"Ustedes fueron mayo 68 nosotros somos 2026", la consigna que levantan los jóvenes franceses
El sociólogo Denis Merklen analiza la creciente ola de protestas estudiantiles en París, el desgaste del gobierno de Macron y los riesgos de un descontento social que reaviva el fantasma de mayo del '68 en un contexto de fuerte polarización política.
En una entrevista exclusiva para Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), el sociólogo, docente de La Sorbona e investigador del Instituto de Altos Estudios de América Latina, Denis Merklen, analiza desde París el estallido del descontento juvenil que hoy paraliza a Francia. Desde las protestas estudiantiles y el impacto de la represión hasta el agotamiento del modelo de Emmanuel Macron, el académico examina los paralelismos y diferencias con mayo del '68, las grietas del Estado de bienestar y los riesgos de un escenario político cada vez más polarizado.
Denis Merklen es un destacado sociólogo, investigador y académico reconocido internacionalmente por sus estudios sobre las clases populares. Actualmente se desempeña como profesor de Sociología en La Sorbona de París, donde dirige el prestigioso Instituto de Altos Estudios de América Latina. A lo largo de su carrera ha publicado numerosas obras fundamentales para las ciencias sociales. Estuvo hace unas semanas en Buenos Aires presentando su último libro, Los indispensables: sociología de los mundos militantes, de la editorial Barretín.
Me decía aquí la producción que ayer intentamos entrevistarlo y usted no podía salir porque estaba, de alguna manera, encerrado por las manifestaciones. Cuéntenos lo que se está viviendo hoy allí en Francia, por favor.
Buenos días, Jorge. Buenos días a la audiencia. Bueno, en Francia hay en este momento una movilización estudiantil muy importante que comenzó con los estudiantes del secundario y se extendió ahora a la universidad. Hubo este martes una inmensa manifestación y en este momento hay una multitud importante en la Plaza de la Bastilla.
¿Cómo sigue? ¿Y a qué punto de comparación puedo ver si es una mecha que se enciende y continúa? Como fue en mayo del '68, no sé si la comparación es excesivamente extrema, pero ¿esto tiene posibilidades de continuar y convertirse en un proceso de encadenamiento, de retroalimentación?
Es una de las preguntas que nos hacemos muchos. Una parte de la respuesta seguramente se va a tener este sábado. Hay otros sectores de la sociedad y de la economía que se están sumando a la manifestación. El malestar estudiantil es muy grande. Ha habido una importante huelga hace unos días y una manifestación de los agentes de la función pública, que es muy numerosa y muy extendida en Francia. Hay una inflación importante, sobre todo con el aumento del precio del combustible, de la nafta... En fin, un malestar creciente y un gobierno que tiene escasísimos márgenes de maniobra. Por otra parte, la respuesta del gobierno, como suele ocurrir cuando los gobiernos pierden apoyo popular, ha sido la represión. Y esta represión ha sido muy intensa, muy fuerte, y ha tenido algunos episodios que no pueden calificarse sino de salvajes hacia menores de edad, hacia muchachos de 15, 14 años. Hay tres personas gravemente heridas: un joven de 15 años que perdió una mano, un joven que perdió todos sus dientes por un escopetazo de la policía, otro joven que perdió un ojo... En fin, la situación se está poniendo muy grave y el gobierno no sabe qué hacer.
Eso que se empiezan a sumar... ¿Tiene algún paralelismo con cómo fue avanzando en el caso de mayo del '68? Le vuelvo a preguntar si ¿resulta una comparación totalmente fuera de lugar y anacrónica o si hay algún punto de similitud o de paralelismo?
No, yo estimo que no. Solemos asociar mayo del '68 con la protesta estudiantil, la toma de La Sorbona, las manifestaciones en el Barrio Latino y demás, que fue lo que dio la vuelta al mundo. Pero no se debe olvidar que mayo del '68 es principalmente la más importante huelga francesa del siglo XX y tuvo un componente sindical extremadamente importante, sobre todo conducido por la industria automotriz: los obreros de Renault, por ejemplo, cumplieron un papel muy importante. En la situación actual en Francia, los sindicatos, que siguen teniendo mucha capacidad de movilización, están fragmentados, divididos, golpeados, sus bases sindicales se han reducido. Entonces, lo que se teme el gobierno es —además de una movilización sindical—.es una movilización del tipo de los chalecos amarillos, una movilización más descontrolada. Más espontánea, más confrontativa, con una situación de enfrentamiento directo con la policía. Y entonces ahí es donde se puede poner muy difícil para el gobierno. El otro componente de la situación actual es que el gobierno está en una situación de absoluta minoría en el Parlamento. Entonces, eso provoca que el primer ministro tenga márgenes de reacción muy limitados, con la amenaza de la extrema derecha que está prácticamente a las puertas de ganar las elecciones en abril.
