En un contexto de alta volatilidad financiera y con el riesgo país en 850 puntos , la economía argentina vuelve a dar señales de un comportamiento diferenciado frente al resto de la región. Mientras los mercados globales asimilan la reconfiguración del mapa político en Estados Unidos tras los recientes comicios, el frente interno suma sus propios condicionantes.
Guido Lapa es un economista que posee un magíster en finanzas por la Universidad Torcuato Di Tella, que se desempeña como docente en la Universidad de Buenos Aires y se especializa en historia económica, política económica argentina, inflación y salarios. Además, escribe columnas y comparte análisis en diversos medios de comunicación como El Diario AR y Política Online.
Guido, muy buenos días. Jorge Fontevecchia te saluda. Riesgo país: 850 puntos. Obviamente la derrota de Trump y el triunfo de los demócratas explica una parte, pero ya venía en la franja de los 700 antes de que esto sucediese. Y esto no afectó de la misma manera al resto de países comparables con la Argentina, de economías medias o geográficamente vecinos. Una especie de equilibrio tuyo del problema intrínseco que tiene el riesgo país en la Argentina, sea el gobierno que fuera.
Bueno, Jorge, primero, buenos días. Vos sabés que siempre conviene hacer, para mí por lo menos, un análisis de un contexto global para tratar de entender un poco cuál es la situación puntual de nuestro país y, sin tratar de ninguna manera amortiguar lo que está pasando en la Argentina, sí es importante destacar que viene habiendo un sell off, una venta masiva de bonos de prácticamente todos los estados , principalmente de estados desarrollados que están en algún tipo de conflicto o el denominador común que tienen los estados cuya deuda está desvalorizándose —porque el riesgo país no implica otra cosa que los bonos valen menos, y los bonos valen menos porque los distintos agentes económicos están desprendiéndose de ellos—. El denominador común, te decía, tiene que ver con países que tienen deuda alta , como es, por ejemplo, el caso de Francia, como es, por ejemplo, el caso de España, el caso de Italia y otros países que están sufriendo un problema similar al de Argentina. Ahora, el problema similar que están sufriendo —que es que su riesgo país suba — sube desde niveles muy distintos. Y en el caso de la Argentina sube desde un nivel relativamente alto , más alto del que tenían, como decían vos en la pregunta, otros países de la región, otros países de ingresos similares a los de Argentina. Y lo que empieza a pasar es que de alguna manera el riesgo país de la Argentina se corta solo , es decir, empieza a tener una dinámica distinta de los países de la región, de los países de ingresos similares e incluso de los países con un nivel de deuda similar. ¿Por qué se puede explicar esto? Bueno, la victoria demócrata se explica o sirve como argumento. Sí, pero parcialmente. ¿Por qué? ¿Por qué puede ser eso? Bueno, porque finalmente hay una lectura del mercado de que un Trump debilitado, de que un Trump que perdió la mayoría tanto en la Cámara de Representantes como en la Cámara de Senadores, no va a tener la holgura política o la potestad para salir al rescate de la Argentina en medio de una corrida que se descuenta para el año que viene, como sí hizo en 2025. Y eso de alguna manera deja a la Argentina más vulnerable. Entonces , distintos agentes económicos se desprenden de los bonos de Argentina . Entonces uno puede decir: "¿La derrota de Trump afecta al riesgo país?". Si. Pero esto solo explica parcialmente el aumento del riesgo país en la Argentina, porque el mercado también está castigando la debilidad política del gobierno. Vos sabés que en materia financiera se miran las variables económicas, indudablemente, pero también se presta mucha atención a la política. Y ver que el gobierno no da pie con bola, ver que el gobierno finalmente viene de trastabillar una y otra vez...Bueno, yo creo que de alguna manera da lugar a una lectura de que puede venir un gobierno menos market friendly , con políticas menos promercado, por decirlo de alguna manera. Y eso también alienta una venta masiva de bonos argentinos, sumada a una actividad que no repunta, sumada a un descontento generalizado con la situación económica. Creo que armaron un combo que deja hoy al riesgo país en la Argentina en el dato más alto de todo el año y en un dato objetivamente alto en términos de aquella voluntad que tenía el gobierno de volver al mercado internacional de deuda.
Cuánto del riesgo país argentino, de esa diferencia que vos marcaste en que una cosa es que le crece hasta a Japón el riesgo país, que tiene 200% de deuda sobre el producto bruto, pero le crece de un porcentaje muy bajo, de dos cifras, y no de tres y no de cerca de cuatro, como estamos nosotros y tuvimos mucho tiempo? ¿Cuánto tiene que ver el pasado? ¿Cuánto hay una determinación del sendero?
