborista?
¿Cómo se ve esto académicamente? Muy triste, porque en los últimos diez años tuvimos, o vamos a tener ahora, el séptimo primer ministro. Gran Bretaña se parece a Perú, porque es el Perú de Europa, con un recambio tan frecuente. Y al tener un recambio constante, esto influye muchísimo en la estabilidad de todas las áreas de un país.
Ayer un colega suyo nos comparaba el sistema parlamentario inglés con el italiano y hacíamos un poco un chiste de que Estados Unidos se había argentinizado y Gran Bretaña se había italianizado.
¿Hay algo del sistema que está inestable?
Sí, está estable.
Pero cambia. Como usted dice, siete en diez años, contra los 25 años anteriores, cuando cambiaron solo tres. O sea, ¿es el Brexit el punto de inflexión allí?
No, en absoluto. Yo no creo que el Brexit haya sido un elemento que forzó o desestabilizó al primer ministro Starmer. Pienso que lo que lo desestabilizó fueron, antes que nada, las divisiones dentro del Partido Laborista. Y no solo dentro del partido, sino dentro de su propio gabinete.
Hay que entender que, a diferencia del sistema argentino o del sistema estadounidense, que son presidencialistas, aquí el sistema es parlamentario y el primer ministro es el primus inter pares, el primero entre iguales. Deponerlo es muy fácil: con un voto de desconfianza dentro del gabinete, le renuncian los ministros y se tiene que ir. O en el Parlamento puede haber un voto de desconfianza. Entonces, no es difícil remover a un primer ministro.
Ahora, ¿por qué le fue tan mal? Yo creo que fue la sumatoria de muchos errores que reflejaban las divisiones dentro de su partido y de su gabinete. El gabinete tiene una extrema izquierda, un ala muy de centroizquierda y un ala de centroderecha, y él trató de satisfacer durante dos años a todos esos sectores.
Cayó en desgracia con Trump por no mandar tropas a Irán o por tardar en usar las bases. Se destapó que él, cuando era fiscal general de la Nación, fue muy laxo en detener a grupos de violadores inmigrantes que atacaron a cientos de miles de mujeres en más de cien condados. Fue muy laxo con la inmigración. Trató de satisfacer a diferentes grupos dentro de su partido.
Promovió para un cargo a un británico que nunca viajó al exterior, que no tiene cuenta bancaria, no sabe conducir y no tiene documento de identidad. No existe. Y él trató de imponerlo, pero fracasó.
Ahora trató de promover, hace unas semanas, una ley para vedar o controlar el uso de redes sociales por parte de jóvenes, una ley similar a la de Australia. En Australia, de cada diez jóvenes, seis eluden la ley a través de VPN.
Reconoció, junto a otros cuatro países europeos, la creación del Estado palestino. Muchos consideran que eso fue prematuro y que ocasionó numerosas manifestaciones en contra. Las calles se convirtieron en escenarios de protestas continuas. Ahora tenemos una muy grande del 2 al 5 de julio.
Entonces, quizás pecó de falta de liderazgo, pero no creo que haya un solo factor. Está también el caso de Peter Mandelson: nombró un embajador en los Estados Unidos que después se supo que estaba ligado al caso Epstein. Hubo muchos factores, pero no creo que el Brexit haya sido uno de ellos.
Conversábamos con un colega suyo que nos decía que incluso existe la posibilidad de que, en un corto plazo, Inglaterra regrese de alguna forma a la Unión Europea nuevamente. ¿Le asigna usted alguna posibilidad a eso?
Me gusta que lo mencione. Usted siempre está a la vanguardia. Le digo cómo llaman ahora a esto: si conocemos el Brexit, tenemos que conocer el próximo término, que es el Brexturn. Brexturn es volver a la Unión Europea.
No creo en absoluto que Gran Bretaña vaya a volver a la Unión Europea, sobre todo con los resultados de las últimas elecciones de mayo, en las que los partidos de derecha tuvieron un desempeño muy fuerte. Si hoy hubiese elecciones en Gran Bretaña, ganaría el partido que se llama Reform con un 27% de los votos. Y es totalmente antiinmigración.
Recuerden que la Unión Europea, a través del Tratado de Maastricht, permite la libre circulación de personas. Y los británicos ya están cansados. Hoy llegamos a 172.000 migrantes en lo que va del año, muchos de ellos ilegales, que cruzan el Canal de la Mancha.
Crisis política en Reino Unido: Keir Starmer renuncia como primer ministro
Ahora tenemos un verano muy fuerte, 40 grados como dije antes, y entonces aprovechan para cruzar en embarcaciones. Continuamente siguen llegando. Imagínense que tuvieran libre circulación de personas nuevamente.
El objetivo de muchos inmigrantes en Europa, que ya está sumida en un problema migratorio muy grande, no era quedarse en los países pequeños de la Unión Europea, sino venir a Gran Bretaña. Sería volver atrás.
