Robbie Williams en Argentina: una noche de clásicos, confesiones y un inesperado guiño a Soda Stereo
Con canciones de BRITPOP y un recorrido por tres décadas de carrera, el artista inglés alternó el despliegue escénico con relatos sobre su vida familiar. Dedicó “My Way” a su padre y expresó su intención de volver al país dentro de dos años.
Veinte años después de sus conciertos en River, Robbie Williams regresó a Buenos Aires con canciones conocidas y una vida distinta para contar. El viernes 2 de octubre, en la segunda de sus tres noches en el Movistar Arena, el artista británico reunió ambas historias: la del cantante que construyó una carrera entre grandes éxitos y excesos, y la del padre de cuatro hijos que ahora habla de su familia entre bromas. En el marco del BRITPOP Tour, el reencuentro tuvo clásicos, confesiones y un guiño a Soda Stereo antes de la despedida del domingo 4 de octubre.
Robbie Williams mostró una bandera argentina con Maradona y Messi en su regreso al país
“Let Me Entertain You” abrió el concierto y puso en marcha una propuesta que fue más allá de la interpretación de las canciones. Acompañado por su banda y bailarinas, Williams recorrió el escenario entre pantallas e iluminación, pero también encontró espacio para detenerse y conversar. La música estableció el ritmo; sus intervenciones hicieron que las pausas también fueran parte del espectáculo.
Robbie Williams repasó sus grandes éxitos y presentó canciones de BRITPOP en su segundo concierto en el Movistar Arena. PH|@laleskavillanueva
El tiempo lejos de los escenarios argentinos apareció pronto en ese intercambio. Williams pidió disculpas por la demora y habló de las dificultades personales que atravesó durante esos años. La explicación convivió con las bromas: podía pasar de un recuerdo doloroso a un comentario sobre su presente familiar y, enseguida, volver a cantar. Ese movimiento entre registros atravesó la noche.
A los 52 años, el cantante incorporó su biografía al repertorio sin seguir un relato cronológico. Su pasado en Take That, la carrera solista y la vida junto a Ayda Field y sus cuatro hijos aparecieron en distintos momentos. Los espectadores escucharon las canciones, pero también las historias que Williams eligió contar entre ellas.
Los clásicos de Robbie Williams y las canciones de BRITPOP
“Rocket” y “Bite Your Tongue” dieron lugar a su presente discográfico. Incluidas en BRITPOP, las canciones se integraron al recorrido por los éxitos anteriores, sin quedar aisladas en un bloque dedicado al nuevo álbum. La gira permitió así escuchar el material reciente junto a los temas con los que el artista consolidó su carrera.
Con “Rock DJ”, el concierto recuperó uno de sus títulos más reconocibles. El pulso bailable dio paso a “Strong” y “Millennium”, dos canciones de I’ve Been Expecting You que remitieron a fines de los noventa. La selección fue enlazando distintas etapas y mantuvo al público involucrado en los cambios de ritmo.
“Supreme”, “Love My Life” y “Something Beautiful” ampliaron el recorrido. Williams alternó los números de mayor movimiento con pasajes en los que la atención quedó puesta en la voz y en las letras. El espectáculo encontró en esa variedad una forma de avanzar sin depender de una única intensidad.
Cenizas quedan: Amalia Granata y Robbie Williams vuelven a coincidir 22 años después
La familia tuvo un lugar central en las conversaciones. El cantante habló de su esposa y de sus hijos, hizo bromas sobre la vida doméstica y recordó cuánto había cambiado su situación personal. Esos relatos acercaron otra dimensión de su presente: detrás del intérprete que buscaba entretener al estadio, aparecía el hombre que hablaba de los vínculos que lo sostienen.
Un guiño a Soda Stereo en la segunda noche porteña
La conexión con la Argentina había incluido referencias al fútbol durante la primera función del jueves. Williams expresó entonces su admiración por Diego Maradona y Lionel Messi, habló del Mundial de 1986 y recordó la energía de sus conciertos de 2006. También mencionó la presentación frustrada por el temporal de 2018, otro capítulo del largo intervalo hasta este regreso.
El viernes, el guiño local llegó desde la banda. Durante la presentación de los músicos, el guitarrista tocó los primeros acordes de “De música ligera” y el público respondió de inmediato. Williams preguntó por la canción y planteó la posibilidad de interpretarla el domingo. El intercambio fue breve, pero dejó una expectativa concreta para la última función.
“New York, New York” llevó el espectáculo hacia su faceta como intérprete de estándares, un repertorio que también forma parte de su trayectoria. “No Regrets”, “Kids” y “Come Undone” devolvieron después el foco a su carrera solista. Con “She’s the One”, el diálogo con el estadio se concentró en una fanática, a quien Williams cantó de frente.
El homenaje a su padre y un cierre con Feel y Angels
La dedicatoria de “My Way” a su padre, Pete Conway, introdujo uno de los momentos más personales del concierto. Williams lo definió como su héroe y convirtió la interpretación en un homenaje familiar. Las historias que había compartido entre canciones encontraron allí una expresión musical, antes del tramo final de la noche.
Con “Feel” y “Angels”, Robbie Williams cerró su segunda noche en Buenos Aires acompañado por las voces del público. PH| @laleskavillanueva
“Feel” y “Angels” quedaron para el cierre, acompañadas por las voces del público y los teléfonos encendidos. Williams agradeció la respuesta y expresó su intención de volver a la Argentina dentro de dos años. La visita incluyó además una participación anunciada para este sábado 3 en Mandarine Park, junto a la DJ ucraniana Miss Monique, para interpretar su colaboración “Beauty In Us”.
Este domingo 4 de octubre, Williams completará sus tres presentaciones en Buenos Aires. Aunque manifestó su deseo de regresar, todavía no anunció otra fecha. Antes de ese eventual reencuentro, queda la despedida del BRITPOP Tour y la posibilidad de escuchar “De música ligera”, después de que los acordes tocados por su guitarrista el viernes despertaran la curiosidad del cantante.