Desde febrero, cambian el DNI y el Pasaporte para reforzar controles y prevenir fraudes
Las nuevas disposiciones del Renaper incorporan medidas de seguridad visibles y tecnológicas, además de ajustes en la documentación para menores y extranjeros, con el objetivo de modernizar el sistema y agilizar la verificación de identidad.
Desde el 1 de febrero de 2026, el Documento Nacional de Identidad (DNI) y el Pasaporte argentino incorporarán una serie de modificaciones destinadas a fortalecer la seguridad documental, prevenir fraudes y actualizar los estándares de identificación. Los cambios fueron oficializados a través de las Disposiciones 54/2026 y 55/2026 de la Dirección Nacional del Registro Nacional de las Personas (Renaper), organismo que depende de la Secretaría del Interior del Ministerio del Interior.
Según se informó oficialmente, la actualización alcanza tanto a ciudadanos argentinos como a extranjeros y busca modernizar de manera integral el sistema de documentación, incorporando nuevas medidas de seguridad que permitan una verificación más rápida y confiable de la identidad, incluso a simple vista.
En el caso del DNI, una de las principales novedades es que los menores de 14 años pasarán a recibir un documento con las mismas características que el de los adultos. Para los niños menores de cinco años, en tanto, el DNI incluirá la firma del padre, madre, tutor o representante legal. En cuanto a los extranjeros, el documento mantendrá el mismo diseño y estándares de seguridad que el DNI argentino, tanto para mayores como para menores de edad.
La nueva versión del DNI incorpora medidas de seguridad de Nivel 1, es decir, elementos que pueden identificarse sin necesidad de herramientas especiales. Entre ellos se destacan símbolos nacionales integrados al diseño, como la escarapela argentina en el marco de la fotografía, el Sol de Mayo, el mapa bicontinental, referencias a los glaciares y al cordón cordillerano, además de imágenes vinculadas a la identidad nacional en el reverso, como el Monumento a la Bandera, las Islas Malvinas, la ballena franca austral y la flor de ceibo.
A estas características se suman técnicas gráficas y tecnológicas que refuerzan la seguridad del documento, como impresiones en iris, fondos de seguridad, hologramas integrados, ventanas transparentes, grabados láser, imágenes variables y códigos QR, que permiten dificultar la falsificación y mejorar los controles de autenticidad.
En cuanto al Pasaporte argentino, el Renaper aclaró que todos los documentos emitidos con anterioridad seguirán siendo válidos hasta su fecha de vencimiento. Asimismo, mientras haya stock disponible, se continuarán utilizando los insumos actuales antes de implementar de forma plena los nuevos materiales.
El pasaporte mantiene su formato electrónico y presenta una cubierta azul oscuro con detalles en color oro, donde figuran las leyendas “Mercosur” y “República Argentina”, el Escudo Nacional y el símbolo internacional de pasaporte electrónico. En la contratapa se incorpora el mapa de América del Sur con la República Argentina destacada, incluyendo las Islas Malvinas, las Islas del Atlántico Sur y el Sector Antártico Argentino.
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En su interior, el documento cuenta con páginas diseñadas con fondos de seguridad, guilloches, relieves perceptibles al tacto, imágenes de seguridad y perforado láser con el número de pasaporte. La hoja de personalización de datos incluye la zona de inspección visual y la zona de lectura mecánica, que permite la lectura estandarizada del documento en controles migratorios de todo el mundo, conforme a las normas internacionales para pasaportes electrónicos.
Respecto de la vigencia, el Pasaporte Ordinario para ciudadanos argentinos mantiene un plazo de diez años para mayores de edad y de cinco años para menores. En el caso de menores o personas con capacidad restringida, la duración podrá ser limitada a pedido fundado de quienes ejerzan la responsabilidad parental, tutela o curatela. Los pasaportes excepcionales para extranjeros tendrán una vigencia de dos años.
Con estas modificaciones, el Gobierno busca actualizar el sistema de identificación argentino, alinearlo con estándares internacionales y reducir los riesgos de fraude, en un contexto de creciente digitalización y mayores exigencias en materia de seguridad documental.
LB cp