Exembajador de Bolivia: "Se están investigando envíos de Cerimedo de cientos millones de dólares del presupuesto boliviano afuera del país"
Ariel Basteiro, exembajador argentino en Bolivia, habla sobre la profunda crisis institucional que atraviesa el país vecino bajo la gestión de Rodrigo Paz Pereira. El rol clave y omnipresente del consultor argentino Fernando Cerimedo, las sospechas de desvío de fondos públicos mediante criptomonedas, el tráfico ilegal de oro y las claves de la fragmentación del MAS que reconfiguraron el escenario político regional.
En una extensa entrevista en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el diplomático argentino Ariel Basteiro —quien desempeñó sus funciones en Bolivia a lo largo de dos décadas distintas— ofrece una radiografía detallada del convulso panorama político e institucional de la nación andina. Basteiro explica las complejas causas del declive electoral del Movimiento al Socialismo (MAS) y desentraña la ascendencia que llegó a ejercer el consultor político argentino Fernando Cerimedo dentro de la estructura de gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira.
El exembajador profundiza sobre los escándalos judiciales y financieros que involucran a Cerimedo —actualmente detenido—, el manejo informal de la diplomacia y las finanzas públicas bolivianas, y las tramas de poder vinculadas al contrabando de oro en la región.
Ariel Basteiro es un dirigente político, sindical y diplomático argentino, miembro del partido Frente Grande. Ejerció la conducción general de la Asociación del Personal Aeronáutico entre 1996 y 2004. Además, formó parte del núcleo fundador de la Central de Trabajadores de la Argentina. Fue diputado nacional en dos períodos: de 2001 a 2005 por el Partido Socialista y de 2007 a 2011 integrando las listas del Frente para la Victoria. También fue director de Aerolíneas Argentinas en representación del Estado nacional entre 2006 y 2007, mientras que representó a la Argentina como embajador en Bolivia en dos oportunidades: 2012-2015 y 2021-2023, bajo los mandatos de Cristina Fernández y Alberto Fernández.
Ariel, Jorge Fontevecchia lo saluda. Con la presentación del locutor queda claro el interés que tenemos por su conocimiento sobre Bolivia. No sé cuántos otros embajadores de carrera tiene la Argentina que hayan sido dos veces embajadores en Bolivia en este período de dos décadas distintas. Me gustaría una evaluación de lo que está pasando allí en Bolivia a través de sus ojos.
¿Qué tal? ¿Cómo le va, Fontevecchia? Un gusto hablar con usted. Sí, hay un fenómeno en Bolivia que es un conflicto político muy grande, que profundiza el conflicto que se vino dando desde la asunción de Rodrigo Paz, el hijo de un expresidente y sobrino de otro expresidente —o sea, una familia de políticos— que en este último año gobernó Bolivia. Bolivia estuvo sumida en un conflicto social muy grande durante este año; desde principios de año se dieron bloqueos y muchos hablaban directamente de un pedido de renuncia para el presidente Rodrigo Paz. Ese conflicto se pudo solucionar y comenzó el capítulo Cerimedo, que hoy tiene en vilo a toda Bolivia, donde obviamente hay un nivel de descontento en la sociedad y en el mundo político a partir del rol y el poder que había asumido el consultor argentino Fernando Cerimedo. Funcionaba de manera similar a la que hoy tiene Santiago Caputo en Argentina, es decir, alguien que no estaba con ningún cargo en la estructura del gobierno, que aparentemente no cobraba sueldo por ello, pero sí tenía un poder casi igual al del presidente, pues elegía y nombraba ministros o viceministros. Era el que fijaba la política comunicacional y el protocolo de política internacional. Y de eso está muy claro que era así a partir de datos e información que uno tiene, donde Cerimedo era el responsable principal de con quién Bolivia tuviera relaciones diplomáticas y con quién no, o cuáles iban a ser las relaciones diplomáticas de Bolivia con cada uno de los países. Eso lo determinaba Fernando Cerimedo, quien a partir de un hecho policial privado —o bueno, institucional también, porque se mezcla un poco todo— hoy está preso y acusado de intento de femicidio al mandar a matar a su pareja, una dirigente política que tenía su pasado dentro del MAS (el partido de Evo Morales) y a la que también se la liga a Fernando Camacho, quien fue gobernador de Santa Cruz de la Sierra y opositor al MAS, y que en los últimos tiempos había hecho muchas buenas migas con el gobierno de Rodrigo Paz y particularmente con Cerimedo, funcionando como colaboradora o consultora. Todo esto dispara una investigación y hoy el tema, más allá del hecho policial y de que Cerimedo está preso por mandar a asesinar a su expareja, llama a la sorpresa porque se empiezan a descubrir, con la apertura de su teléfono, operaciones financieras y económicas a través de billeteras virtuales con cientos de millones de dólares que Cerimedo hacía desde Bolivia hacia diferentes billeteras virtuales de distintos lugares del mundo. Pero cuando hablamos de cientos de millones de dólares, hablamos de 900, 800, 1000 millones de dólares y se está investigando si gran parte de eso proviene del presupuesto de los fondos del gobierno de Bolivia, lo cual pone en aprietos muy serios al presidente por esta situación.
