Movimiento lefebvrista: quiénes son los curas ultraconservadores que desafían a León XIV
El arzobispo de La Plata y presidente de Cáritas Argentina analiza el reciente cisma del movimiento tradicionalista fundado por Marcel Lefebvre tras la ordenación de obispos sin aval papal. Su mirada sobre el rol de León XIV, la supuesta vinculación con la ultraderecha política y el peso de esta corriente en el país.
La reciente decisión de la Fraternidad de San Pío X (el movimiento lefebvrista) de consagrar nuevos obispos sin el mandato apostólico del Vaticano desató una crisis que derivó en la excomunión automática de sus miembros. En un escenario global marcado por el ascenso de discursos ultraconservadores, cabe preguntarse si este desafío a la autoridad del Papa León XIV es un reflejo de la polarización política actual o una vieja disputa teológica por el control de la tradición.
En una entrevista concedida a Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), el arzobispo Gustavo Carrara dialogó en profundidad para desentrañar qué hay detrás del universo lefebvrista, detallar la firme respuesta de la Santa Sede y analizar el impacto de esta corriente minoritaria —pero ruidosa— en la Argentina.
Gustavo Carrara es un eclesiástico católico que actualmente se desempeña como arzobispo de la Arquidiócesis de La Plata, designado por el Papa Francisco a fines de 2024. Reconocido históricamente como el primer obispo villero de Argentina debido a su extenso trabajo pastoral en barrios populares, es el presidente de Cáritas Argentina, liderando la organización de ayuda humanitaria de la Iglesia en iniciativas como la colecta anual.
—Monseñor Gustavo Carrara, hoy lo estamos llamando por un tema distinto. Tratamos de entender qué es este movimiento lefebvriano, tratamos de entender qué punto de contacto puede tener esto con el crecimiento de la derecha en el mundo. Hablábamos hace unas notas atrás del posible triunfo de la derecha en Francia con Le Pen. Casualmente, Lefebvre viene de allí. Y la pregunta es si esto que está sucediendo con la Iglesia es algún correlato de lo que está sucediendo en la política y si nos puede contar un poquito, para los no expertos y los legos, ¿qué es este movimiento lefebvriano dentro de la propia Iglesia?
—Bueno, buenos días, Jorge. Mire, yo no lo vincularía directamente. El movimiento que inició el arzobispo Lefebvre lo inició posterior al Concilio Vaticano II. Él participó del Concilio Vaticano II, concilio que fue llevado adelante por dos Papas santos. Como San Juan XXIII y después San Pablo VI. Y bueno, con el tiempo Lefebvre estaba en desacuerdo con algunas cuestiones que había afirmado el Concilio Vaticano II sobre el tema de la reforma en la liturgia, sobre el tema del diálogo ecuménico con otros cristianos, sobre el tema de la libertad religiosa, sobre el tema también del diálogo interreligioso, por mencionar algunos temas. Entonces, de alguna manera, en la época de San Juan Pablo II se generó el primer cisma cuando, sin mandato del Papa, él ordena obispos. Son ordenaciones válidas pero ilícitas, porque cuando alguien va a ser ordenado obispo, en el rito de ordenación del obispo se dice: "Tienes mandato apostólico". El mandato apostólico es la bula del Papa pidiendo la ordenación de ese obispo. Es lo que ha pasado ahora también y es lo que deja un poco perplejo, porque la Fraternidad de San Pío X —así se la menciona, se la llama— dice que respeta la figura del Papa León XIV, que le debe obediencia, pero ordena, consagra a obispos sin ese mandato apostólico. Entonces, desobedeciendo expresamente al Papa, que había dicho que no quería que se hicieran esas ordenaciones, las hicieron igual y por eso quedaron ahí automáticamente excomulgados. Pero no se relaciona de modo directo con este avance que usted hacía mención.
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—Por momentos pienso que la Iglesia adelanta y mi temor es que, bueno, haya adelantado la derecha de la misma forma que uno podría decir que un varón adelantó la política. Espero que en este caso lo que estemos viendo es que la Iglesia actual que adelante sea la de Francisco, y esperemos que así sea también la de León XIV. El hecho de que hayan pasado tantos años sin volver a nombrar obispos, o sea, de Juan Pablo II ahora a León XIV, ¿a qué lo atribuye que ahora vuelven a desobedecer al Vaticano?
