gremios combativos presionan a la cgt por la reforma laboral

El escarpado camino de un sindicalismo fragmentado para llegar a un paro de 36 horas

El Frente de Sindicatos Unidos (FreSu), que nuclea a más de cien gremios, urgirá a la CGT para que defina una nueva huelga en rechazo a la reforma laboral. La idea es que se haga antes del viernes, día en el que Senado la convertirá en ley. El cegetismo tiene reclamos de sus bases para mostrar más resistencia a las políticas del Gobierno. Luego del paro de esta semana, la central anunció que intentará resistir la nueva ley a través de presentaciones judiciales.

Dos triunviratos. Rodolfo Aguiar, Daniel Yofra y Abel Furlán, del FreSu. Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, de la CGT. Foto: cedoc

El Frente de Sindicatos Unidos (FreSu) se reunirá mañana o el martes para unificar criterios y, ya con la reforma laboral a punto de ser ley, buscarán convencer al triunvirato de la Confederación General del Trabajo (CGT) de la necesidad de hacer un nuevo paro general, en este caso de 36 horas, antes de que se trate la norma en el Senado, el viernes próximo. El aceitero Daniel Yofra, referente de la nueva coalición intersindical, confirmó la necesidad de profundizar un plan de lucha “contra un gobierno que le declaró la guerra a la clase trabajadora”. Y advirtió que si la CGT no los acompaña, definirán una huelga de todas formas.

El FreSu se armó hace poco más de un mes. El 21 de enero se reunieron en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Buscaban unificar estrategias y ver cómo hacerle frente al proyecto de reforma laboral que tuvo sanción el jueves en Diputados. A ese primer encuentro fueron 25 gremios. En la segunda  reunión, el 11 de febrero, ya eran más de cien. El primer antecedente había ocurrido en junio del año pasado, cuando diferentes sindicatos marcharon contra el desguace del Estado hasta el Ministerio de Desregulación que comanda Federico Sturzenegger.

Los principales dirigentes hoy del FreSu son, además de Yofra, de la Federación Aceitera y Desmotadora de Algodón; Abel Furlán, de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM); Rodolfo Aguiar, de ATE; los dirigentes de ambas CTA, Hugo Yasky y Hugo Godoy; y Pablo Biró, de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas. El jueves, el día del paro general que lanzó la CGT, operó como presentación en sociedad en una conferencia de prensa que realizaron en a Asociación Madres de Plaza de Mayo, previo a movilizar.

El FreSu viene ejerciendo presión a los sectores “dialoguistas” que manejan los hilos de la central de la calle Azopardo. La UOM, Aceiteros y Pilotos, junto a gremios de las dos CTA como ATE, ya realizaron además marchas contra la reforma laboral en Córdoba y Rosario.

Luego de varias idas y vueltas, y con la presión creciente de sus bases sindicales, la CGT, comandada por Octavio Argüello, Jorge Sola y Cristian Jerónimo, decidió el martes pasado un paro general para el jueves, día que se trató –y aprobó– la reforma laboral en Diputados. Se trató del cuarto paro contra el gobierno de Javier Milei y tuvo un alto nivel de acatamiento, gracias al cese casi total del transporte. La media de fuerza duró 24 horas y no incluyó movilización. “El paro fue claro: existe un amplio rechazo a una ley de flexibilización laboral que consideramos regresiva y perjudicial para la clase trabajadora argentina”, dijo después la CGT en un comunicado. Pero no dio pistas sobre cómo seguirá la estrategia de resistencia a la reforma. Sólo anunciaron que irán a la Justicia para que la ley sea declarada “inconstitucional”.

Todos las cabezas del FreSu mantienen una postura crítica con la CGT, de la que la mayoría forma parte. Sobre el paro, Biró dijo “más vale tarde que nunca”. Aguiar atacó a quienes decidieron no movilizar: “Va a existir el día después y vamos a tener que explicar dónde estuvo cada uno en este momento histórico”. 

Yofra fue más al hueso: “Los dirigentes de la CGT estaban esperanzados en los políticos porque supuestamente tenían los números. Y ahora están esperanzados en la Justicia. Y después van a estar esperanzados en una marcha a San Cayetano. Eso no tiene nada que ver con el sindicalismo. Y habló, además, de “la traición de los senadores y diputados que decían que iban a ir en contra de Milei y ahora no sólo no fueron contra Milei sino que fueron contra los trabajadores”.

Furlán fue uno de los impulsores del FreSu. “En los últimos dos años se han cerrado 23 mil empresas, se han perdido 300 mil empleos formales. A eso no lo va resolver un proyecto de ley. Es un proyecto económico que destruye todo el entramado productivo”, expresó el dirigente de la UOM. En una intervención con trabajadores de su gremio, llamó a profundizar el plan de lucha: “Créanme, vale la pena, hagámoslo. Exijamos paro de 36 horas, con movilización las primeras 12 horas y después paro activo en todo el país 24 horas. Ese es el camino”.