Francia: similitudes y diferencias entre el estallido estudiantil actual y Mayo del 68
De alguna manera también en mayo del '68 cayó un gobierno, por decirlo de alguna manera. No sé si... no puedo comparar si estaba lo suficientemente debilitado, pero también cayó un gobierno a partir de esto.
Sí, no es que esté exento de paralelismos. Los propios estudiantes tienen pancartas en las que hacen permanentemente referencia a mayo del '68 y dicen, refiriéndose a la clase dirigente y a la clase política: "Ustedes fueron mayo del '68, nosotros somos el 2026". Es cierto que en aquel entonces el desorden provocado por las manifestaciones tuvo como consecuencia unas elecciones en donde la derecha conservadora tuvo su mejor resultado electoral de toda la historia. Paradójicamente, aquella revuelta que marcó la historia y dio la vuelta al mundo provocó una reacción inmediata de un voto conservador. Y podría suceder lo mismo aquí.
¿Con Le Pen?
Le Pen en este momento no aparece como un voto conservador —aunque lo es, evidentemente—, sino como un voto de protesta. Entonces, lo que está ocurriendo en este momento es una polarización de la sociedad francesa. Los jóvenes que están movilizados... todas las encuestas y los últimos resultados electorales de todas las últimas elecciones dan que esos jóvenes votan muy masivamente...
La Francia... La Francia Insumisa.
Exactamente. A la izquierda de Jean-Luc Mélenchon, La Francia Insumisa. Mientras que los jubilados, los adultos de mayor edad y de las ciudades pequeñas y medianas de Francia son la base electoral principal de Marine Le Pen. Entonces, se polariza el electorado. Ahora, los jóvenes que están en las calles en este momento no votan, se abstienen, y esa es una de las principales dificultades de la izquierda: logra obtener adhesión ideológica y expresiva de parte de los jóvenes, pero no logra que los jóvenes vayan a las urnas y voten.
Ahora, de alguna manera, tampoco aquellos jóvenes de mayo del '68 iban a votar por el conservadurismo que surgió, ¿no? O sea, pareciera ser que pueden ser efectores de un cambio de otro tipo. Si no entiendo mal, hay quienes se preocupan por la carencia de orden y que esto también podría favorecer a Le Pen, que dicen: "Ve, este gobierno no funciona".
Exactamente. Hay un sentimiento de fin de época que se ha agravado porque ese sentimiento ya fue lo que llevó a Macron al poder hace 9 años, en 2017. Y Macron aparecía como un muchachos joven, de treinta y pocos años, y una propuesta transversal que parecía pasar por encima de los dos viejos bloques: del conservadurismo gaullista y de la izquierda conducida por el Partido Socialista. El problema es que ahora la alternativa macronista, que es una alternativa liberal, neoliberal, digamos, se agotó y está dejando al país en muy malas condiciones, porque Francia tiene en este momento un problema de deficiencia... un déficit fiscal extraordinario, ha habido una descomunal reducción de impuestos al mundo de la empresa y a los sectores de más altos ingresos. Entonces, la polarización política tiene por debajo también una polarización de ingresos, que es muy importante en Francia, y entonces las razones de la protesta son numerosas. Los jóvenes están planteando en este momento una serie de problemas con mucha inteligencia: problemas relativos con la educación, muy concretamente, y situaciones más de fondo donde lo que ven es un futuro muy poco promisorio, con escasas alternativas de futuro inmediato para la generación de ellos.
Francia arde bajo una movilización estudiantil y escala la tensión política
Le hago una pregunta de orden sociológico. Tuvimos el Occupy Wall Street y los distintos Occupy después de la crisis de las hipotecas (2007, 2008, 2009); lentamente ello se fue disipando hasta la paradoja del Occupy el Capitolio por los partidarios de Trump cuatro años después cuando no pudo ser reelecto. Siempre está latente la idea de que las causas que generaron la crisis del 2007-2008, los Occupy —que es la concentración de la riqueza en el 1% más rico—, no solamente no se detuvieron, sino que siguieron progresando. Cuando entrevistaba a colegas suyos ayer sobre las causas de los estudiantes, aparecen causas difusas; o sea, fundamentalmente, más allá del tema del algoritmo para seleccionar quiénes califican para determinadas oportunidades universitarias, la cuestión de fondo es la falta de perspectiva de futuro. ¿Es posible que esto sea un desencadenante de algo que comienza en Francia y trasciende a Francia, y que sea la discusión que quedó latente desde los Occupy de "soy el 99%"?
