eL ADELANTADO de la santa sede estuvo hace un mes

Detrás del secretismo, avanzan los preparativos para recibir a León XIV

En los últimos días de junio el mexicano José Nahúm Jairo Salas Castañeda llegó a Buenos Aires para coordinar la previa de una posible visita papal a la Argentina. Se trata del nuevo coordinador del Vaticano para viajes pontificios. Su presencia se conoció un mes después de la recorrida que condujo por el país para analizar las escalas que podría tener Robert Prevost. Los puntos protocolares y las locaciones que estudian para las homilías multitudinarias.

Santa sede, 7 de junio de 2025. Javier Milei y su hermana Karina en la audiencia en el Palacio Apostólico. Comenzó otra etapa. Foto: AFP

El ancestral secretismo del Vaticano ha comenzado a resquebrajarse a cuenta gotas sobre una de sus mayores preocupaciones: custodiar al jefe de la Santa Sede en el exterior. Robert Prevost, el primer norteamericano (y de habla hispana) que conduce la Iglesia Católica, tiene previsto cumplir este año con un viejo deseo de su antecesor. Desde que dejó Buenos Aires a fines de febrero de 2013, Jorge Mario Bergoglio siempre tuvo muchas ganas de volver a su terruño. Se subió a un vuelo de Alitalia seguro de un pronto regreso y el 13 de marzo de ese año fue electo pontífice y eligió llamarse Francisco. Aunque extrañó mucho y nunca perdió las ganas de pisar el barrio porteño de Flores, Bergoglio no regresó a la Argentina. 

Después de su muerte, es Prevost quien tiene previsto seguir con la ruta que el exarzobispo de Buenos Aires no pudo concretar. León XIV, el primer pontífice norteamericano de habla hispana posiblemente pise suelo Argentino a ntes y después del lunes 9 de noviembre, una fecha que se puede escuchar de distintas fuentes vinculadas al vínculo entre Roma y Buenos Aires, donde se cocina sin prisa pero sin pausa la planificación de la visita de Estado que incluirá a Perú y Uruguay. 

Por ahora las fuentes oficiales sólo pueden decir que será después de la primavera, pero son los pocos detalles que logan salir del extremo secretismo vaticano. 

La pieza que confirmó los movimientos logísticos de la Santa Sede en la tierra bergogliana fue la llegada a Buenos Aires del mexicano José Nahúm Jairo Salas Castañeda, designado por León XIV como el coordinador de viajes pontificios. Estuvo en Buenos Aires los últimos dos días de junio y llegó acompañado por un integrante del equipo de comunicación vaticana que cumple funciones en la Sala Stampa, es decir, la oficina de prensa de la Santa Sede. Según confiaron a PERFIL fuentes eclesiásticas, los dos prelados no sólo tuvieron una reunión con miembros de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) y efectivos de la Casa Militar. También viajaron a la Ciudad de Córdoba, como una segunda escala de la visita papal y recorrieron distintos lugares de la capital argentina: el Palacio Libertad (ex CCK), donde el expresidente norteamericano Barack Obama protagonizó una recepción presidencial en 2016 y algunas fuentes también mencionan al Teatro Colón como otra de las locaciones analizadas. A ese recorrido se sumó la Basílica de Luján, donde también podría estar Prevost en su estadía por Argentina. 

En la hoja de ruta protocolar que manejan las fuentes vinculadas al despliegue papal, hay tres puntos ineludibles para la visita de Estado: la llegada al territorio anfitrión, con la recepción de representantes oficiales en el aeropuerto, la audiencia oficial en la Casa Rosada, donde estará con el presidente Javier Milei y las misas masivas que ofrecerá en distintas locaciones. Las homilías multitudinarias podrían realizarse en los alrededores del Monumento a los Españoles, en el barrio de Palermo, sobre la Avenida 9 de Julio, entre el Obelisco y Constitución o en frente a la Basílica de Luján. Entre las recorridas la delegación también estuvo en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires y en la Catedral Nuestra Señora de Asunción, en la capital cordobesa. Los trazos que dejó esa misión de adelantados prefigura gran parte de los movimientos que podría protagonizar el papa en territorio argentino. Tan importantes son los despliegues que no alcanzan a garantizar la reserva que exige la Santa Sede.

“Todo depende de la comunicación del Vaticano, recién cuando confirmen el viaje se podrán comunicar algunos detalles, pero por ahora desconocemos gran parte de todos esos movimientos”, explicó a PERFIL una alta fuente vinculada a los preparativos que conducen los adelantados de la Santa Sede, los funcionarios argentinos y los representantes del clero que tienen la misión de responder a todos los requerimientos que solicite Roma. Al menos por ahora, Argentina aparece como segundo o tercer destino después de una potencial llegada del vuelo apostólico a Lima, Perú, donde Prevost tuvo un importante rol como Obispo. Después sería el turno de Montevideo, Uruguay, para después cruzar el Río de la Plata y aterrizar en suelo argentino.

En la agenda que delinean algunos allegados, no sólo está el tramo protocolar y las misas multitudinarias. Las fuentes consultadas no descartan un encuentro con movimientos sociales y también una serie de homenajes para Bergoglio. León XIV llegará para cumplir con su palabra empeñada.  La otra pieza que marca una aceleración de los preparativos es la llegada del nuevo nuncio apostólico Michael Wallace Banach, que arribó esta semana. Es norteamericano, de confianza de Prevost y será el contacto local. Resta saber cuál será el tono que tendrán con Javier Milei.