Endeudarse para llegar a fin de mes

Miguel Ponce: “La gente se endeudó comprando comida, no televisores como dijo Milei”

Miguel Ponce cuestionó la lectura del Gobierno sobre el consumo y aseguró que el endeudamiento de los argentinos responde principalmente a la compra de alimentos y al deterioro de los ingresos.

Miguel Ponce Foto: X

El consumo de los hogares, el endeudamiento y el precio del dólar volvieron a quedar en el centro del debate económico. En diálogo con Néstor Clausen, el ingeniero y analista en comercio internacional Miguel Ponce cuestionó la lectura del Gobierno sobre el consumo y aseguró que los argentinos se están endeudando principalmente para afrontar gastos básicos. “El 80% del endeudamiento hoy se explica desde la comida”, sostuvo, al diferenciar la situación actual de la explicación presidencial vinculada a la compra de televisores durante el Mundial.

En Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Ponce también analizó el impacto del dólar sobre la economía cotidiana, la pérdida de poder adquisitivo y las expectativas del sector exportador. Además, advirtió que el llamado “dólar vocero” de $1.800 forma parte de las expectativas del mercado y cuestionó el uso del atraso cambiario como herramienta para contener la inflación.

Miguel Ponce es ingeniero especializado en economías reales, desarrollo industrial y comercio exterior, con una extensa trayectoria en la gestión pública, la consultoría privada y el análisis macroeconómico.

Hola, Miguel, un gusto de saludarte. Soy Néstor Clausen, ¿cómo va?

Te estaba escuchando y me llama poderosamente la atención la coincidencia temporal y las diferencias de pragmatismo del presidente Lula ante un hecho como este. Vos traías el tema de Brasil y la inteligencia artificial. ¿Sabés lo que ocurrió entre el viernes y hoy? Trump resuelve bajar el precio de la carne a nivel interno, obviamente de cara a las elecciones, porque le ha subido por la inflación interna en los Estados Unidos. Resuelve comprar 300.000 toneladas de carne, importar. Lo charlamos en el canal el día viernes. ¿Y qué hizo Lula el fin de semana? Pese a estar con los castigos de los aranceles y todo, llamó por teléfono y habló con Trump. Obviamente, Brasil es el principal exportador de carne del mundo. Bueno, desde ya que una gran parte seguramente no... Me había llamado por eso, me había llamado para que le levanten los aranceles y demás, pero la oportunidad en el pragmatismo del vínculo en el momento en que Trump se pelea con Canadá, rompe con Canadá y le mete 50% de aranceles, es para llamar la atención. Entonces: inteligencia artificial, rol y pelea con Elon Musk y, sin embargo, los negocios continúan cuando terminan siendo favorables a los intereses propios. Bueno, me llamaba la atención mientras esperaba y escuchaba tu charla sobre este tema. Fijate que hoy estén hablando de esto de Brasil en el momento en que Brasil está dando un paso adelante en un proceso comercial.

Muy bien, Lula tuvo una charla de una hora y media casi con Trump. No sé si destrabó el tema de la carne, si destrabó algo, porque Argentina sí es quien se beneficia por la llegada de carne argentina a Estados Unidos, ¿no?

Pero Argentina viene del acuerdo anterior, la primera levantada de cortina que se hace cuando se plantea aquel trato preferencial que Argentina iba a tener en ese famoso acuerdo. Sin embargo, no logró que levantaran un castigo que tenemos sobre el acero y sobre el aluminio. Paolo Rocca y Alejandro Elsztain estarán muy contentos, pero sí se avanzó mucho en el tema carne. Este es un segundo tema que lo tomó en el día viernes. Tomó la decisión de aumentar estas 300.000 toneladas que nadie sabe por qué las va a comprar, obviamente de forma arbitraria, como está manejando todo el tema de los aranceles, y lo va a utilizar políticamente en el momento en que está con tensiones en el famoso T-MEC, es decir, el acuerdo México-Estados Unidos-Canadá, que es el más integrado que hay a nivel mundial en términos productivos. Sin embargo, logra tomar esta decisión y ojalá nos toque un cupo. Yo decía el viernes en el canal que teníamos dos noticias importantes a las que tenemos que estar atentos: una es esta de la carne y la segunda es que, por el calor en Europa, Francia ha perdido toda su cosecha de maíz y entonces los precios del maíz ascienden. Tal vez, si estuviéramos con alguna inteligencia comercial un poquito más afinada, podríamos vender fuertemente y aumentar nuestras exportaciones a la Unión Europea aprovechando el acuerdo.

Es histórica la discusión en Argentina sobre si estas exportaciones de carne significan algo en el mostrador cuando vamos a comprar el asado el fin de semana. También es cierto que lo que se exporta no es lo que habitualmente se consume acá masivamente.

Así es, son otros cortes. Perdón, Néstor. Son otros cortes en nuestra principal exportación a China. Pero en Estados Unidos, la demanda de Estados Unidos te diría que es bastante parecida, salvo algunas exquisiteces nuestras que no se consumen allá como la entraña o el chinchulín. Algunas otras sí. Todo lo que tiene que ver con las medias reses habituales que se carnean en la Argentina también funciona...

Pero con carne con hueso se exporta a Estados Unidos.

En el último acuerdo se logró liberar esa situación.

O sea que el asado de costilla que habitualmente no va a Europa, ese va.

Absolutamente. Y vos fijate que ellos tienen allá esa moda del t-bone o el californiano que le llaman. Bueno, todas metodologías a las que acá no estamos tan acostumbrados, pero que utilizan, a fin de cuentas, la misma res.

