Consumo, afuera

Daniel Artana: “Puede mejorar la economía en 2027, pero es difícil que la sociedad lo note de cara a las elecciones”

Mientras destacó la mejora en las reservas y las exportaciones, el economista advirtió que los datos de actividad y consumo siguen siendo débiles. "Los datos de corto plazo no están bien", señaló.

Daniel Artana Foto: CeDoc

"Si la economía mejorara el año que viene, algo le aportará al Gobierno, no mucho, porque tampoco va a ser una recuperación muy vigorosa", afirmó el economista Daniel Artana en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). En ese sentido, estimó un crecimiento de entre "3% y 3,5%" anual, aunque advirtió que "mucha gente por ahí no lo percibe", ya que la mejora estará concentrada en algunos sectores y muchas actividades continuarán estancadas.

Daniel Artana es un licenciado en Economía por la Universidad Nacional de La Plata posee un doctorado en Economía por la Universidad de California, Los Ángeles. Se desempeña actualmente como economista jefe de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas. Ha trabajado para organismos multilaterales como el Banco Mundial y el BID. Ha brindado asesoría técnica en más de 20 países. Además, es profesor titular en la Universidad Nacional de La Plata y profesor invitado en la Universidad Torcuato Di Tella.

—¿Parece haber una especie de desacople entre la solidez de los indicadores financieros y la velocidad de la recuperación del consumo privado? ¿Cuánto esto puede llegar a convertirse en un problema si no se soluciona, incluso electoralmente? 

—Es verdad lo que vos decís. Es decir, Argentina ha mejorado, en lo que va del año, sus indicadores financieros. Ha mejorado las reservas netas y las reservas brutas del Banco Central. Las exportaciones están dando muy bien. El riesgo país se ha comprimido bastante y hay una relativa calma cambiaria, con un mercado que tiene una disponibilidad bastante suficiente de reservas para atender alguna dolarización de portafolios, que todavía sigue.

Ahora, los datos de actividad económica que conocimos recientemente, en mayo dio peor de lo que se esperaba, siempre con esa gran diferencia entre sectores. Además, conocimos ayer o antes de ayer el índice de confianza del consumidor de la Universidad Di Tella, que dio, en la última medición, una caída importante, sobre todo en GBA. 

Sigue habiendo esa diferencia bastante grande entre el interior y GBA. El interior es más optimista, confía aparentemente en una mayor decisión de gastar o de consumir, pero GBA queda bastante golpeado. El indicador global cayó después de que había mejorado un poco el mes anterior. Así que, si mirás los datos de corto plazo de actividad económica, no están bien. Lo único que está dando bien son las exportaciones y algunos sectores de actividad económica.

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Después, si esto va a tener efecto en la elección, yo creo que la actividad económica va a pegar, tenga que pegar en la elección, va a ser más por lo que pase, no sé si de acá a un año, pero de acá a ocho o nueve meses. Estamos todavía muy lejos de la elección. Si la economía mejorara el año que viene, que yo creo que algún espacio para una mejora moderada hay, algo le aportará al Gobierno. No mucho, porque tampoco va a ser una recuperación muy vigorosa. Estamos hablando de una recuperación del 3% anual, quizás 3,5%, y eso mucha gente por ahí no lo percibe.

—Y concentrado en algunas actividades, lo que implica que probablemente muchas otras estén estancadas. Y siguiendo con ese pronóstico de que va a haber mejora, pero no lo suficiente como para mejorar la percepción de la mayoría de la población, y frente a la eventual posibilidad de que haya riesgo electoral por parte del Gobierno el año próximo, algunos colegas tuyos dicen que el ministro de Economía, cuando plantea el plan que tiene para el pago de la deuda extranjera y, al mismo tiempo, muestra la capacidad de acumulación de reservas frente a una eventual corrida cambiaria, que los dólares que muestran son los mismos y que o se usan para una cosa o para la otra. O sea, concretamente, lo que plantean es que el riesgo a una corrida cambiaria existe y parece plausible, por lo menos por la tradición argentina frente a cada elección, y que la cantidad de recursos que tiene el Gobierno, salvo que aparezca nuevamente lo del Tesoro, no es una garantía. ¿Cuál es tu visión respecto de la solidez de la capacidad de respuesta de la Argentina frente a una volatilidad cambiaria previa a las elecciones?

—Obviamente vos no podés usar el mismo dólar dos veces. Ahora, me parece que cuando se hacen esos análisis se ignora que, probablemente, el Banco Central, de acá hasta esta época del año que viene... A ver, vos recordá: el año pasado la dolarización de portafolios se puso muy picante, para ponerlo de alguna manera, entre julio y octubre. No antes.

