Alto el fuego en duda

Un experto internacional asegura: “La supervivencia de Netanyahu depende de continuar la guerra”

El periodista Marcelo Biasatti sostuvo que Israel “plantea el conflicto como un objetivo vital”, a diferencia de la mirada estratégica de Estados Unidos.

Marcelo Biasatti Foto: Redes Sociales

“La supervivencia política de Netanyahu dentro de Israel es que le prometió a su electorado que todo este esfuerzo vale la pena porque es la última guerra”, explicó Marcelo Biasatti, quien trazó un diagnóstico sobre el escenario en Medio Oriente y advirtió que “no habiendo guerra, las voces disidentes dentro de Israel no aseguran su continuidad como primer ministro”. "El derrotado primero es Trump, para que sea derrotado Estados Unidos, por la simetría que tiene, falta mucho", dijo en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). 

Marcelo Biasatti es periodista, profesor universitario e investigador en Ciencias Sociales, doctorando en Relaciones Internacionales por la Universidad del Salvador. Se desempeña como consultor y conferencista, especializándose en el análisis internacional.

¿Cuál es la visión a 24 horas del alto del fuego infructuoso que usted tiene?

Convengamos que ya hay algunos movimientos que dicen que el alto del fuego es ahí, y esto tiene que ver con el accionar de Israel en el sur del Líbano, estaba incluido en el acuerdo hasta que lo diriman, sigue avanzando tratando de ganar posiciones y neutralizar a un Hezbolá que queda debilitado. Queda debilitado básicamente después del cambio de gobierno en Siria, porque el flujo de armas para Hezbolá es mucho más complejo.

Y esta es la gran oportunidad de Israel, que tiene objetivos diferentes a los que plantea Estados Unidos. Mientras uno de los actores tiene un objetivo estratégico, Israel lo plantea como un objetivo vital. Vital porque tiene que ver con la supervivencia del Estado de Israel, con la unidad nación, el Estado nación.

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Por eso, pero Netanyahu anoche dijo que el pacto de cese en fuego por dos semanas no incluía a Hezbolá y no incluía a territorios fuera de Irán. Entonces, mi pregunta es para los iraníes: ¿cada uno entiende algo distinto?

Cada uno entiende algo distinto y aprovecha la oportunidad o, en tal caso, el no romper el marco general para sacar la oportunidad táctica de continuar atacando el sur de Líbano. Irán dice que sí lo incluía.

Por eso, a ver si yo interpreto: lo que está haciendo tanto Israel como Irán es desconocer a Estados Unidos, porque finalmente Estados Unidos querría que el cese del fuego fuera absoluto, y cada uno interpreta de manera distinta con el objetivo de que, en realidad, el cese del fuego no exista.

Hoy estamos en un planteo sobre, primero, en relaciones internacionales, básicamente es anárquico porque nadie tiene la autoridad, y dentro de este marco de “nadie tiene la autoridad”. Y esto es una demostración de cómo se está dando esta transición donde un imperio, quizás declinante, como es Estados Unidos, donde queda claro algo que algunos analistas planteaban como la incertidumbre. No hay incertidumbre acá: el paso de la unipolaridad a la multipolaridad ya está claro que no va a ser pacífica. Y las demostraciones son Ucrania y, básicamente, lo que está ocurriendo hoy en otro escenario más grande, como es el tema de Medio Oriente.

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Lo que usted plantea es que la guerra va a ser la norma y no la excepción. Ahora, mi pregunta concretamente respecto de esta guerra: lo que estamos viendo cuando Israel ataca al Líbano y Irán dice “entonces, los barcos no pasan por el estrecho”, es que el que quiere que haya un acuerdo es Estados Unidos y quienes no quieren que haya un acuerdo y quieren seguir con la guerra son Irán, Israel. ¿Puedo traducirlo así?

Convengamos que es Israel el que quiere continuar con la guerra. Básicamente, ¿por qué? Porque la supervivencia política de Netanyahu dentro de Israel es que le prometió a su electorado que todo este esfuerzo vale la pena porque es la última guerra. Ahora, no habiendo guerra, las voces disidentes dentro de Israel no sé si aseguran su continuidad como primer ministro.

¿Irán también podría aceptar la idea de que el cese del fuego es simplemente en territorio iraní? Al no aceptarla, porque ve que Israel ataca Hezbolá, de alguna manera Irán también se pone en una posición fuerte de decir: “No acatamos el alto de fuego”.

Primero, quién conoce los términos chiquitos de la letra chiquita, son los actores que estuvieron. Pero la coherencia hoy en el discurso es más coherente la continuidad de Israel en su discurso de lo que lo es, en principio, Estados Unidos.

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Podríamos decir acá que el gran derrotado en esto es Estados Unidos.

Es el gran derrotado por diferentes etapas. Una, quizás porque no midió la capacidad de resistencia y tecnológica de Irán. El segundo elemento lo da el cambio del discurso de uno de los actores. Trump era más o menos como la cotización antes o después de cerrar la bolsa, de acuerdo al énfasis que le ponía a un tema y al otro, con discursos que iban por un lado hacia el electorado y, en el medio, aparecía un discurso que tenía que ver más con la estrategia militar.

Los tiempos jugaban en contra de Trump. Trump tenía una ventaja: la ventaja era que en el frente interno era el momento de receso por parte del Congreso. Era el tiempo en el cual él quería dar un golpe de mano fuerte para mostrarse victorioso y “American primero”, American First.

Pero esto se le fue de las manos: primero, por el precio del petróleo; segundo, por las voces disidentes dentro de los Estados Unidos. Tercero, por problemas que se le dieron dentro de la administración en los cuadros militares, porque en un momento la mano estuvo desesperada.

Y Trump, que lo planteó, que no es una persona que siga la línea de la búsqueda de consensos o la búsqueda de lo que sería en relaciones internacionales la teoría liberal o el idealismo, básicamente lo que él quería marcar era que el que domina marca las reglas y lo hace con el instrumento duro, que es el instrumento militar.

¿Puedo sintetizarlo de esta manera? El derrotado es Trump, no Estados Unidos.

El derrotado primero es Trump. Para que sea derrotado Estados Unidos, por la simetría que tiene, falta mucho. Yo creo que el gran derrotado es Trump, y pensar que es Estados Unidos es minimizar la capacidad que tiene tanto económica, diplomática y militar Estados Unidos.

 

RM/ff