Sin elecciones en Nicaragua

Juan Chamorro: el desquicio de Nicaragua por el último candidato a presidente opositor a los Ortega

El ex precandidato presidencial sostiene que Nicaragua avanza hacia una dictadura radicalizada: "Esta ha sido la última máscara que Ortega se ha quitado de ese pensamiento de anhelar un partido único, a lo Corea del Norte".

Juan Chamorro Foto: Imagen Web

"Esta ha sido una confirmación y una última máscara que Ortega se ha quitado de anhelar un partido único a lo Corea del Norte, un sistema dinástico que es insostenible", afirmó el economista y ex precandidato presidencial Juan Sebastián Chamorro en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). Excarcelado tras casi dos años en la prisión El Chipote y despojado de su ciudadanía, el dirigente repasó el drástico giro del régimen nicaragüense al renunciar incluso a la ficción de los comicios. Para Chamorro, la medida es "producto de la soberbia, del cinismo y de la cobardía", remarcando que "hay un elemento de desquicio detrás de todo esto" impulsado por el temor del dictador a repetir la derrota electoral que sufrió en 1990 frente a Violeta Chamorro.

Juan Sebastián Chamorro es un economista, empresario y dirigente político de Nicaragua que se ha consolidado como una de las figuras más visibles de la oposición al régimen de Daniel Ortega. Fue precandidato a la presidencia en las elecciones generales de Nicaragua en el año 2021. Ese mismo año, en medio de una ola de arrestos masivos contra líderes opositores, empresarios y periodistas, fue detenido por la policía del régimen bajo acusaciones de "traición a la patria". Tras pasar casi dos años recluido en la prisión El Chipote, fue liberado en febrero de 2023 junto a otros 221 presos políticos. Inmediatamente después de su excarcelación, fue despojado de su nacionalidad nicaragüense, declarado apátrida de forma oficial y expulsado en un vuelo directo hacia los Estados Unidos, donde logró reencontrarse con su familia.

—Primero, felicitarlo, agradecerle, reconocerlo, agradecerle toda la trayectoria periodística de su familia, de su madre, de su padre, el propio martirio que usted vivió, que parece no tener fin ahora con un país que anuncia que elimina las elecciones. Lo escuchamos con respeto, atención, tómese todo el tiempo que necesite. 

—Muchísimas gracias. Efectivamente, esta ha sido una confirmación y una última máscara que Ortega se ha quitado de ese pensamiento que siempre ha tenido durante su vida de anhelar un partido único a lo Corea del Norte, un sistema dinástico, familiar, que es insostenible. Estas historias ya las hemos vivido con la dictadura somocista, donde hemos siempre estado al lado correcto de la historia.

Y el mencionar a Ortega este domingo pasado, frente a una plaza llena de acarreados, funcionarios públicos afines que le aplauden sin saber qué es exactamente y algunos de ellos totalmente en contra, están siendo obligados a ir. Y hablar de la opositora, un reconocimiento al trabajo que venimos haciendo, que venimos revisando por la libertad, por la democracia, porque si no fuéramos una preocupación para él, si no fuéramos una amenaza para su proyecto dinástico dictatorial, no nos mencionaría.

Entonces, de alguna manera también, pensándolo políticamente, por muy chocante que diga de que ya no va a haber elecciones, es un reconocimiento de que la presión internacional y la presión de los políticos exiliados nicaragüenses está teniendo efecto. Y hablando de la comunidad internacional, los países no pueden ponerse de perfil, dar la espalda a lo que está pasando en Nicaragua, porque ya esa complacencia se convertiría en ser este cómplice de más de 7 millones de nicaragüenses que actualmente están en el país por cárcel.

Estados Unidos advierte a Daniel Ortega que no aceptará la eliminación de las elecciones en Nicaragua

—¿Puede ser correcta la expectativa, la mirada que tenemos a la distancia, una simplificación de que, bueno, Ortega es como que llega tarde, que trata de hacer exactamente lo mismo que se hizo en Cuba, pero 70 años atrás o en Venezuela 30 años atrás? ¿Es correcto pensar que hay un cierto anacronismo que nos dé un poco de esperanza de que esto que esté haciendo ahora sea la confirmación de lo opuesto en lugar de fortaleza, de debilidad, de que se aumenta la apuesta casualmente porque cada vez quedan menos recursos?

—Sí, Ortega ha sido siempre y de todo un dogmático de manual, ni siquiera de libro, un dogmático de manual, que lee y actúa en base a cómo tener y mantener el poder este político y, justamente leyendo toda la simbología de lo que estuvo alrededor de esa manifestación, que es la que repite todos los años con excepción de que esta vez hubo tanques rusos, por cierto, de la Segunda Guerra Mundial, de los años 50, regalado como chatarra por los rusos, con quien mantiene una estrecha relación.

Estas expresiones de supuesta fuerza lo que muestran es debilidad. Cuando dice que ya no van a haber elecciones en Nicaragua, es una muestra de debilidad, no de fortaleza, todo lo contrario. Estas dictaduras cuando están en esas etapas de descomposición, de fragmentación, hacen este tipo de expresiones y hacen este tipo de manifestaciones. Entonces nosotros desde un punto de vista político vemos que lo que Ortega acaba de decir nos da una oportunidad para que la comunidad internacional se dé cuenta la brutalidad de Daniel Ortega, el cinismo y cómo Ortega, siendo ya verdugo de la democracia en Nicaragua, es una amenaza a la democracia en el hemisferio de todos los países, incluyendo Argentina, evidentemente, que ha sido muy solidario en esta lucha.