Entonces, ¿por qué te digo esto? Porque el año que viene uno tiene una exportación de energía que crece todos los meses. Seguramente, para esta época del año que viene, vamos a tener a medio llenar, pero exportando una gran cantidad de barriles, el nuevo oleoducto que se está terminando a final de este año. Y el campo debería tener un año relativamente bueno. Este año que terminamos fue excepcional, pero nada parece indicar que podamos tener una merma de producción importante, que normalmente viene asociada con fenómenos de sequía. Lo que está pronosticado, si es que hay algún efecto climático, es exceso de agua, no faltante.

Y además ha habido alguna mejora en los precios de la soja y de algún otro producto de exportación argentina. Así que calculo que uno va a seguir teniendo una oferta bastante abundante de divisas, con lo cual no podemos hacer la cuenta con los dólares que tiene el Banco Central hoy. Seguramente, a este momento del año que viene, en las reservas del Banco Central va a haber más divisas.

Eso es cierto: vas a estar mejor pertrechado que cuando entraste en ese cuatrimestre complejo. Suponete que empezara el ruido electoral en la misma fecha que empezó en el 25. Eso primero. Es una corrida corta y, segundo, vas a estar mejor posicionado que lo que estuviste en aquel momento. Y el Gobierno siempre tiene la posibilidad, si se calma un poco lo del Medio Oriente y el riesgo país vuelve a bajar, de hacer una colocación internacional.

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Y eso te terminaría de generar una situación bastante más confortable en el camino hacia lidiar con esta cuestión, que en aquel momento, te ayudó mucho el swap americano. Mucha gente da por muerto el swap americano. Bueno, veremos. Aun cuando a Trump le vaya mal en la elección, veremos qué pasa. No es que haya habido todavía una señal clara desde el Gobierno americano de que el swap no va a estar.

Pero el equipo económico está tratando de generar la mayor cantidad de seguros posibles locales, sin necesidad de recurrir al swap americano o al swap chino, que todos sabemos que es bastante más difícil de ejecutar que el americano. Esperemos a ver. Yo calculo que la bonanza externa va a continuar y nos sigue sorprendiendo todos los meses para bien. Así como hay otras cosas, como dije antes, que han venido peor de lo que se esperaba.

Dentro de la malaria que hay, si vos mirás las últimas cifras corregidas por estacionalidad de construcción, está caminando hacia un nivel menos malo, claramente, en los datos. Y la segunda cosa que ha pasado es que las ventas de supermercados y de centros de compras, corregidas por estacionalidad, también están mejorando un poquito. Vos tuviste datos agregados relativamente malos en mayo, pero algunos indicadores vienen mostrando alguna recuperación de niveles malos. En particular, en el caso de la construcción. Pero estás caminando hacia un nivel menos malo, para ponerlo de alguna manera.

—El CEO de Carrefour Argentina dijo ayer que lo peor ya había pasado, en esa línea, claramente. Vos mencionabas una corrida corta de julio a octubre. Así fue el año pasado. Y un colega tuyo nos decía ayer que uno de los incentivos para eliminar las PASO el año próximo no es simplemente, por parte del Gobierno, obviamente, no facilitar el ordenamiento de la oposición, sino también no adelantar el cronograma electoral. Porque, si hubiera PASO, en lugar de octubre estaríamos en agosto. Y, si estuviéramos en agosto, si el año pasado, con las elecciones en octubre, la corrida fue de julio a octubre, uno podría suponer que se podría correr también dos meses antes. Más allá de si esa es la intención o no del Gobierno, desde tu perspectiva, ¿financieramente sería mejor quitar ruido político, que no hubiera PASO, a los fines de no generar ruido cambiario?

—Creo que la PASO es una elección bastante más difícil de pronosticar que una elección general. De hecho, en la elección de las PASO del 2019, la corrida la tuviste inmediatamente después de las PASO, no antes. O sea, vos acordate que el día después sorprendió el resultado...

El planteo al que iba Daniel Artana es que, en el año 2019, cuando Macri pierde las PASO, la corrida se produjo al día siguiente. O sea, en agosto. Y que el año pasado, sin PASO, ya se produjo desde julio. Entonces, supongo que la respuesta que nos va a dar es que, si ya se produjo desde julio una corrida cambiaria y las PASO fueran en agosto, no modificaría. Son dos hipótesis, obviamente, sobre un futuro que nadie sabe. Porque también podría ser que se anticipe la anticipación, como se produjo el año pasado. En el caso de cuando se produjo la corrida con Macri en el 2019, nadie imaginaba que el peronismo iba a ganar. Por el contrario, parecía favorito claramente el candidato oficialista. No es el caso de esta vez. Pero creo que estamos interpretando a Daniel Artana como él nos respondería y damos por concluida esta entrevista.

 

RM