Silvina Batakis: "No está saldado el debate en el peronismo sobre qué hacer con la deuda"
La exministra de Economía advirtió sobre el retraso del tipo de cambio, cuestionó la emisión de deuda en pesos y remarcó la necesidad de un plan de desarrollo que garantice competitividad sin descuidar la infraestructura ni los servicios esenciales.
En diálogo con Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190), la exministra de Economía y actual ministra de Hábitat bonaerense, Silvina Batakis, analizó en profundidad el panorama macroeconómico y los principales desafíos financieros de la Argentina. Durante la entrevista la funcionaria advirtió sobre el atraso del tipo de cambio, el nivel de endeudamiento y la urgencia de construir un plan de desarrollo que garantice previsibilidad tanto al mercado interno como al internacional.
Batakis remarcó la importancia de generar confianza en los votantes y los mercados mediante propuestas concretas que incluyan al sector productivo, diferenciándose del esquema económico actual al que definió como incompleto. Asimismo, abordó la sostenibilidad de la deuda con el Fondo Monetario Internacional, el debate sobre el equilibrio fiscal y la necesidad de contar con un Estado eficaz que responda a las demandas sociales y fomente la competitividad.
Silvina Batakis es licenciada en Economía por la Universidad Nacional de La Plata. Posee maestrías en finanzas públicas y economía ambiental. Es reconocida por su extensa trayectoria en la función pública, especialmente en áreas económicas y de gestión financiera. Actualmente se desempeña como ministra de Hábitat y desarrollo urbano de la provincia de Buenos Aires. Fue presidenta del Banco de la Nación Argentina. Ejerció ese cargo entre agosto de 2022 y diciembre del 2023. Además fue ministra de Economía de la Nación en un breve pero intenso paso por el Palacio de Hacienda en julio de 2022 tras la renuncia de Martín Guzmán.
Silvina, un gusto tenerte aquí nuevamente. Escuchabas la conversación con Dirceu, el jefe de Gabinete de Lula en el momento más crítico, que es cuando asume Lula y le pasa el riesgo país de 800 a más de 2000 y luego lo entrega con 300 y hoy es 150. Seguramente, si un candidato peronista ganase las elecciones, inicialmente podría suceder lo mismo con el riesgo país en la Argentina. ¿Qué debería hacer un candidato peronista para lograr lo mismo que logró Lula? Es decir, generar confianza en el sistema financiero al mismo tiempo de ir mejorando las condiciones o eliminando los abusos, si se quiere, del sistema financiero. En el caso de Brasil, Lula hizo una carta a los brasileños. ¿Sería un modelo de un candidato peronista una carta a los argentinos, diciendo más o menos lo mismo que dijo Lula: que iba a mantener los contratos, que va a ser respetuoso del equilibrio fiscal? Con tu propia experiencia, además de haber pasado por el Gobierno Nacional, provincial, y dado que además el gobernador de la provincia de Buenos Aires hoy es el principal candidato de la oposición, ¿qué debería hacer?
Bueno, en primer lugar agradecerte la invitación; siempre es un placer estar acá en tu programa y también muy interesante haberlo escuchado al exjefe de Gabinete de Lula. Yo creo que uno puede encontrar experiencias en otras partes del mundo que nos pueden servir, pero nosotros tenemos que encontrar nuestros propios modos. Nosotros tenemos una identidad muy fuerte en general los argentinos, pero en particular, si se quiere, nuestro espacio, el espacio peronista. Y sí, creo que nosotros tenemos que lograr tener la confianza del votante primero. Y esa confianza con el votante yo creo que se logra a través de propuestas, de propuestas que de alguna forma muestren que hubo diálogo, que en algunas hubo consenso, que seguramente en otras no lo habrá, pero que estamos pensando qué proyecto de país queremos. Y que ese proyecto de país que queremos, por supuesto, involucra no solo la estabilidad interna en materia de precios, por ejemplo, sino que también involucra este indicador que suele ser muy ajeno a lo que le pasa cotidianamente a la vida de cada una de las personas, pero que nos afecta como país. Entonces, me parece que si nosotros logramos tener una propuesta de desarrollo, de estabilidad, una propuesta macroeconómica para los argentinos, me parece que esa propuesta también es lo que va a generar confianza en el exterior. Nosotros creemos, por supuesto, en la propiedad privada. Eso parece que fuera que va de suyo mencionarlo, pero hoy hay que mencionarlo nuevamente y me parece que ese es uno de los puntos importantes. Pero creemos en las certezas.
