Mundial 2026

Último embajador norteamericano habla de Messi, el DT argentino de la selección de su país y las diferencias entre asado y barbecue

El abogado Mark Stanley destaca el impacto que tuvo la consagración de la Selección en Qatar 2022 y la llegada de Lionel Messi a la MLS para fortalecer el interés de los estadounidenses por el fútbol.

Marc Stanley Foto: CeDoc

La relación entre Argentina y Estados Unidos atraviesa una etapa de fuerte cooperación en áreas estratégicas como energía, minería, tecnología y comercio, en un contexto marcado por el creciente interés global por los recursos y la innovación. Ante ese escenario, Marc Stanley, exembajador estadounidense en Buenos Aires, sostiene en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) que los vínculos entre ambos países trascienden los cambios de gobierno, destaca el impacto de Lionel Messi en Estados Unidos y proyecta un futuro de beneficios compartidos.

El abogado, diplomático y dirigente político estadounidense que se desempeñó como embajador de Estados Unidos en Argentina entre enero de 2022 y enero de 2025, durante la presidencia de Joe Biden, Marc Stanley, desarrolló una extensa carrera como abogado especializado en litigios civiles y tuvo una activa participación en el Partido Demócrata, donde fue uno de los principales recaudadores de fondos y presidió el grupo "Lawyers for Biden" durante la campaña presidencial de 2020. Se destacó además por recorrer las 23 provincias argentinas, algo poco habitual para un embajador estadounidense, y por su cercanía con aspectos de la cultura local, desde el fútbol hasta la gastronomía. 

Argentina y el fútbol lo persiguen. Porque usted fue embajador en Buenos Aires en 2022, cuando la Argentina celebró el triunfo de la Copa del Mundo de ese año con la mayor manifestación, probablemente la más grande que se haya hecho en una ciudad por el triunfo de una selección de fútbol. Y ahora está en Dallas, donde se juegan varios de los partidos de la selección argentina. ¿Qué le hace pensar eso?

Hay que decir que los argentinos son muy cabuleros. Todos tienen su propia cábala, lo que hay que hacer antes de cada partido. Y como la Argentina ganó el Mundial cuando yo era embajador, tengo muchos amigos que me insisten en que vaya a ver cada uno de los partidos.

Por supuesto que eso no es más que una broma, pero estoy muy entusiasmado por ir a ver los partidos. Me encanta la selección y me encanta el fútbol. Obviamente estoy alentando a la Argentina. Ya fui a ver un partido, el encuentro contra Austria, y ahora el sábado voy a ver también el partido con Jordania.

Usted hizo un asado texano para todos sus amigos argentinos que fueron a ver el Mundial. Me gustaría que explicara qué diferencia hay entre un asado texano y uno argentino. Creo que hizo uno mixto.

Ustedes tienen un país muy orgulloso de su carne vacuna y yo vivo en un estado que también se enorgullece mucho de su propia carne vacuna y de lo que nosotros llamamos barbecue, nuestra versión del asado. Ustedes cocinan el asado al fuego abierto. Nosotros, en cambio, lo ponemos en una especie de caja y lo ahumamos durante 12 horas; el brisket, por ejemplo.

Además, hacemos algo que la mayoría de los argentinos criticaría fuertemente: ponerles especias a las diferentes carnes. Los argentinos piensan que eso arruina el asado, pero lo cierto es que queda bárbaro. Cuando vinieron los argentinos a comer este asado el sábado pasado, les encantó el asado ahumado y especiado que yo les preparé. Les encantó el chorizo y todos los cortes de carne que hicimos.

La selección de fútbol norteamericana está haciendo un papel que supera las expectativas y la dirige un argentino. ¿Cómo es la relación de los norteamericanos con el fútbol y con un director técnico argentino?

Nos entusiasma muchísimo tener un DT argentino y estamos realmente muy orgullosos de nuestro equipo. Es muy interesante porque en Estados Unidos el fútbol nunca llegó a ser un deporte tan popular como lo es en otras partes del mundo.

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En 1994 fuimos sede de la Copa del Mundo. Yo pensé que en ese momento el fútbol iba a despegar. Lo cierto es que no ocurrió, pero finalmente ahora, en 2026, la gente se está empezando a entusiasmar. Está alentando al equipo, a la selección estadounidense, y hay muchos que sienten la necesidad de ver a Lionel Messi. Quieren verlo a como dé lugar.

Y también permítanme agregar que no solamente tenemos un DT argentino en nuestra selección, sino que además Messi está jugando para el Inter Miami, algo que a los estadounidenses les encanta.

¿Y usted considera a Messi su amigo? Me gustaría que contara sus experiencias con él y si usted es hincha del Inter Miami, independientemente de que también pueda ser hincha de algún club de Texas.

Lamentablemente tengo que decir que vi a Messi en persona una única vez. Compartimos aproximadamente una hora juntos; fue en el predio de Ezeiza. Debo decir que es una figura absolutamente inspiradora.

Tengo una muy buena relación con su padre, Jorge, a quien de paso aprovecho para desearle una pronta recuperación. Es un padre maravilloso y una gran persona. Es, definitivamente, la roca en la que Messi se apoya.