Ariel, ayúdenos a comprender esto. Nosotros entrevistábamos hace dos días directamente a Evo Morales y entrevistábamos también a la víctima del intento de femicidio de Cerimedo, la diputada que originalmente era del MAS. Yo le pregunté a Evo y me dice que no la conocía, que sabía que integró las listas del MAS. Y le preguntaba a Evo para que nos ayudara a entender cómo el MAS, después de haber tenido un exitoso gobierno en las primeras décadas de este siglo, terminó en la situación en la que terminó, casi con una insignificante cantidad de votos y una economía boliviana destruida. Y esta persona, por ejemplo, que era candidata del MAS, ahora supuestamente estaba allí esperando una denuncia o una violación suya para incrementar las causas judiciales contra usted. Es decir, un caos y un desmembramiento absoluto del MAS y de lo que era la política boliviana. ¿Cómo explica usted ese derrumbe de lo que fue un proceso económico exitoso en Bolivia? Como se pudiera comparar al de Lula en Brasil, ¿qué distinta es la situación de Lula con la de Evo Morales?¿Qué pasó allí?
A ver, es bien decir que el MAS tuvo una mala performance electoral, pero si uno unifica el porcentaje que el partido MAS sacó en las elecciones, que fue un poco más del 3%, y se le suma el 10% que sacó Andrónico Rodríguez —que era del propio Evo y buscó una opción electoral por afuera del MAS, pero se llevó muchos de los votos del MAS porque en esa lista había muchos exdirigentes que habían militado durante los últimos años dentro del partido— y si se le suma a eso el casi 15 o 16% que se le adjudica a Evo Morales por haber llamado a votar en blanco o impugnar el voto, se dio un puntaje nunca antes visto. El porcentaje de voto en blanco en las elecciones bolivianas era del 2% o 3% a lo sumo, y en este caso fue de casi un 18% o 19%. Si uno suma todos esos tres factores, da un resultado que podría haber estado peleando la elección con las otras opciones de derecha. Es decir que la situación fue provocada por la desunión, por la división dentro del MAS y por la incapacidad que hubo para presentar una sola propuesta de un espacio que, si bien fue en tres listas, era más o menos lo mismo. Ese es el primer motivo de esa caída tan marcada y tan llamativa que se dio en Bolivia.
El otro tema que me preguntás, esta chica Nadia Beller: es cierto que fue candidata del MAS a senadora por Santa Cruz. Es posible que Evo no la haya conocido. Sí otras referencias del gobierno de Evo actuaron o trabajaron en armar esa lista, llámese el propio vicepresidente, que quizás delegaba el armado según se arreglaba quién trabajaba en diferentes departamentos o el partido en sí. Te estoy hablando de las elecciones del 2019, las que terminaron siendo desconocidas, por lo cual en esa lista Nadia Beller fue como candidata. Ya en la última elección, Beller trabajó y acompañó más a Fernando Camacho, el gobernador de Santa Cruz que también fue candidato a presidente y sacó un 5% o 6% de votos. O sea, se ve en ella una rotación dentro de partidos políticos y de éticas.
Yo creo que esto también se da mucho en la política boliviana por la imposibilidad de estructurarse, porque el MAS no es un partido político como lo conocemos nosotros: es más un frente electoral que buscaba candidatos y se ponía en funcionamiento cada vez que había una elección, pero no había una militancia partidaria ni una estructura partidaria. El MAS es una unión de diferentes movimientos sociales que, a la hora de llegar a elecciones, coincidían y armaban una propuesta electoral. Y así funcionó muy bien durante casi 20 años. Lo que sucedió ahora es que el gobierno de Arce no fue un buen gobierno. Evo, a su vez, no ayudó en ese cometido: hizo una oposición muy acérrima, por lo menos en los últimos dos o tres años del gobierno de Arce, y esto llevó a que la gente, lógicamente, buscara otras opciones que —vale la pena aclarar— estuvieron muy divididas. Nadie sacó más del 26% o 28%, creo que ese fue el porcentaje.