De ahí a que nosotros podamos dar esa batalla y creer que efectivamente vamos a tener una reducción en la tasa de intereses, por ejemplo, del capital que el Fondo Monetario no debió haber prestado... la verdad es que yo no creo, ojalá pudiese ser así porque pagaríamos mucho menos intereses. Tené en cuenta que desde el 2018 hasta acá al Fondo Monetario Internacional ya le pagamos 13.000 millones de dólares de intereses... imagínate toda la obra pública que podría haberse hecho en Argentina con 13.000 millones de dólares que fueron a parar a las arcas del Fondo Monetario Internacional. Por eso, ojalá pudiésemos pensar en eso. Yo creo que lamentablemente eso no va a suceder. Creo sí que uno de los tantos problemas que tiene la economía argentina tiene que ver con la deuda. El año que viene nada más en Argentina vencen en la totalidad, no solamente el Fondo Monetario, en la totalidad unos 34.000 millones de dólares entre capital e intereses de todas las deudas que tiene Argentina. Y es un gran problema para la economía argentina juntar ese volumen de recursos para poder pagar o tendrás que postergar los vencimientos, rolovear esa deuda, como decimos nosotros los argentinos. Creo que la deuda es un gran problema. Por eso la solución que planteó Néstor en su momento con el Fondo Monetario en particular fue la cancelación. Lo que pasa es que esa cancelación eran 6.000 millones de dólares. Hoy Argentina no cuenta con esas posibilidades de cancelación. Cuando vos cancelás deuda, no solamente con el Fondo Monetario en particular, no solamente ganás en soberanía de gestión política, sino que efectivamente dejás de pagar intereses, lo cual es muy bueno porque podés volcar esos intereses a la actividad económica. Un plan que solamente se base en queremos bajar la inflación y queremos seguir haciendo ajuste, claramente no le va a mejorar la vida a cada una de las personas que viven en nuestro país. De ninguna manera. Por eso este programa de gobierno que implementa este Gobierno es un programa superrengo. Digo, es necesaria la estabilidad. Por supuesto, nosotros tenemos que tener también como objetivo reducir la inflación en Argentina porque eso te permite planificar, te permite tener ciertas certezas de hacia dónde vas, pero este programa de gobierno que está implementando este Gobierno en particular no está hablando, no está teniendo un diálogo con el sector productivo, que es el que genera trabajo, el que ordena la vida en comunidad, el que ordena la vida en comunidad en un país tan enorme como el nuestro, que es el federalismo. Eso no está sucediendo, no va a suceder, no es parte de esta propuesta. Y ahora el tema de la deuda es un problema serio que tenemos en Argentina y tenemos que abordarlo con seriedad y generando recursos para pagar esas deudas, pero de ninguna manera yo podría creer que hoy sea el único problema que tiene Argentina.
Y vuelvo con la pregunta, así como va de suyo, pero hoy en día es bueno aclararlo. ¿Te parece que debería ser aclarado por un candidato peronista para que no quede esta duda respecto de que quizás se le pueda suponer que quieren no reconocer parte de la deuda?
Yo creo que la discusión hay que darla. Me parece que eso también es parte del problema que hemos tenido nosotros en nuestro espacio, que a veces evitamos discusiones. Me parece que esa discusión hay que darla, hay que armarse de todos los temas legales que tiene con el Fondo Monetario, en particular de lo que me tocó ver en la experiencia mía ese mes de las dos reuniones que tuve con la autoridad máxima, que mañana está llegando al país. Yo no veo que sea posible eso de desconocer parte de la deuda, pero creo que sí es un buen elemento de discusión.
Ahora, si es un elemento de discusión, ¿no afecta la credibilidad crediticia de la Argentina que el principal partido de la oposición esté discutiendo si tiene que pagar o no la deuda?
Mirá, hoy el riesgo país de Argentina está en 430, 450, no le va perforar esos 400 y siguen diciendo que obviamente van a pagar el Fondo Monetario...
