Escenario político

De Andreis sobre la interna del PRO: “Mauricio Macri no se anotó todavía para 2027”

El diputado nacional y secretario general del PRO analiza el proceso de reorganización de su partido tras el escenario electoral de 2023 y la apuesta por una agenda de cambio compartida con el oficialismo.

Fernando De Andreis Foto: X @deAndreis

El diputado nacional Fernando de Andreis analiza la reorganización de Propuesta Republicana (PRO) en distritos clave y la apuesta por consolidar una gestión que recupere el protagonismo ejecutivo frente al escenario electoral de 2027. A partir de un diálogo en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190)que profundiza en la interna partidaria y la relación con el oficialismo, el dirigente de máxima confianza del expresidente marca distancia con las candidaturas prematuras y asegura: “Mauricio Macri no se anotó todavía para 2027”.

El dirigente político y empresario argentino, Fernando de Andreis, es conocido por su rol dentro del espacio PRO y por haber sido uno de los principales colaboradores de Mauricio Macri. A lo largo de la presidencia de Macri (2015–2019), se desempeñó como secretario general de la Presidencia, un cargo clave dentro de la Casa Rosada, desde donde coordinaba la agenda del Ejecutivo y tenía influencia en la toma de decisiones políticas. Antes de eso, fue jefe de campaña del PRO en la Ciudad de Buenos Aires y ocupó cargos en el gobierno porteño.

Muy interesados en que usted nos dé un panorama de este resurgimiento de Propuesta Republicana (PRO) y la gira que está realizando Mauricio Macri, esta vez en el NEA, pero que va a continuar con el resto de provincias. ¿Existe la posibilidad de la candidatura, la propia candidatura de Mauricio Macri en 2027?

Mire, sinceramente, para la candidatura del año que viene falta muchísimo. Hoy el foco lo tenemos puesto en la reconstrucción del partido, dando por terminados los dos años que fueron muy complejos después de la interna del 2023 y atendiendo a la realidad de que los argentinos, en ese año, eligieron a Milei para llevar adelante una agenda muy parecida a la que nosotros veníamos proponiendo, con el cambio como eje principal. Entendemos que tenemos diferencias y que no somos lo mismo que el presidente, pero en el fondo queremos una agenda muy parecida.

La verdad es que, si uno le agrega la situación socioeconómica de los argentinos, también nos parece que no corresponde hablar de una candidatura. Más allá de eso, Mauricio Macri está recorriendo la Argentina; personalmente es, para mí, uno de los dirigentes más importantes de los últimos 100 años, habiendo logrado terminar su mandato como primer presidente no peronista en hacerlo y sembrar la semilla del cambio. Por supuesto, respetamos su decisión de que, por ahora, no se anota como candidato; es una complejidad bastante alta.

Usted tuvo el cargo durante toda la presidencia de Mauricio Macri, que hoy ocupa la hermana del presidente. ¿Cuáles son las tareas que tiene un secretario general de la Presidencia y qué nivel de confianza requiere el puesto, para poder imaginar cómo es la relación actual del presidente con su hermana?

Para mí fue el honor más grande en toda mi vida política el haber podido estar en Casa Rosada trabajando como secretario general de la Presidencia. Los que hacemos política, trabajar para todos los argentinos es un orgullo y un honor infinito. Lo que puedo decir conceptualmente es que es el cargo más sensible porque lo que tiene a su cargo, valga la redundancia, es todo lo referido al presidente de la Nación: su agenda y, principalmente, su comunicación. En el gobierno actual entiendo que eso lo tiene Santiago Caputo, pero en la gestión de Mauricio Macri lo tenía yo.

Su custodia, es decir su seguridad, la administración de la Quinta Presidencial de Olivos, la de la Casa Rosada y todo lo que sucede ahí; la organización de sus viajes, sobre todo en el interior, y el armado de los gabinetes. En ese momento hacíamos reuniones conjuntas con gobernadores, pero lo sintetizaría en que es un rol de confianza del presidente.

Cuando uno analiza la política internacional, ve lo que pasó en Hungría, ve lo que está pasando en España; lo que observa es que la extrema derecha está perdiendo, pero no lo hace porque le gane la izquierda, ni el progresismo ni el centro. Está retrocediendo frente a formas de derecha republicana y democrática. En el caso de Hungría lo vimos hace muy poco —con la victoria de Péter Magyar— y todo indica que lo mismo va a pasar en España, con el partido de extrema derecha que no va a lograr formar gobierno y sí lo va a poder hacer el tradicional partido de derecha. ¿Imagina cierta rima entre esto que se ve en Europa y lo que podría suceder en la Argentina en 2027? ¿Que haya una tendencia a continuar el rumbo, pero con un gestor distinto?

Ojalá. La verdad que sí. Nosotros estamos trabajando en esa dirección. Vos sabés que, constitutivamente, quienes conformamos el PRO lo que más sentimos es la gestión. Nos metimos en la política para transformar la realidad, para cambiar, en el caso de la Argentina, décadas de estancamiento y frustraciones, y ver si se puede dejar atrás de una buena vez por todas el populismo.

Ahora, lo que no vamos a hacer, y por eso la prudencia de este año, es obstaculizar este rumbo. Hoy, con humildad y un fuerte sentido de la responsabilidad, entendemos que los argentinos votaron a Milei para llevar adelante esta agenda.

Entonces, para el año que viene falta; tenemos que reconstruirnos, pero claramente pensamos la política como un espacio de poder que quiere volver a gobernar la Argentina para ser protagonistas de esta transformación y cambio que venimos planteando hace más de 20 años. Así que sí, imaginamos que puede darse por ese lado y además trabajamos en ese sentido.

¿Qué sintió cuando Patricia Bullrich deja la presidencia del PRO y se convierte casi en una crítica, y si le asigna alguna posibilidad de reconciliación hacia futuro? Y en lo personal, ¿le genera tristeza, dolor, bronca?

Es difícil no sentir otros sentimientos cuando uno ve ese nivel de falta de agradecimiento por el espacio que se le dio, por el acompañamiento que se le brindó. Además, con Patricia Bullrich compartimos gobierno nacional, pero también, dejando un poco de lado esas emociones —porque en la vida, y sobre todo en cuestiones políticas o laborales, muchas veces hay que correrse de eso— creo que no es bueno, no es sano. 

Y además tenés el ejemplo de Santilli, que es ministro del Interior, fue candidato el año pasado y sigue siendo del PRO. Entonces, lo que quiero decir es que Patricia podría tener el lugar que tiene hoy, haber seguido siendo ministra como lo siguió siendo, sin hacer eso. Pero más allá de todo, lo que puedo decir es que no nos queda otra que dejar estas cuestiones de lado y priorizar los intereses de la Argentina.

En ese sentido, en su momento hizo un gran trabajo como ministra, ahora lo está haciendo Alejandra Monteoliva. Es decir, se logró avanzar en muchas políticas en conjunto vinculadas a la seguridad, el sistema penitenciario puntualmente, y lo mismo va a pasar en el Senado. El PRO va a trabajar con Patricia para que las reformas que también hace años venimos planteando, como el Código Penal y la reforma tributaria, puedan salir.

La encuesta que muestra que Patricia Bullrich tiene mejor imagen que Milei

Pero en términos personales, claramente uno no se siente cómodo, no está contento; ese tipo de situaciones no gustan.

MV/fl