Ahora, también es cierto que la carne que se exporta es carne de un animal más grande que tiene más grasa, que no es el que habitualmente consumimos en Argentina, que tiene el doble o el triple del peso del animal que va para el consumo masivo en Argentina. ¿Cuánto impacta esto y cómo ves esta cuestión del consumo, ya entrando de lleno en el mostrador? El presidente dice que bajó, que no bajó tanto; otros dicen que bajó mucho. Las estadísticas están según quién las hace.

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A ver, primer asunto: estamos en los mínimos de consumos populares, sea yerba, sea leche, sea pan y también carne. Lo ocurrido en los últimos dos meses es porque de alguna manera se habían zarpado, yo diría, y hay un amesetamiento de precios vinculado a que hay menor poder adquisitivo disponible. Esto tuvo también como consecuencia que ni el pollo ni el cerdo, que eran los sustitutos, tampoco aumentaran, por eso dio que el componente de alimentos en el último índice diera favorable, no como siempre, que suele encabezar y traccionar hacia arriba el índice de precios al consumidor. Mi sensación es que también hay un tema estacional y que el Mundial y todo lo que tiene que ver con las juntadas hizo que aumentara el tema de la carne y que básicamente aumentaran las bebidas alcohólicas y bebidas en general, porque tenía que ver con las juntadas del Mundial. Ya que el presidente habla del aumento del endeudamiento por culpa del Mundial, es una barbaridad, porque no se vendieron más televisores y la gente no se endeudó por eso; el 80% del endeudamiento hoy se explica desde la comida. La tarjeta de compras que está más endeudada es la de Carrefour, es decir, ahí en Carrefour la gente no la tiene para hacer compras de artículos electrodomésticos —en todo caso, una minoría—, sino que esencialmente es comestibles.

Ahora, ¿por qué el Gobierno dice que el consumo masivo sigue sostenido?

Porque incluyó servicios. A ver, si los servicios suben y ocupan cada vez más, técnicamente estás consumiendo servicios, es así. Ahora, habitualmente eso pesaba muchísimo menos y lo que aumentaba eran los consumos que hacen a la cotidianidad. Mirá, si vos mirás lo que acaba de dar Scentia la semana pasada, que mide en cada una de las cajas de supermercado las cantidades y compara, está todo para abajo, todo para abajo.

La realidad es que el dólar tiene impacto en esto. Vos que siempre estuviste ligado a toda la cuestión del comercio exterior: históricamente en la Argentina se discutió si el dólar tiene que ser más alto para la industria. Estuvo alto y no siempre se consiguió desarrollo y mayor justicia; si baja, nos quedamos sin trabajo. Pero Uruguay tiene el dólar a 40 pesos uruguayos hace 20 años, la economía está igual y el país se mantiene. ¿Esa encerrona que tenemos los argentinos con el dólar es responsable de lo que nos pasa hoy?

No. Primero que hay una cultura de ahorrar en dólares que la hemos visto hasta en escenas inolvidables en alguna de nuestras principales películas argentinas. El "crocante", como te acordarás de las escenas de Plata dulce. Es decir, ha habido historia en la Argentina con que esto ha sido así. Creo yo que además tiene que ver con una cantidad de dólares que hubo y que hay en términos de expectativa. Vos hoy hablás de qué es lo que se quedaban esperando los muchachos en la conferencia del presidente el viernes en la Bolsa de Rosario: se quedaron esperando precisamente si iba a haber novedades en términos de retenciones, porque acordate que acá hemos conocido el dólar soja, y ahora muchos de ellos que conocieron el dólar soja estaban esperando para liquidar más. Por eso hay una presión en estos momentos sobre el tipo de cambio. Yo creo que están esperando el "dólar vocero".

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¿Cuál es el "dólar vocero"? El de 1.800, el que anunció el vocero en ese sincericidio que tuvo en la segunda o tercera aparición, y que todo el mundo está pensando que el retraso cambiario hoy tiene que ver con eso. El problema es que el Gobierno visualiza que ese retraso cambiario es una herramienta útil para el proceso de desinflación. No está dando todo el resultado que quiere porque hay que sumarle otras herramientas antiinflacionarias: una, la recesión; y otra, obviamente, el pisar los salarios en cualquiera de las paritarias que andan dando vueltas, y particularmente las que están a cargo de ellos, que son los estatales, que vienen perdiendo por goleada.

Lo último, Miguel, y cortito porque se me va el tiempo, pero sobre el tema del dólar: ¿es posible que estemos siempre igual? Porque hoy 1.000 dólares en Argentina no son fáciles de ganar, 1,5 millones de bolsillo no es sencillo de tener como sueldo. En una época sí, 1.000 dólares no sé si era fácil, pero cuando teníamos el dólar barato no era tanta plata. Hoy se habla como si fuese esa época, y la verdad es que 1.000 dólares o 100 dólares no es poca plata si hay que ganarla. ¿Vos ves que hay un paralelismo con la época del dólar barato y lo que vivimos hoy?

No, de ninguna manera. Acá lo que han caído son los ingresos y lo que ha variado es la ecuación cotidiana de cada uno de los argentinos. El peso que hoy tienen las boletas que te pueden cortar, agregale las cuotas del colegio y a lo mejor la prepaga, te deja en una situación en la que, una vez que pasaste del ajuste, vas directamente al endeudamiento. Yo creo que el tema dólar corre por otro carril.

Miguel, gracias por tu tiempo como siempre. Un abrazo grande.

Gracias a vos, Néstor. Fuerte abrazo, que sigas bien.

 

LMM