El presidente Javier Milei  aterrizó este miércoles en Madrid con un gesto que no pasó inadvertido. El Presidente bajó la escalinata del avión visiblemente molesto, con el humor marcado por los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos.

Al pie de la escalera lo aguardaba el canciller Pablo Quirno, con quien se fundió en un abrazo. Junto a él esperaba también el embajador argentino en España. Fue la postal de llegada de una visita breve y con una agenda acotada, que había comenzado anoche con la partida desde Buenos Aires y una escala técnica en Las Palmas de Gran Canaria.

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Quirno, por su parte, participó de la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores Iberoamericanos, que aprobó por unanimidad un comunicado especial sobre la Cuestión  Malvinas. El texto pide que la Argentina y el Reino Unido reanuden las negociaciones “a la mayor brevedad posible”. Según el canciller, llega en un momento en que Londres “pretende explotar los hidrocarburos de la Cuenca Malvinas Norte” mediante licencias otorgadas a Rockhopper y Navitas para el proyecto Sea Lion. Contra ese proyecto, el Gobierno inició el 28 de septiembre un arbitraje bajo la Convención del Mar y el 13 de octubre pidió medidas provisionales al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

Milei no tiene previsto ningún encuentro bilateral con jefes de Estado. Su principal participación será el discurso en la sesión plenaria de jefes de Estado y de Gobierno de la Cumbre Iberoamericana, convocada por la Casa Real y por el gobierno español que encabeza  Pedro Sánchez . Allí hablará este jueves a las 5 de la Argentina, 9 de Madrid, en la Galería de las Colecciones Reales, ante buena parte de sus pares congregados en la capital española.

Antes, en su primera jornada en Madrid, el mandatario logró finalmente concretar un encuentro con Santiago Abascal, líder de Vox y uno de sus principales aliados políticos en España.

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No viajaron a Madrid el presidente brasileño  Lula da Silva  ni la mexicana Claudia Sheinbaum. Tampoco estará presente Delcy Rodríguez,  heredera política de Nicolás Maduro y hoy socia de Donald Trump.

En ese marco, el fugaz paso de Milei por Madrid dejará poca tela para cortar. Las gestiones diplomáticas de Presidencia apuntaron a llenar una jornada que se preveía vacía entre la exposición en el plenario y las largas horas de espera hasta el vuelo de regreso. El resultado fue una nueva reunión con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid y otra de las referentes de la derecha española con las que el libertario mantiene sintonía. El encuentro está previsto para este jueves a las 13.30, hora argentina.

El Presidente partirá a las 17 rumbo a Buenos Aires, con una nueva escala en Gran Canaria, y llegará al país a las 7.30 del viernes.

Hubo, además, un pedido que volvió a quedar sin respuesta favorable. Milei solicitó otra vez una reunión con el rey Felipe VI y le fue negada. El protocolo indica que cualquier encuentro con el titular de la Zarzuela debe ir acompañado de otro con el jefe de la Moncloa, y los cruces entre Milei y Sánchez son largamente conocidos.

Esta es la octava vez que Milei pisa suelo español. El presidente del gobierno ibérico sigue sin aparecer en su agenda.