Entonces el riesgo está relacionado con la deuda. Obviamente... si vos no tenés deuda no vas a tener riesgo.
Teníamos la deuda con el Fondo Monetario.
Bueno, pero se pagó.
Sí, se pagó. Vos pensá que hasta el año 2003 aproximadamente se pagaban seis puntos del Producto Bruto en intereses. En el 2015, y en educación se invertía 3% nada más del Producto Bruto. En el año 2015 de intereses de la deuda pagábamos solo el 2% y se invertía más del 6% en educación. Ese es el país que yo quiero, que invirtamos más en educación. Hoy la deuda que tenemos no es una deuda que fue a modificar la estructura productiva de Argentina, que fue a tener más infraestructura, que fue a tener más escuelas, más hospitales. Eso no sucedió y tampoco generó una atracción de capitales exteriores que vengan a invertir, porque hasta ahora eso no sucedió. Se habla del RIGI, del super RIGI y de todos los títulos que se les quiera poner, pero efectivamente las inversiones extranjeras en Argentina han sido muy bajas y son muy difíciles de comparar con lo que pasó, por ejemplo, en el primer gobierno de Cristina.
Vos decís: "Bueno, va a ser inevitable que si un candidato peronista... "
Viene con marca propia.
Entonces el riesgo país va a volar a 2000, pero después bajará una vez que se demuestre que no se va a repudiar la deuda." Por ejemplo.
Sí. Ojalá nosotros también hiciéramos el trabajo de explicar antes cuál es la propuesta de gobierno que tenemos para Argentina, qué tipo de proyecto de país tenemos para Argentina. Me parece que ese trabajo hay que hacerlo porque es necesaria también esa estabilidad externa respecto de la deuda exterior que tiene Argentina, que hoy es mucha. Entonces, me parece que ese trabajo hay que hacerlo, de economistas de nuestro espacio de gobierno yendo a dar la cara y decir: "Bueno, el proyecto que tenemos es este. No estamos proponiendo extremos". Pero bueno, antes que eso, necesitamos la discusión interna dentro de nuestro espacio.
Otro tema que, así como el riesgo país vuela cuando hay elecciones y el mercado supone que va a ganar un candidato que no le es amigable, el otro tema, el otro factor, el otro índice que vuela es el precio del dólar. Y hay toda una controversia porque el vocero, que es economista, dijo que no habría problema de que el dólar llegara a 1800 porque está dentro del techo de la banda, luego fue desautorizado. ¿Cuál es tu visión de lo que está pasando con el dólar, de lo que podría pasar con el dólar el año próximo y qué sería lo correcto?
Mirá, yo creo que hoy la economía argentina da muestras, sobre todo en los sectores transables de la economía, de que tenemos un atraso del tipo de cambio. Y esto lo podemos ver con alguna comparación de precios a nivel internacional con Brasil, con Chile, por supuesto, más regional, pero también en algo que cruce el Atlántico, que vaya a Estados Unidos. Ahora lo habrán vivido quienes hayan ido al Mundial. Hay muestras de que efectivamente puede haber un atraso cambiario. Yo creo que este Gobierno se está enamorando de tratar de tener la estabilidad del tipo de cambio porque eso de alguna forma le permite también reducir el índice de inflación. También teniendo que reconocer, en todo caso, que no es solamente un fenómeno monetario. Porque emisión no hay, tenemos inflación y hay un sostenimiento del tipo de cambio. Entonces, hay como cierta contradicción en la teoría económica que ellos quieren instalar en Argentina, pero creo que hay un enamoramiento de tratar de sostener el tipo de cambio para tratar de sostener la estabilidad en materia de precios.
Ayer escribió un artículo largo en Perfil, Diego Giacomini, diciendo que en realidad emisión no hay, pero hay un aumento entre tres y cuatro veces de la deuda en pesos en la suma de corto y largo plazo, y que finalmente la inflación no depende solamente de la emisión de dinero, sino de la emisión de deuda. ¿Coincidís con eso de que ahí está otro de los puntos, que el Gobierno no emite, pero emite deuda?
Sí, no leí la nota, pero sí creo que no es un fenómeno monetario solamente.