No parece ser el caso. Ese fue el caso... esa revuelta de los sectores de bajos ingresos y de pequeñas clases medias empobrecidas o estancadas fue verdaderamente el movimiento de los chalecos amarillos. Francia tiene una estructura social muy fuertemente marcada por la presencia del Estado, en donde la escuela es el pilar central de la organización de la movilización social, en sus buenos y en sus menos buenos aspectos. Y lo que ocurre en este momento es que todo el mundo sabe, todos los jóvenes saben que no hay salida por fuera de la escuela. Pero la escuela no está teniendo capacidad —cuando digo "la escuela", digo el sistema educativo— no está teniendo capacidad de conducirlos a un puerto seguro. Entonces, no está presente en este momento la cuestión de los ingresos en las manifestaciones; sí la cuestión de la calidad de vida y de las infraestructuras, porque en Francia los jóvenes están muy protegidos por las estructuras sociales (la vivienda social, por ejemplo, la salud, la educación, etc.), que son muy poderosas, pero que están como resquebrajadas. Están funcionando mal los engranajes están trancados porque las reformas que intentó hacer el gobierno actual —que consistieron en introducir formas de management, de control de las instituciones propias de las empresas privadas, la gobernanza de la empresa privada puesta en las empresas públicas— no funcionan, porque el servicio público no funciona como una empresa privada. Entonces, los hospitales, por ejemplo, están con un funcionamiento desastroso y las universidades —y les habla alguien que ocupa un cargo directivo en una universidad importante— nos encontramos con el mismo problema: agotamiento del personal, escasa capacidad de respuesta a los reclamos de los estudiantes. Entonces, los muchachos ven que las cosas no funcionan y que aquello que debería orientarlos y conducirlos no funciona. Eso es más bien la causa del problema. Y el gobierno ha puesto un arsenal político y de poderío muy, muy grande en las fuerzas represivas, y esto es un error político descomunal que prácticamente todos los actores sociales e intelectuales de Francia no dejan de señalar.
Denis, veo en su rostro una expresión de agotamiento. Me imagino la situación que están pasando. De hecho, contábamos al principio que ayer no pudimos salir porque casualmente usted estaba allí en el medio de esta situación, lo que usted dice de la impotencia de poder solucionar estructuras que ven que los propios alumnos se dan cuenta de que no funcionan. Y me viene a la memoria, mientras lo escuchaba, aquella frase que se le asigna a Lacan cuando los estudiantes de mayo del '68 interrumpieron su cátedra y dijo algo así como: "Quieren un amo, lo tendrán". ¿Qué les diría usted a esos estudiantes hoy?
Bueno, ese es un poco el riesgo, ¿no? Siempre que la protesta contra las instituciones termine desencadenando una búsqueda de una palabra salvadora, de una voz que venga a decirnos lo que tenemos que hacer. Los muchachos parecen reacios a toda forma de liderazgo carismático, pero la población de los adultos parece estarlo buscando. Y efectivamente, tal vez el rostro de perplejidad y de cansancio que usted me ve es la consecuencia del diálogo con mis colegas, con las instituciones y las autoridades efectivamente se encuentran en una situación de profundo desoriente. Estamos muy desorientados los cuadros medios, las burocracias, los parlamentarios, la dirigencia... está muy desorientada. Y Francia se encuentra en una situación problemática muy grande: una Unión Europea que está acorralada y que no ve cuál es su futuro, la guerra instalada en Europa, la incapacidad de tomar parte en los asuntos militares en los que antes Francia parecía poder tomar cartas... En fin, hay una situación efectivamente de desasosiego.
Se lo percibe, se lo percibe en su rostro, Denis. Muchísimas gracias. Le deseamos lo mejor. Estaremos a disposición también para, si a usted le parece oportuno, vehiculizar, darle visibilidad a lo que sea, y le agradecemos su predisposición de siempre para con nosotros.
Con muchísimo gusto y muchísimas gracias a ustedes. Espero poder presentarme con una sonrisa más franca la próxima vez.
Así será, esperemos lo mismo. Muchísimas gracias.
MEG