Interna oficialista

La estrategia de la Casa Rosada para frenar el desgaste de Adorni: "Necesitamos fingir demencia y ordenarnos"

Ante el desgaste que generaron las inconsistencias patrimoniales del jefe de Gabinete, la Casa Rosada apuesta por el orden interno y la contención de aliados para evitar que la tensión política gane la inciativa y bloquee la agenda de reformas legislativas.

Angustia. En la Rosada dicen que el ministro no hace caso. Foto: NA

El Gobierno nacional atraviesa una etapa crítica de "control de daños", y en el centro se encuentra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuya figura quedó debilitada tras la polémica por sus declaraciones juradas, los ahorros no declarados y sus explicaciones sobre activos digitales. Aun así, desde el Ejecutivo son tajantes: no está prevista su salida y aseguran que el funcionario mantiene el respaldo del presidente Javier Milei.

Sin embargo, en la Casa Rosada reconocen que el momento requiere una gestión pragmática para evitar que las disputas escalen: "Necesitamos fingir demencia y ordenarnos porque hay un problema de orden mayor", resumen fuentes oficiales. Ahora, la prioridad de Javier y Karina Milei es clara: proteger al funcionario mientras se intenta desviar el foco hacia la gestión económica y los hitos institucionales, como su próximo informe de gestión en el Senado.

Al momento, el Gobierno admite que no hubo una defensa automática ni coordinada del ecosistema digital libertario hacia Adorni. La percepción de inconsistencias en su relato dificultó que sus propios aliados salieran a respaldarlo sin matices, dejando en evidencia un vacío de apoyo que preocupa en los despachos oficiales.

La crisis política que rodea a Manuel Adorni obligó al Gobierno a poner en marcha una estrategia de contención

Esta crisis expuso, además, una realidad incómoda para el oficialismo: la creciente autonomía política de la senadora Patricia Bullrich. La relación entre el sector alineado con Karina Milei y la exministra atraviesa una etapa de reacomodamiento marcada por la necesidad de preservar la cohesión interna.

Sobre este escenario, Karina Milei dio señales de acercamiento hacia Bullrich e incluso compartió actividades y espacios de diálogo con ella, en un intento por evitar una ruptura que complique el equilibrio de fuerzas dentro del espacio libertario.

Aunque en la Casa Rosada genera malestar el peso propio que ganó Bullrich y su capacidad para fijar posiciones con impacto en el Congreso, por estas horas prevalece una mirada pragmática. Cerca del Gobierno admiten que la prioridad es sostener la unidad política y evitar nuevos focos de conflicto.

Karina Milei encabeza las gestiones para contener las tensiones internas y reforzar la unidad dentro del oficialismo

De cara a los próximos años, una de las alternativas que evalúa el oficialismo es impulsar una eventual candidatura de Bullrich en la Ciudad de Buenos Aires para las elecciones de 2027. La estrategia apuntaría a mantenerla dentro del esquema político libertario y reordenar los espacios de representación en el Congreso.

Una tregua condicionada en el ala digital

El otro frente abierto era la disputa entre el asesor presidencial Santiago Caputo y los Menem por el control de la estrategia digital y el uso de redes sociales. Actualmente, el oficialismo busca bajar los decibeles de esta confrontación interna con una "tregua condicionada".

Ahora, en el entorno de Caputo transmiten un mensaje de calma: "Si no nos joden, no jodemos".

Martín Menem y Santiago Caputo, dos figuras clave del oficialismo

Por qué urge ordenar la interna

La Casa Rosada necesita imperiosamente despejar el horizonte para avanzar con un paquete de leyes clave en el Congreso, entre las que destacan: el Súper RIGI, la nueva Ley de Lobby, la reforma electoral y los cambios en materia de Inocencia Fiscal.

Aun así, el éxito de estos proyectos depende de los gobernadores y los aliados dialoguistas. Por ello, la orden directa es clara: el caso Adorni debe dejar de ser una sangría que paralice la gestión. La nueva hoja de ruta implica bajar la exposición confrontativa del jefe de Gabinete y fortalecer el contacto político, buscando que el Gobierno recupere la iniciativa antes de que la tensión interna se traslade al calendario electoral.

MV