Temporal de nieve

La mujer del minero que sobrevivió tras quedar atrapado tres días en la nieve a 27 grados bajo cero en la Puna catamarqueña

La entrevistada contó las horas de desesperación que vivió durante el temporal que dejó a su marido atrapado bajo la nieve y cuestionó las condiciones de seguridad del operativo.

Mineros rescatados en Catamarca Foto: Redes sociales

Cuatro trabajadores mineros sobrevivieron a permanecer tres días atrapados bajo la nieve en la Puna catamarqueña, a 4600 metros de altura y con temperaturas extremas de hasta 27 grados bajo cero, por un temporal que puso en riesgo sus vidas. Vilma Carrizo, esposa de un minero, relató en Modo Fontevecchia, por Net TV, las condiciones del rescate y denunció la falta de recursos, vehículos adecuados y sistemas de comunicación que, según señaló, podrían haber evitado la situación.

La vecina Vilma Carrizo es la esposa de uno de los trabajadores mineros que sobrevivió a un temporal extremo en la Puna catamarqueña, donde quedó atrapado bajo la nieve durante tres días a más de 4.600 metros de altura. A partir del rescate, relató la angustia que vivió su familia y cuestionó las condiciones de seguridad, los recursos disponibles y la falta de previsión ante el operativo de emergencia.

—Con respeto y felicitación, su marido estuvo tres días enterrado en la nieve a 27 grados bajo cero. ¿Qué reconstrucción puede hacer de esas horas? ¿Cómo luchó contra el frío? Ayúdenos a comprender algo que desde aquí, desde la Capital, nos parece tan inimaginable.

—Estos son muchos interrogantes. Uno va haciendo este proceso a lo largo del tiempo. Es inevitable no irnos al momento en donde todo se pudiera haber evitado. Gracias a Dios, porque soy creyente, digo que un milagro nos trajo a esta realidad, donde hoy lo tenemos a mi marido con salud, con vida principalmente.

Él corrige el dato de presentación: mi marido es de apellido Serpa y fue uno de los principales damnificados en este tiempo en el que estuvimos sometidos a esas inclemencias climáticas, en este lugar donde pertenece su entorno laboral. Sobre cómo sucedieron las cosas, puedo decir que fue algo que se podía haber prevenido.

Para contextualizar un poco y contarle a la audiencia, estamos hablando de un caso que se dio en plena cordillera catamarqueña, en Antofagasta de la Sierra, zona de la Puna, a 4600 metros sobre el nivel del mar, donde en esta época del año las inclemencias climáticas son normales.

A nivel global sabemos que la cuestión meteorológica, hoy con el avance tecnológico, nos permite de cierta forma tener al alcance esos datos para generar alertas y poder planificar actividades productivas, la vida normal de una persona, teniendo en cuenta esos factores.

Entonces, sucedió esto allí, en Antofagasta de la Sierra, en cuestión de horas nada más, donde se desarrolló una actividad de alto riesgo frente a condiciones climáticas totalmente adversas para cualquier vida humana.

La nieve, en pocos minutos o en pocas horas, alcanzó una acumulación de por lo menos cuatro metros que terminó enterrando los vehículos y a las personas que asistieron. En el caso de mi marido, estaba realizando esta tarea de rescatista. No le dio tiempo a salir y puso en riesgo su propia vida.

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Después de eso hay todo un desenlace que también vale la pena rescatar, porque la tarea de rescatista tiene eso, ¿no? Tiene que estar dotada no solo de la capacidad para desempeñarse en esos ambientes, en esos espacios y con la responsabilidad que conlleva traer con vida a aquellas personas que necesitan auxilio.

Mi pareja cumple múltiples actividades. Es decir, desde el que va a cambiar una bombilla hasta que, por decirte, se rompe una caldera; aquel que va a levantar la alfombra, levantar la basura o ajustar un tornillo. Es decir, tiene múltiples actividades y, además, la del rescatista. Su actividad es tan amplia que, cuando tienen que hacerlo, tiene que salir, dejar lo que está haciendo y tomar con prioridad la tarea del rescate, resguardar las vidas humanas y hacerlo en el menor tiempo posible.

Y por allí a veces se pierde de vista esto de que salir a esos lugares, en esas condiciones meteorológicas, muchas veces lamentablemente hace que se pierda de vista en qué condiciones sale la persona y con cuántos recursos disponibles cuenta para hacer la tarea y que tenga éxito.

—¿Tenía que ver con la minería la actividad de alto riesgo que se realizaba allí o no?

—Sí, totalmente. Mi marido trabaja en una empresa minera, realiza estos múltiples roles dentro de la actividad y en esa oportunidad le tocó salir como rescatista. Lamentablemente, no salió con el vehículo adecuado, no salió con la preparación de recursos materiales y comunicacionales adecuados, y fue lo que finalmente lo terminó relegando en esa situación.

—Su síntesis de vida, horas de lectura, ¿cuál es su profesión?

—Yo soy comunicadora social, técnica en turismo, relacionista comunitaria, diplomada en intervención sociocomunitaria y podría decirles mucha información más que me lleva a tener ese vocabulario y esa mirada amplia.

 

MV