Gran Bretaña no se fue de Europa. Se fue en los papeles, pero el comercio continúa. La defensa y el involucramiento de Gran Bretaña en la defensa europea continúan a través de la OTAN. Continuamos comprando a Holanda y a España. No, sinceramente no lo creo.
Escuché a un colega amigo suyo que se inclinó un poquito hacia el Brexturn, pero no comparto esa visión.
¿A qué atribuye la caída del producto bruto inglés, coincidiendo con la salida del Brexit, de casi un 10%? Y si le asigna alguna posibilidad a que algo haya tenido que ver. El hecho de que, a partir del Brexit, hayan tenido siete primeros ministros en diez años y que en los 25 años anteriores solo hubieran tenido tres.
Si esto contribuyó a la caída del producto británico, sinceramente no lo sé. Hubo crecimiento en este último período, hubo un pequeño crecimiento. La inflación bajó un poquito, está en 2,8%. Las inversiones continúan.
Pero este gobierno de Starmer... yo creo que él fue un héroe. Yo no soy laborista ni tengo ideología política. Soy docente en la Universidad de Oxford y tenemos casi prohibido hablar de política, de fútbol o de religión.
Pero yo creo que fue un héroe porque fue un piloto en un reino desunido. Y en ese aterrizaje que tuvo que hacer, debió destinar partidas enormes a los servicios sociales, con endeudamiento. El sistema de salud tiene listas de espera de ocho meses para realizar una operación simple.
Entonces vemos que la situación está bastante difícil y quizás haber tomado fondos públicos para tapar agujeros contribuyó a la caída del producto bruto.
Su propia historia personal plantea una superación muy grande. Usted tuvo un origen humilde, hoy es un políglota, es profesor en Oxford. Me gustaría que pudiera compartir con la audiencia su propia experiencia personal y qué mirada le da desde allí a lo que nos pasa en la Argentina.
A mí no me la contaron. Yo fui pobre. Nací en Córdoba, en La Falda, en las sierras de Córdoba. Me crié luego en la provincia de Buenos Aires, en un rancho, con piso de tierra y techo de chapa. Se llovía más adentro que afuera.
Este calorcito del que ahora me quejo, pero ni siquiera ventilador teníamos porque no había electricidad en casa. No había televisión, no había radio. Comencé a trabajar a los nueve años. Dejé la escuela, dejé el secundario, estuve dos años sin ir a clases y terminé el secundario nocturno.
El fin del Brexit: "Inglaterra podría volver a la UE en meses"
Y como bien usted dijo, ahora soy docente permanente en la Universidad de Oxford.
¿Cuál es el mensaje? El mensaje es estudiar. Sin sacrificio no hay beneficio. Se lo digo a mis estudiantes todos los días. Y después hay muchísimos otros factores. Usted también se sacrificó mucho en la vida. Trabajar duro, tener una mentalidad positiva, actitud positiva y disciplina. Yo no creo ser más inteligente que otros, pero tengo algo que es disciplina y creo que la disciplina me ayudó mucho para salir adelante de la pobreza.
Los profesores de Oxford tienen prohibido hablar de política, pero intuyo que con sus alumnos. Con nosotros, del otro lado del Atlántico, no debería haber problemas. Entonces le pregunto sobre algo que usted dijo: que en Oxford se habla muchísimo de Milei y que el Partido Conservador británico es un poroto al lado de Milei.
¿Usted cómo sabe que dije eso? Tiene un equipo que hizo investigación.
Mire, justamente ahora, esta semana, hay un gran revuelo porque yo pronostico que en 21 días habrá un nuevo primer ministro aquí, que es Andy Burnham. No es ninguna sorpresa.
Yo también digo que fue orquestado por el mismísimo Starmer. Él esperó no renunciar antes, sino que se aclararan las cosas en Manchester para que lo reemplazara.
No va a tener, en mi opinión, el mandato del político del pueblo. Entonces esto va a resultar en otro caos y quizás en elecciones prematuras. No tiene el mandato, no sabemos su plataforma, ni siquiera fue candidato de oposición dentro del partido. Entonces va a carecer de credibilidad.
Una región a la medida de Trump
Ahora, con respecto a Milei, en el Parlamento británico, cuando se están culpando unos a otros dentro del laborismo, como también en la oposición y en el tercer partido, que es Reform, dicen: "Tenemos que ver lo que está haciendo Argentina, que lo está haciendo muy bien. Miren a Milei, tenemos que copiar a Milei”.
Entonces creo que los políticos, quizás para sacar rédito político, miran a la Argentina o enarbolan la bandera liberal de Milei aquí, en el Reino Unido, para hacer una oposición política más ruidosa.
MV
También te puede interesar
-
La ONU acorraló al Reino Unido y le exigió sentarse a negociar por Malvinas
-
Reino Unido: "La gente le dio la espalda a Starmer porque los laboristas quieren volver a la UE"
-
Crisis política en Reino Unido: Keir Starmer renuncia como primer ministro
-
Renunció el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, y el izquierdista Andy Burnham se perfila como sucesor