Yo creo que tiene que ver con que la reputación financiera de Argentina, la cantidad de repeticiones de entradas en default, de renegociaciones y demás, indudablemente que afecta, ¿no? "Hazte la fama y échate a dormir", vale. Pero insisto, vale parcialmente, porque si a lo largo de estos tres años de gobierno de Milei hubiera habido un saneamiento de las cuentas públicas , hubiera habido un sendero de crecimiento —el mercado, que ha dado pruebas de muestras de que prefiere a este gobierno que al anterior, se encontraría en una situación donde el gobierno sabe que va a ser reelecto o lo que fue, o hubiera habido un bienestar— bueno, probablemente el pasado de la Argentina estaría mucho más matizado. Hoy por hoy, el pasado influye, sí. Pero también influye mucho el presente.
Una ver. La gran disyuntiva, podríamos decir, está entre el peronismo, la mirada económica peronista y la mirada económica antiperonista. La mirada económica peronista es que la deuda es el gran problema y que el riesgo país de la Argentina es por la concentración de vencimientos en un solo acreedor. Que una cosa es deber dos veces el producto bruto como Japón, pero diversificado en enorme cantidad de diferentes acreedores. Y otra cosa es tener un acreedor concentrado que al mismo tiempo es un acreedor preferencial. Por lo tanto, impide la posibilidad de creación de otra deuda, porque si no se paga la del Fondo Monetario, no se puede pagar ninguna otra. Entonces, inevitablemente se queda en default. La tesis de los economistas peronistas es: el problema estructural fue que Macri hizo un endeudamiento con el Fondo que luego Milei amplió, y que esa deuda es el problema intrínseco de nuestro altísimo riesgo país, porque cualquier analista mira que los vencimientos de esa deuda cada año son impagables por ningún país, salvo que el Fondo Monetario vuelva a renovar esa deuda. Y por el otro lado, los economistas no peronistas que tienen la perspectiva de que no, de que la deuda argentina es una deuda baja respecto del producto bruto, que simplemente tenemos un problema de que no hemos podido salir al mercado voluntario, y que en el momento en que se pueda salir al mercado voluntario porque el riesgo país baje, vamos a dejar de tener ese problema porque se va a poder dividir entre Múltiples acreedores, no ya un acreedor preferencial como el Fondo Monetario y con Múltiples vencimientos. Parece ser tautológico, porque uno le asigna la causa al otro de la misma solución. Es decir, el punto central es: la deuda con el Fondo Monetario que comenzó Macri y continuó Milei hace que el riesgo país sea alto. ¿Cómo se soluciona esta especie de dilema tautológico?
A ver, yo estoy muy lejos de ser peronista —quien me quiera googlear se va a encontrar con que he sido crítico a todos los gobiernos, incluido este— y, sin embargo, creo que desconocer la centralidad que tiene no solo la deuda externa , sino también la fuga de capitales, el sector externo en la Argentina. Desconocer eso es tratar de no darle importancia a lo que indudablemente ocupa un lugar muy, pero muy importante en toda la estructura económica de la Argentina. ¿Cómo se soluciona ese perro que se muere la cola? ¿Cómo se soluciona finalmente esa situación donde la economía está todo el tiempo tratando de juntar los dólares para ir a pagar esa deuda? Hay distintas visiones. Yo soy de la visión de que no se puede priorizar de ninguna manera a estos acreedores externos —llámense Fondo Monetario o llámense mercado internacional de capitales— por encima de las necesidades de la mayoría de los argentinos. Vos sos una persona extremadamente culta, Jorge; de tiempos inmemoriales, desde la propia fundación de nuestro país, cargamos con el peso de la deuda externa con aquello de que "se va a pagar con la sangre, el sudor y las lágrimas de los argentinos". Ser presos de priorizar permanentemente qué intereses están por sobre los intereses de la mayoría de los argentinos y las argentinas es lo que nos terminó empujando a una situación como la que tenemos en la actualidad. Entonces, creo que la forma de superar esto es cambiando las prioridades, cambiando cuáles son los intereses que se defienden. Y no veo, te soy sincero, en el arco político nadie que esté pendiente sino que lo que se puede estar debatiendo un poco más es cómo matizar o cómo tratar de priorizar gradualmente una deuda por sobre la otra. Pero la Argentina tiene una deuda social y tiene una externa muy, pero muy importante, que se viene desatendiendo de manera sistemática por los distintos gobiernos y que creo que hasta tanto no se priorice eso, ser presos de la deuda tanto con el Fondo Monetario como con los privados es un error.
Guido, te agradecemos mucho. Te mandamos un abrazo y seguimos en contacto.
Muchísimas gracias.
MEG