NUEVA CARA DEL ÁREA

El Gobierno designó a Adriana Baravalle, experta en Inteligencia Artificial, al frente de Innovación

El nombramiento quedó plasmado en el Decreto 730/2026, firmado por el presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.

Adriana Baravalle Foto: NA

El Gobierno definió a Adriana Baravalle como nueva secretaria de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación, en reemplazo de Darío Genua, quien dejó el cargo a fines de julio luego de una reestructuración impulsada desde la Jefatura de Gabinete. A través del Decreto 730/2026, firmado por Javier Milei y Diego Santilli y publicado este jueves en el Boletín Oficial, quedó formalizado el nombramiento, en momentos en que el Ejecutivo busca profundizar su estrategia para posicionar a la Argentina en el desarrollo de la Inteligencia Artificial.

Su perfil como especialista en Inteligencia Artificial, ciencia de datos y ciberseguridad encaja con una de las apuestas que el oficialismo viene planteando desde el inicio de su gestión. En julio de 2024, durante una entrevista con Alejandro Fantino, un periodista con quien el Presidente mantiene un vínculo de larga data, fue contundente al definir el objetivo: “Estamos buscando ser uno de los cuatro polos de inteligencia artificial del mundo”.

A diferencia de un perfil estrictamente ligado a la administración pública, su recorrido se construyó en buena medida en el ámbito académico privado, donde dirige el Laboratorio de Tecnologías Exponenciales de la Universidad Austral y trabajó en proyectos de innovación, gobierno de datos e Inteligencia Artificial, un antecedente que resulta consistente con la apuesta del Gobierno por el desarrollo tecnológico.

 

El comunicado oficial de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología

En aquella conversación con Fantino, Milei vinculó esa posibilidad con el capital humano, energía y territorio.

Según explicó, los centros de datos necesarios para entrenar algoritmos requieren grandes cantidades de energía y condiciones adecuadas para refrigerar los equipos, una combinación que, a su entender, puede encontrarse especialmente en el sur argentino.

Además, la normativa del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) contempla dentro del sector tecnológico actividades vinculadas con la inteligencia artificial, el software, la robótica y otras tecnologías. En julio de 2026, el Ejecutivo prorrogó por un año el plazo para adherir al régimen.

Darío Genua dejó la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología a fines de julio

Exigen explicaciones a Santilli y Caputo por el presunto desvío de fondos destinados a las rutas nacionales

Esta estrategia quedó expuesta con mayor claridad en una columna publicada por Milei en el Financial Times, bajo el título “Argentina invites AI to free itself”. Allí el Presidente presentó a la Argentina como un posible destino para las empresas tecnológicas y defendió un esquema de baja intervención estatal y reglas flexibles para el desarrollo de la IA.

Sintéticamente, para Milei, la IA representa una disrupción infinitamente más violenta que la propia Revolución Industrial. Si aquella época dorada liberó al ser humano de las limitaciones físicas del músculo, la inteligencia artificial, según su visión, "nos liberará de las limitaciones del cerebro humano".

A grandes rasgos, la propuesta se apoya en tres ideas centrales. 

La cero regulación prematura busca el compromiso explícito de mantener la actividad libre de trabas estatales para evitar asfixiar el ecosistema tecnológico con normativas burocráticas y mal entendidas.

La creación de la “corporación no humana” aparece como uno de los puntos más disruptivos de la propuesta. Se plantea crear una nueva categoría jurídica para entidades operadas de manera autónoma por agentes de Inteligencia Artificial o robots, con personalidad jurídica y responsabilidad limitada, incluso sin la obligación de contar con humanos.

El entorno fiscal competitivo plantea un esquema de impuestos corporativos reducidos y mayor libertad para que los inversores puedan elegir la legislación corporativa bajo la que prefieren regir sus contratos, aunque con controles sobre los beneficiarios finales para evitar desvíos o movimientos de capitales ilícitos.

 

Esta avanzada libertaria se acopla a la profunda reforma de la Ley General de Sociedades impulsada por Sturzenegger, presentado en el Senado en junio, que habilita formalmente la existencia de "sociedades automatizadas" capaces de operar sin personal humano y con la facultad de dirimir controversias bajo normativas extranjeras.

Por qué el perfil de Baravalle encaja con esta estrategia

Esta designación de Baravalle, entonces, adquiere otra dimensión. 

Se sabe que es doctora en Inteligencia Artificial, magíster en Ciencia de Datos y Gestión del Conocimiento por la Universidad Austral y actualmente cursa un doctorado en Ingeniería en esa misma institución.

Acompañó trabajos vinculados con ciberseguridad, criptografía poscuántica, infraestructuras críticas, gobierno de datos e interoperabilidad. Participó de la Mesa de IA y Ciberseguridad que trabajó en la elaboración de la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial entre 2016 y 2019 y cuenta con experiencia previa dentro de la Administración Pública Nacional.

También dirige el Laboratorio de Tecnologías Exponenciales de la Universidad Austral y fundó synapsIA, una red regional de especialistas en inteligencia artificial. Antes de llegar al Gobierno, combinó investigación, docencia y conducción de proyectos tecnológicos.

Adriana Baravalle, la especialista en IA elegida por Diego Santilli para conducir Innovación, Ciencia y Tecnología

Según fuentes de la Casa Rosada citadas por LA NACION, Baravalle llegó a consideración de Diego Santilli por recomendación de Martín Migoya, CEO y cofundador de Globant

Demián Reidel, exasesor de Javier Milei y uno de los referentes de la estrategia tecnológica del Gobierno

Esta idea de convertir a la Argentina en un polo de IA no nació con el nombramiento de Baravalle. El Gobierno comenzó a impulsarla con fuerza durante 2024, cuando Milei realizó una gira por Silicon Valley y mantuvo encuentros con referentes de algunas de las principales empresas tecnológicas del mundo.

Se puede decir que esta estrategia estuvo acompañada entonces por figuras como Demián Reidel, uno de los principales impulsores de la agenda tecnológica dentro del Ejecutivo.

Qué objetivos tendrá Baravalle

En cuanto a esos cambios, el Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom) y la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP) pasaron a depender directamente de la Jefatura de Gabinete. A su vez, Arsat y Correo Argentino fueron transferidos a la órbita del vicejefe de Gabinete del Interior, Gustavo Coria.

Sin embargo, la reestructuración redujo el margen de acción de la secretaría que hasta entonces conducía Genua. El funcionario terminó dejando el cargo a fines de julio, después de varios días de incertidumbre sobre su continuidad.

Ahora, Baravalle quedará bajo la conducción política de Santilli, dentro de la estructura de la vicejefatura encabezada por Ignacio Devitt. En paralelo, fuentes oficiales señalaron que e continuará manteniendo diálogo con el jefe de Gabinete y que buscará articular con la nueva funcionaria en asuntos estratégicos.

Para el comunicado oficial de la Secretaría, la nueva funcionaria tendrá como principales objetivos profundizar la agenda de innovación y transformación tecnológica del Estado, impulsar el desarrollo y la incorporación de nuevas tecnologías y fortalecer el vínculo entre el sector público, el privado y el sistema científico y académico.

Baravalle tendrá a su cargo profundizar la agenda de innovación y transformación tecnológica del Estado

Esta secretaría mantiene además bajo su órbita organismos estratégicos para la ciencia y la tecnología argentina, entre ellos el CONICET, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Banco Nacional de Datos Genéticos, además de distintas iniciativas vinculadas al desarrollo tecnológico y espacial.

LT