“El Papa León comparte con Francisco la lucha por la paz”, afirma Monseñor Gustavo Carrara
El líder de la arquidiócesis de La Plata, frente a los conflictos globales y la "idolatría del dinero", reivindica el mensaje de paz y fraternidad del Papa Francisco en el contexto argentino.
En medio de las críticas de Donald Trump hacia el Vaticano, surge un fuerte contraste entre el poder político y el mensaje de desarme promovido por el nuevo Pontífice frente a la "idolatría del dinero". Al respecto, el arzobispo Gustavo Carrara afirmó, en Modo Fontevecchia, por Net TV, que “el Papa León comparte con Francisco la lucha por la paz” y advirtió que la estabilidad democrática argentina depende de proteger a los más frágiles en los barrios populares.
El obispo auxiliar de Buenos Aires, Gustavo Carrara, está muy identificado con el trabajo pastoral en barrios populares y villas de la Ciudad de Buenos Aires. Se desempeñó como obispo por decisión del papa Francisco, con quien mantiene cercanía en cuanto a enfoque pastoral: una Iglesia más presente en los sectores vulnerables, con fuerte compromiso social. A lo largo de los años, fue párroco en la Villa 1-11-14, en el Bajo Flores, donde desarrolló una fuerte tarea social y comunitaria, en línea con la pastoral de los llamados “curas villeros”.
Últimamente viene siendo protagonista de lo que podríamos decir, un llamado de atención a las autoridades respecto del deterioro en la calidad de vida de los ciudadanos. Me gustaría que nos hiciera una reflexión sobre cómo ve hoy la situación actual desde la última vez que hablamos, ya que cada vez empeora más.
Además de arzobispo de La Plata, soy presidente de Cáritas Argentina y, de alguna manera, en ese rol me toca muchas veces estar en instancias de diálogo, de mediación, de tratar de tender puentes, sobre todo llevando la inquietud de situaciones de mucha fragilidad. En algún momento, he tratado de establecer con otros integrantes de la Conferencia Episcopal Argentina alguna mediación acerca del tema de la discapacidad. Y con el tema de incluir salud pagando a tiempo las redes de contención y de acompañamiento que dan muchas instituciones para personas con discapacidad.
Después, me tocó también abordar la discusión sobre la baja de punibilidad de menores y, como mundo adulto, nos centramos en la problemática de los adolescentes o nos hacemos cargo de lo que nos corresponde como mundo adulto. Y también, la última participación que me tocó hacer fue la otra vez en el Senado de la Nación, en una comisión que está trabajando por un posible dictamen por el tema de una ley que habla sobre la inviolabilidad de la propiedad privada.
Esa ley propone reformas a leyes anteriores, como una de las leyes es la ley de integración socio-urbana de villas o barrios populares en Argentina. Entonces, ¿cómo proteger realmente a ese grupo de 5 millones de personas que viven en villas o barrios populares? Casi 2 millones son niños, niñas y adolescentes.
Esa es un poco mi tarea a la hora de invitar al diálogo, tender puentes y poner como prioridad el cuidado de los más frágiles. Si no cuidamos a los más frágiles, la democracia se deteriora gravemente.
El punto es que un proyecto de ley que modifica la relación en cuanto a la propiedad privada pueda dejar, no sé si la palabra sería, en condición de desalojo, a una cantidad de personas de los barrios populares.
Existe una ley, que es la ley de integración socio-urbana de villas o barrios populares, que se votó en el 2018 por unanimidad y después, en el 2022, también casi por unanimidad. Esa ley protegía a los barrios populares, el 75% de ellos que tienen más de 20 años, de desalojos para realizar procesos de integración de esos barrios. En principio, también tomando el principio de realidad. ¿Dónde desalojás? ¿Dónde ponés en concreto a 5 millones de personas?
Entonces, el paso era urbanizar, lo que la urbe le da a esos barrios populares, un mínimo de dignidad. Estamos hablando de agua potable, electricidad segura, cloacas, para empezar a hablar. Pero el concepto de integración hablaba de considerar a los vecinos como protagonistas también de su vida, de esos barrios, y también aportan a la sociedad.
En el mundo del trabajo, muchos vecinos de los barrios populares trabajan en la construcción, en el sector textil, en el cuidado de personas, en la limpieza de las casas, en el cordón frutihortícola en el que vivo yo, en La Plata, donde producen frutas y verduras. O sea, hay un conjunto de tareas que hace que la ciudad también se mueva. Aportan a que una sociedad funcione, a que una ciudad se dinamice en concreto.
Ese era el motivo de nuestro llamado: visibilizar esto que usted marcaba y que marca siempre.
A pocos días de que se cumpla un año del fallecimiento del papa Francisco, ¿cómo interpreta el protagonismo del papa León XIV, casi al estilo Francisco, para decirlo de alguna manera, como si Francisco hubiese posado en él en esta controversia con Donald Trump, con la particularidad de ser el mismo norteamericano? No sé, yo sentí cierta correlación entre la cercanía de la fecha del aniversario de la muerte de Francisco y este crecimiento del perfil del papa León XIV como actor político mundial. No sé si es una reminiscencia melancólica mía o sintió lo mismo.
El papa León, por ahí, tiene otra personalidad. Yo diría un poco más tímida, y lo entiendo porque yo, de personalidad, también soy un poco tímido. Yo vengo leyendo su magisterio, desde el día uno, desde el 8 de mayo que él empezó. Y ese pedido tan claro y concreto por la paz. Y qué es lo que mueve las guerras en el fondo, que es la idolatría por el dinero.
Bueno, eso es algo que el papa León viene reiterando con fuerza. Y fue, en este caso, el presidente de los Estados Unidos el que quiso, de alguna manera, tratarlo de débil o de que no entendía las cosas y de meterlo en las arenas políticas, como si estuviera generando un partido político en contra de él.
Y el papa León dice: “Yo soy un mensajero del evangelio de Jesús”. Y Jesús propone la fraternidad, propone la amistad social, nunca empuñó las armas. Ese es el mensaje que voy a seguir dando: no a la guerra, sí a la paz. Y eso es lo que está haciendo y en eso uno ve una continuidad con el papa Francisco.
El martes va a estar allí en Luján.
“Evangelio” se escribe con mayúscula y es un mensaje de paz
El martes vamos a estar celebrando esa misa en la basílica de Luján, que al papa Francisco le gustaba ir mucho. En las peregrinaciones de los jóvenes, él se pasaba toda la noche en la basílica confesando, escuchando. Es un lugar emblemático para la fe católica en la Argentina, pero también muy querido por el papa Francisco. Recuerdo entrar en alguna peregrinación a la basílica, después de haber caminado, y verlo a él confesando en la madrugada.
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