Y en esa fragmentación que vos bien describís y las causas que la originan, ¿se podría decir que la diferencia que hizo presidente a Rodrigo Paz en lugar de Jorge "Tuto" Quiroga —dado que Rodrigo Paz era asesorado electoralmente por Cerimedo y Jorge "Tuto" Quiroga por Jaime Durán Barba— fue que la utilización de la herramienta política de las fake news, de las informaciones negativas y de la publicidad negativa por parte de Cerimedo fue determinante para ese triunfo sobre Jorge "Tuto" Quiroga?
Mira, te cuento: Cerimedo llega como consultor y asesor político en la segunda vuelta de la elección. O sea que la gran performance y lo que tomó por sorpresa a todo el mundo, que fue la levantada de Paz para ponerse como primer candidato en la primera vuelta, ahí Cerimedo no tuvo nada que ver. Cerimedo entra en la segunda vuelta y la campaña te diría que fue un poco hacer la plancha con respecto a generar debate, conflicto y discusión con Tuto Quiroga, que era el otro que entró en el balotaje. Trató de cooptar los votos del MAS, los votos progresistas, donde entre una opción de extrema derecha como la de Tuto y una de lo que podríamos en ese momento marcar de centro, era más lineal y más lógico que el votante del MAS o de izquierda terminara eligiendo por la opción —entre comillas para ellos— "menos mala", que era Rodrigo Paz Pereira. O sea que el discurso de lo que conocimos en la campaña de Argentina y los propios escritos y prácticas que tenía Cerimedo para procesos electorales, en este caso en Bolivia no se llevaron adelante. Es más, al que se le hace acreedor de haber logrado insertarse y ganar una campaña a través de los nuevos métodos de comunicación fue al vicepresidente de Paz, el capitán Lara, que era un tiktoker que utilizaba un discurso propositivo; no esto que lamentablemente estamos viendo en Argentina con Milei o que el propio Cerimedo tomó como práctica en otros procesos electorales en los cuales él asesoró, llámense Honduras, Ecuador, Chile o el propio Brasil, siendo consultor o asesor de Bolsonaro. Aquí, en este caso, Cerimedo llega ya casi con la mesa servida y a partir de su muy buena relación con la hija mayor de Paz Pereira, que es estudiante o ya licenciada en marketing. Ella aparentemente conocía a Cerimedo de alguna historia generada en alguno de los libros de texto que tuvo que estudiar sobre marketing político, tomó contacto con él y fue quien lo acercó a Rodrigo Paz Pereira. Lo llamativo es que en poco tiempo se convirtió en una persona con un nivel de decisión y de poder que nadie tenía en Bolivia, que ningún funcionario tenía en Bolivia. Casi te diría que esto provocó el alejamiento del ministro de la Presidencia —que es una especie de jefe de gabinete en la estructura boliviana—, quien terminó alejándose e yéndose como embajador a Naciones Unidas por estas diferencias y discrepancias. Esto provocó la renuncia hace pocos días de su jefa de gabinete y secretaria histórica desde hace 25 años de Paz, que acaba de renunciar. No se aclaró muy bien por qué, pero creo que tiene mucho que ver todo este conflicto que acaba de estallar. Entonces lo que vale preguntarse es cuál fue el verdadero motivo por el cual Cerimedo tomó tanto poder dentro de la estructura de Rodrigo Paz Pareira y tanta confianza. Muchos hablan de negociados muy importantes, no tan solo en criptomonedas y en estas billeteras virtuales que recién comentaba, sino también con la importación, exportación y contrabando de oro. Bolivia es uno de los productores de oro más importantes que hay en la región y creo —más bien, es seguro— que es su fuente de ingreso de divisas más grande, aun suponiéndose que solo sale de manera legal un 30% o 40% de esa producción. El resto, casi conocido por todo el mundo, toma caminos diferentes y sale como producción peruana muchas veces, o sale ilegalmente hacia Perú y desde ahí se exporta a otros países, todo esto para evitar pagos de impuestos y declaraciones más concretas y directas. Así que quizás son estos motivos, los negocios y el manejo de recursos, los que Cerimedo le garantizaba a Paz Pereira, y esto hizo que tomara la importancia que tomó en el manejo del gobierno. Vuelvo a repetir: el propio Cerimedo tenía, para dar un ejemplo, la oficina más cercana al despacho presidencial.
Hasta ahí se sabía.
Otro motivo que me cuentan algunos embajadores que cumplen funciones en Bolivia es que él era el que armaba el protocolo para determinar qué embajadores eran invitados a tal o cual reunión o actos protocolares, con quién se tomaba contacto o no en decisiones de política internacional. Era un asesor todoterreno para todos los temas económicos, políticos y diplomáticos.
Clarísimo, Ariel. Nos das la pista entonces del oro detrás de Cerimedo y no de las fake news. Muchísimas gracias. Te mandamos un abrazo y seguimos en contacto.
Bueno, hasta luego. Muchas gracias.
MEG/MSS