—Bueno, ellos dicen que de alguna manera sin nuevos obispos no podrían atender a sus fieles. Pero bueno, en eso la —digamos— León XIV dice todo lo contrario. Acá, a ver, ¿quién es custodio de la tradición? El custodio de la tradición de la Iglesia es el Papa, no es ningún obispo en particular. Somos los obispos en tanto tenemos comunión con el Papa, en este caso con León XIV, que es sucesor de Pedro. Esa es un poquito la discusión: ¿quién es el custodio de la tradición? Bueno, ahí Marcel Lefebvre se posicionó como custodio de la tradición por encima, por ejemplo, de dos Papas que son santos, en este caso Juan XXIII y Pablo VI. Esa es un poco la discusión. Ahora, a veces apegados a ritos, de alguna manera con estas ordenaciones modificaron el rito, porque en el rito, como le decía antes, hay que tener el mandato del Papa que se lee, que es la bula papal. Y en este caso, en estas ordenaciones, pusieron otra fórmula diciendo: "Bueno, porque es una situación excepcional debemos hacer esto", y después continúa. Entonces, en el fondo es por ahí una pretensión de un poder que no le es propio. En ese sentido, pertenece al Papa.
El Monseñor Gustavo Carrara analizó el movimiento lefebvrista y reafirmó la autoridaddel Papa León XIV como custodio de la tradición eclesial.
—Puedo conjeturar, desde la irresponsabilidad de estar fuera de la Iglesia y usted nos pone en caja, de que no se animaron con Francisco, que era un Papa con enorme predicamento mundial, e intentan hacerlo con un Papa como León XIV nuevo, suponiendo que a lo mejor podía llegar a pasar y no hubiera pasado con Francisco, que además es de recordar que los sectores más conservadores de la Iglesia eran muy críticos de Francisco. Hasta el propio Papa había dicho que había clérigos españoles que rezaban por su muerte; pero no se le animaron, para decirlo de alguna manera, y se le animan a León XIV.
—A ver, yo diría desde Juan Pablo II, Benedicto y después Francisco. Ellos intentaron tender puentes con este movimiento, por así decirlo, tratando de traerlos a la comunión. O sea, la Iglesia en ese sentido es amplia, cobija a sus hijos de diversas procedencias y tendencias, si podríamos usar esa palabra. Entonces, Juan Pablo II intentó ese acercamiento, Benedicto también. El mismo Francisco, en el Año de la Misericordia, les concedió ciertos privilegios a esta comunidad también para que pudieran ejercer la misericordia para con sus fieles; les dio las mismas posibilidades que a todos. Entonces sí, por ahí pensaron que podían ahora dar este paso así, pero bueno, León en ese sentido ha sido claro y firme, continuando las enseñanzas del Concilio Vaticano II.
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—Gustavo, en la Argentina hay una corriente que sigue; de hecho, uno de los ordenados es argentino, creo que de la provincia de Buenos Aires, de La Reja, si no estoy confundido. Y al mismo tiempo he escuchado muchas versiones en el pasado, y ahora más confirmadas, de que nuestra vicepresidenta es una católica cercana al lefebvrismo. Me gustaría que nos pueda contar usted qué representa este movimiento en la Argentina y cuáles lógicamente serían los personajes conocidos más cercanos a ellos.
—Sí, la verdad que no conozco la posición de la vicepresidenta. Sé que es una mujer religiosa, pero no sé su pensamiento más íntimo. Ahora bien, sí hay una presencia en la Argentina, como hay en otros países, pero son grupos más minoritarios, yo diría, aunque con una fuerte impronta, marcan su posición.
—Gustavo, me gustaría que nos diera una reflexión final a su juicio de qué tendríamos que hacer desde el punto de vista de la comunicación y desde el punto de vista de todos aquellos que se sientan católicos.
—Bueno, yo creo que hay que rezar y esperar que se concrete la venida del Papa León, que bueno, es el regalo del Espíritu Santo para la Iglesia y el mundo actual, para que se pueda vivir el Evangelio en el mundo de hoy. En la encíclica ahora Magnifica Humanitas, a la que usted ha hecho varias menciones me parece, bueno, no es otra cosa que la doctrina social de la Iglesia en el tiempo de la inteligencia artificial y, bueno, cómo cuidar la dignidad de cada persona, de cada persona humana. Pone a la persona y su dignidad en el centro de la discusión, cómo defender la dignidad especialmente de los más frágiles, de los que menos posibilidades en la vida han tenido. De eso es custodio el Evangelio de Jesucristo y es lo que quiere llevar adelante el Papa. Y Dios quiera lo tengamos en Argentina en noviembre.
—Monseñor Gustavo Carrara, muchísimas gracias. Le mandamos un saludo como siempre muy cariñoso y nos mantendremos en contacto, muy gentil.
—Un abrazo fuerte, Jorge.