Bueno, la deuda sería una forma de emitir moneda a futuro.
Exactamente, de emitir moneda a futuro y, por supuesto, eso también genera un impacto, una presión sobre los precios. Pero bueno, ellos están como muy atados a esto de que no emiten y que no debería haber inflación y por eso buscan otros elementos. Hoy nosotros todos sabemos que no pueden mostrar el equilibrio fiscal al Fondo Monetario como venían con contabilidad creativa mostrando. Ya hoy ni siquiera la contabilidad creativa alcanza para esto. Entonces, tienen que encontrar válvulas de escape porque pesos no hay en la economía. Y esos pesos se consiguen a través de la emisión de deuda. Digo, me parece que son muchos los elementos que empiezan a fallar y empiezan a aparecer esas lucecitas rojas dentro de esta plataforma que el Gobierno creía controlada y no la tiene.
Entonces, vos imaginás que sería saludable que el dólar, por ejemplo, fuera a 1800 en un proceso progresivo para generar el menor shock posible, pero que lejos de ser un problema sería bueno para la economía en su conjunto.
Yo no sé si 1800, 1600 o el que fuese, pero sí nuestra economía necesita ser más competitiva. Nosotros necesitamos que nuestra producción sea más productiva, que nuestros trabajadores sean más productivos con la tecnología, nuestras cadenas de valor necesitan ser más productivas. Trabajar bien, básicamente trabajar bien, con eficacia, con planificación; pero además de eso, necesitamos ser competitivos en un mundo global donde hay mucha competencia, donde hay guerras comerciales muy fuertes, por supuesto, como la de Estados Unidos. Esperemos que Brasil no quiera imponer una guerra comercial contra Argentina por los dichos de nuestro presidente, porque es nuestro principal socio comercial. Pero nosotros necesitamos ser competitivos y la competitividad no se logra solamente con los aranceles que impone Estados Unidos para que no haya importaciones y se compren más productos estadounidenses dentro de su frontera. La competitividad se logra también con el intercambio de monedas entre los países. Entonces, nosotros necesitamos un tipo de cambio que haga que Argentina sea competitiva. Hoy no lo es.
Cuando se discute de que ningún gobierno puede tener un dólar ni bajo ni alto, porque finalmente el dólar es un precio que lo va a terminar regulando el mercado, y los esfuerzos en mantenerlo alto como recomendaba Lavagna o bajo como hoy recomienda Arriazu chocan con la realidad de que más tarde o más temprano la paridad va a ser la paridad que tenga que ser. ¿Cómo se explica eso? ¿Cómo le pudieras explicar eso a los legos en economía, con que China, que tenía un enorme superávit comercial, o sea, se dice que el dólar hoy tiene que ser más bajo porque Argentina tiene Vaca Muerta, tiene minería, entonces hoy nuestro dólar de equilibrio va a tener que ser más bajo porque tenemos más exportaciones? ¿Cómo se explica que China, que tenía el superávit más grande del mundo, lograba mantener un renminbi bajo y un dólar alto?
Y tiene que ver también con el consumo, ¿no? Y tiene que ver con una estructura productiva planificada por muchísimos quinquenios en China. Si bien el dólar es la moneda de uso difundido a nivel mundial, cuando vos mirás qué tenemos puesto, qué estamos usando, lo más difundido son los productos que China exporta en el mundo. Y eso hace que la economía china sea de las más fuertes del mundo. Me parece que tiene que ver con eso también, con cómo es la estructura política, la estructura económica y el poder de penetración que ha tenido China.
Pero si es que uno tiene un superávit comercial muy grande, la tasa de cambio tiene que ser de una moneda local fuerte. ¿Cómo se explica en el caso de China que, teniendo el mayor superávit comercial, tenía una moneda comercial débil, para decirlo de alguna manera, y que lo mantenía a propósito así con el objetivo de hacer más competitivas sus exportaciones?