Voy a entrar en preguntas que trascienden al fútbol. Usted mencionó en un reciente reportaje que la relación entre Estados Unidos y la Argentina trasciende a los partidos políticos y a los presidentes. Aunque el presidente que suceda a Trump sea del Partido Demócrata y quien suceda a Milei sea del peronismo, ¿cree usted que se mantendría la misma cercanía que hoy existe entre nuestros presidentes y nuestros países?

Sin dudas, creo que es así. Argentina y Estados Unidos son colaboradores y amigos. Tenemos relaciones diplomáticas desde hace más de 200 años y estos vínculos van a continuar durante seguramente 200, 400 o 600 años más.

Es muchísimo lo que nuestros países tienen en común. Somos productores de gas y petróleo, productores agropecuarios, tenemos una importante producción tecnológica y nuestros países se fundaron también de maneras similares. Ambos somos democracias jóvenes y es fuerte el vínculo que nos une.

El cambio siempre ha sido una constante, pero miren cómo estamos ahora. Después de 200 años tenemos una gran relación. De hecho, hay empresas estadounidenses que tienen presencia en la Argentina desde hace más de 100 años y empresas de Fortune 500 que son lideradas por argentinos. Realmente tenemos una excelente relación.

Y yo creo que, a medida que aumente la producción en Vaca Muerta y en otras reservas, a medida que aumente la producción de litio y de cobre, y con los cambios que traerá la inteligencia artificial, la cuarta revolución industrial, en la que creo que la Argentina va a desempeñar un papel muy importante en los centros de almacenamiento de datos y en la tecnología, así como también con las transformaciones que habrá en la agricultura y en la tecnología médica, ambos países van a poder beneficiarse de este vínculo compartido. Nosotros vamos a poder obtener mucho de la Argentina y la Argentina va a poder obtener mucho también de los Estados Unidos.

Estados Unidos se argentinizó, pasa de un extremo a otro: de Obama a Trump, de Trump a Biden, de Biden a Trump; es decir, de un partido a otro. ¿Le sirvió estar en la Argentina para comprender mejor el momento actual de la política norteamericana?

Nuestra política, sin duda, trae aparejadas muchas dificultades, pero hay algo que tengo que decir que es cierto: entre republicanos y demócratas no hay grandes diferencias en lo que respecta a la Argentina.

De hecho, la Argentina es una de las democracias más estables del hemisferio occidental. Ustedes celebran elecciones y tienen una transferencia pacífica del poder. Nosotros también, y esto es algo que nos pone muy orgullosos.

También producimos las mismas cosas y lo cierto es que nuestra relación, nuestro lazo, es realmente muy positivo. Creo que la política no debería importar en lo que respecta a nuestra relación bilateral y, tras más de 200 años de relaciones, podemos ver que el vínculo verdaderamente ha sido muy exitoso.

¿Cuán estratégico es hoy el Atlántico Sur, el paso interoceánico entre el Pacífico y el Atlántico, en el contexto de la competencia, por lo menos comercial, entre Estados Unidos y China?

Yo en este momento no soy el embajador de los Estados Unidos en la Argentina, así que no voy a explayarme sobre las políticas del gobierno estadounidense, pero sí voy a decir que es fundamental mantener el estrecho abierto, como también es importante mantener abierto el Canal de Panamá en aras del comercio y de la defensa a nivel mundial.

Algo muy bueno respecto de la Argentina y de Chile es que han manifestado que mantendrán el estrecho abierto. También es importante señalar que en los próximos cinco o diez años la Antártida va a pasar a ser un tema que estará cada vez más presente en la agenda. Vamos a aprender más acerca de la Antártida y es importante mantener abierto el acceso a ese continente.

La doctrina Monroe, "América para los americanos", se puso aún más de moda con Trump. Incluso Donald Trump advirtió a Inglaterra sobre la posibilidad de retirar su apoyo en la disputa que la Argentina tiene por las Islas Malvinas. ¿Es momento para que el Departamento de Estado reoriente su apoyo a la Argentina en la cuestión de la soberanía de Malvinas?

No puedo opinar al respecto. Lamentablemente, no es mi lugar hablar sobre las políticas del gobierno estadounidense. No soy vocero ni del gobierno ni de Donald Trump, así que le agradezco, pero en este tema no me meto.

¿Y del próximo presidente, si fuera demócrata, como supongo que es su corazón?

Espero que sea un demócrata o una demócrata el próximo presidente o presidenta.

Tienen que estar atentos a la elección legislativa que se viene, donde va a haber muchos cambios en el Congreso. La representación demócrata va a crecer significativamente. El pueblo no está muy contento con los resultados que arroja el gobierno de Trump. De hecho, el nivel de popularidad de Donald Trump está en uno de sus niveles más bajos y yo, mientras tanto, estoy ayudando a todos los candidatos demócratas que puedo a ganar las elecciones.

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También nos estamos preparando para las presidenciales de 2028. Van a ver que hay muchísimos candidatos demócratas que van a pelear por la elección presidencial.

Al principio incluso puede llegar a haber más de 20 que luchen por la presidencia.

MV