Se está dando en este momento una sesión ordinaria del del Consejo Permanente de la OEA. Veremos ahí cómo las representaciones de los países están apoyando la causa democrática y debo decir pues que el embajador ha sido bastante consecente con los principios de la democracia y la libertad. En eso estamos tratando de acabar con esta dictadura y creo que esas expresiones que hace Ortega muestra por un lado debilidad y por otro lado pues que estamos haciendo el trabajo adecuado.

Rusia ayuda al gobierno nicaragüense de Daniel Ortega y Rosario Murrillo a intensificar la represión

—Ahora lo que uno ve es que hay una diferencia claramente entre elecciones y democracia. Las democracias requieren elecciones, son causas necesarias, pero no suficiente. La democracia requiere fundamentalmente que además de elecciones haya división de poderes y fundamentalmente alternancia en el poder. Pero siempre este tipo de dictaduras disfrazan la cuestión democrática con elecciones en las cuales siempre se repite el el mismo partido, la misma persona como ganadora y son ficciones de elecciones más que elecciones de verdad. Ahora, en este caso, prohibir directamente las elecciones o anunciar que no van a existir más es algo que no tiene otros ejemplos. Me gustaría su propia reflexión si es comparable con alguna. Obviamente usted con la cercanía de su propio país debe haber estudiado este tema en mayor profundidad que nosotros. ¿En qué país no hay elecciones?

—Bueno, hasta países como Corea del Norte ganan con el 99.9%...

—Pero las hacen.

—Exactamente. En la desfachatez absoluta dice: "Se acabaron las elecciones, no van a volver a a haber elecciones". Entonces, ya superó a los que ha emulado siempre, como son los chinos y los norcoreanos. También hay que decirle que bueno, preso en el año 2021 porque me postulé a unas elecciones que sabíamos fraudulentas y que precisamente lo hicimos como un acto de protesta democrático. O sea, que elecciones libres, democráticas, competitivas y observadas no se ven desde el 2007. Entonces, desde el punto de vista de la realidad, en el discurso no ha generado ningún cambio. Elecciones no habían en Nicaragua. La oportunidad que Ortega nos está dando es de que el mundo entero vea la desfachatez y la comodidad en la que se siente para poder decir semejante barbaridad.

Y la ola de reacciones internacionales ha sido extensiva. El Departamento de Estado, el secretario Rubio, dijo que va a tomar acciones. Está haciendo un llamado a la acción, lo cual nos parece positivo. Países como Dominicana, Panamá, Guatemala se han expresado en los más fuertes términos de repudio. Ortega es una amenaza al hemisferio. Recordemos que fue precisamente personero de la Guardia Revolucionaria Islámica los que estuvieron en la inauguración última de Ortega, lo cual refleja el riesgo que para todos nuestros países significa Daniel Ortega.

Y Daniel Ortega se declara hasta el día de hoy hermano de la revolución iraní, envió una delegación de más alto nivel al entierro de lo que quedó en losas y ahí se ve claramente la alineación que tienen estos señores con los más acérrimos enemigos de los valores... O sea, separación de poder ya ni siquiera están interesados en mantener una imagen, sino que por ley, por una Constitución, aprobar hace en el 2025 con una asamblea que se autoageló, ya se autodeclara ente de adscrito a la copresidencia bicéfala.

—Si hasta en Corea del Norte por lo menos hacen la ficción de las elecciones, aunque alguien gane con el 99%. Me da la sensación de que esto decir "no va a haber elecciones" —o sea, ni siquiera la ficción— me resulta más un acto de locura de esa que generalmente se le asigna al matrimonio Ortega, fundamentalmente a la mujer de Ortega, a un grado ya de mesianismo fuera de cualquier lógica. Me transmite que está llegando al final, porque ya es el colmo lo que está planteando.

—Así es. Cuando tienes expresiones de ese tipo producto de la soberbia, del cinismo y también de la cobardía, porque no debemos de olvidar de que el dictador Daniel Ortega perdió en 1990 contra Violeta Chamorro, mi tía, y ella instauró la democracia y ese trauma que le generó la pérdida de las elecciones lo hizo ver las elecciones como un obstáculo, una piedra en el zapato, algo incómodo. Entonces, él le está sacando ese sentimiento, pero hay un elemento obviamente de desquicio atrás de todo esto: el poder absoluto que genera este tipo de expresiones.

—Exactamente. Dequicio, porque él podría hacer elecciones fraudulentas como se hace en estos otros países que mencionamos. Juan, felicitarlo nuevamente. Su tía Violeta es un antecedente indiscutible, volver a reconocer todo lo que la saga de su familia ha hecho por tratar de mantener a Nicaragua siendo un país democrático y nos mantendremos cerca y en contacto y, si podemos ser útil en algo, por favor, no deje de avisarnos.

 

RM