Sí, pero vos tenés a una China que no tiene una proyección de demanda de dólares comparado con sus reservas necesarias para poder pagar, por ejemplo, los intereses que tenemos que pagar nosotros los argentinos. Si nosotros tenemos hoy unas reservas que son de 44.000, 45.000, 49.000 millones de dólares y el año que viene tenemos que pagar 34.000, no hay Vaca Muerta que aguante eso. En cambio, en China vos tenés una capacidad de reservas y una necesidad de pagos que te permite, de alguna forma, tener la estabilidad en tu moneda. Y el consumo interno, para mí lo del consumo interno es fundamental también, porque vos tenés a una China consumiendo productos chinos. Pasa lo mismo que con Japón. Japón consume productos japoneses y eso te permite tener estabilidad en tu tipo de cambio y no en productos que son transables. En cambio, Argentina tiene muchos de sus productos que son transables, entonces están atados a esa volatilidad del tipo de cambio. China no necesita eso porque buena parte de su consumo son productos producidos en China. La mayoría. Lo mismo pasa en Japón.
Qué está en juego para la economía argentina si escala la tensión con Brasil
Vamos ahora concretamente al esquema electoral 2027. Vos tenés la experiencia de haber sido ministra de Economía de la Nación con Alberto Fernández, que se autopercibía socialdemócrata, con Kicillof en una posición de no ministra de Economía, pero cercana a áreas que tienen que ver con lo material, a quien le asignan ser marxista o soviético, y al mismo tiempo de Scioli, que hoy es libertario. ¿Qué diferencias hay entre la perspectiva económica de Kicillof hoy con la del anterior gobierno con Alberto Fernández, o con la de, en el otro extremo, no sé si colocarlo, Cristina Kirchner?
A ver, en primer lugar yo creo que también hay una cuestión de entrega. Uno tiene que estar muy atento a todas las variables económicas que pasan en Argentina y entender el contexto situado. El contexto situado me refiero a situado en un mundo externo que es muy cambiante. En aquellos momentos, en cualquiera de los dos o tres momentos que vos estás mencionando, no teníamos, por ejemplo, la guerra esta que está sucediéndose en Ormuz, que muestra una variabilidad tremenda en el precio del petróleo. Pero digo, me parece que la entrega, el entender, la comprensión que tenés que tener de las variables macroeconómicas argentinas comparado con lo que está pasando a nivel mundial es clave. Entonces, no es solamente una persona, sino todo el gabinete interactuando, coordinando entre sí e intercambiando opiniones. Después de eso, por supuesto, entiendo que hoy Scioli está parado en una vereda que no es la nuestra. Lo lamento, la verdad es que lamento mucho, pero no es la vereda que es la nuestra. Ellos están pensando a rajatabla en un equilibrio fiscal que, como decía antes, lo maquillan contablemente, no es que se esté dando, pero en un equilibrio fiscal que de alguna forma lo...
Pero de otra manera es distinta este Kicillof del Kicillof que era ministro de Economía de Cristina, que yo en lo personal lo veo progresivamente e ideológicamente en su discurso corriéndose al centro, pero no sé si es una perspectiva equivocada. Vos decís: "Bueno, es contexto situado, hoy el contexto es otro". Si así lo tradujese, no nos podemos hacer tanto los locos, sería el planteo. Pero bueno, ¿es distinto este Kicillof de aquel?
Mirá, yo te digo por la provincia. La provincia tiene las cuentas ordenadas. Lo hemos hablado con vos el tema de los desequilibrios fiscales. Yo creo que no tiene sentido proponer tener superávit fiscal cuando tenés un país con tantas necesidades y un país que está fracturado geográficamente porque no tenés infraestructura. Entonces, me parece que pretender tener como objetivo el superávit fiscal me parece que no es bueno.
El Gobierno no lo tiene.
Pero sí equilibrio fiscal. Yo equilibrio fiscal digo -1,5% / +1,5%, y la provincia está ordenada en su...Te lo digo como ejemplo para saber dónde está posicionado Axel. Yo creo que él entiende que efectivamente, teniendo las cosas en orden, es mucho más fácil poder planificar y hacer las obras y las acciones de gestión política que necesita la gente. Y tener un Estado eficaz, no solamente eficiente, que también va de suyo, por decirlo de alguna forma, pero sí un Estado eficaz. Hoy la gente necesita respuestas y yo creo que eso es lo que Axel tiene en la cabeza: dar respuestas teniendo, sí, la provincia ordenada.
Silvina Batakis, muchísimas gracias. Un gran gusto hablar con vos.
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