La reforma laboral desnudó el desorden de un peronismo sin mando ante una etapa crítica
CFK, obligada a correrse; Massa, sin movimientos públicos; y los gobernadores, divididos. La discusión de la “modernización” de la legislación del trabajo en la Cámara de Diputados demostró el desorden del principal espacio opositor. La desconfianza de todos y el líder que no aparece. La cantidad de respaldos peronistas al oficialismo deja un dato inquietante: los votantes que no eligieron a Javier Milei en sus provincias se quedaron sin representación en el Congreso. En la conducción del PJ analizan activar el tribunal de disciplina de los partidos provinciales para que los dadores de quórum y votos den explicaciones.
La aprobación de la reforma laboral en Diputados volvió a exhibir la crisis interna del peronismo, que no logra mostrar ni conducción y ni estrategia común. Dirigentes nacionales, gobernadores y legisladores de la oposición jugaron su propio partido, sin una voz unificada que despeje el desorden interno que ya lleva más de dos años.
“Cristina está presa, y aun así, nosotros votamos todos ordenados”, dice un fiel senador de la dos veces presidenta. En el entorno de CFK también recuerdan que apenas tiene autorizadas tres personas por reunión dos veces por semana, y esos encuentros solo pueden durar dos horas. El límite es claro, aunque sigue lo que pasa a través del celular y, sobre todo, por las charlas con Máximo Kirchner.
La senadora Lucía Corpacci había avisado que los diputados de Catamarca no darían quórum. Pero lo dieron y La Libertad Avanza pudo dar inicio a la sesión con 131 legisladores sentados en su banca. “Hay algunos que ya son violetas”, se lamenta un importante dirigente.
El gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, demostró –una vez más– que puede estar al servicio del oficialismo nacional. Fernanda Ávila, Sebastián Nóblega y Fernando Monguillot se sentaron en sus bancas para que la reforma laboral saliera. También lo hicieron los legisladores de Osvaldo Jaldo (gobernador de Tucumán), Gladys Medina, Elia Fernández y Javier Noguera. Los salteños que responden al jefe provincial, Gustavo Sáenz, también dieron quórum: Yolanda Vega, Pablo Outes y Bernardo Biella.
El apoyo a La Libertad Avanza de los legisladores de Salta y también de los de Misiones (Hugo Passalacqua aportó sus cuatro diputados: Alberto Arrúa, Oscar Herrera, Yamila Ruiz y Daniel Vancsik) dejó un dato político fuerte: los votantes que no eligieron a Javier Milei en estos territorios no tuvieron representación en el Congreso, ya que todos aportaron a la reforma laboral.
La premisa peronista, que remarcaba que todos tienen que estar adentro para ganar, ahora tambalea. Con la boleta del Frente Tucumán Primero y la unidad del peronismo, Jaldo logró en su territorio un triunfo por más de 15 puntos frente a LLA en los comicios del año pasado. Fuerza Patria en Catamarca también se llevó la elección. ¿Pueden seguir siendo parte del peronismo?
Lo que se analiza por estas horas es poner en funcionamiento el tribunal de disciplina de los partidos provinciales. Que los legisladores que dieron quórum y acompañaron la reforma laboral desfilen dando explicaciones. “Algo tenemos que hacer porque no vale todo, y nosotros no nos podemos comer las puteadas por unos diez locos”, dice un referente.
Gustavo Sáenz no está afiliado al peronismo, pero critica la intervención del partido para quedarse con ese espacio. Desde hace algunas semanas, el mandatario provincial viene levantando el perfil. Entre los dirigentes peronistas circulan sus planes: cree que puede armar un peronismo amigable con Javier Milei y desde ahí ser su candidato a vicepresidente para 2027. Hace diez días se mostró como el armador del bloque de Innovación Federal al sumar dos nuevos legisladores al espacio.
Pero las miradas de desconfianza van y vienen de un lado al otro. Hay senadores que dicen que no hay movimiento de Sáenz sin Sergio Massa detrás y no creen en su autonomía. También miran los nombres de los otros territorios que aportaron al quórum y se les hace difícil no preguntarse por el tigrense.
El líder del Frente Renovador asegura que no estuvo en el peroteo ni en la búsqueda de votos, ya que nadie se lo pidió. No se metió. Massa discontinuó el diálogo con algunos jefes provinciales a los que ve ahogados económicamente, aunque critica su estrategia: “Están regalados, y por nada”. El excandidato a presidente estira aún más su aparición, aunque quiere tener una posibilidad más en las elecciones de 2027.
“El conductor no aparece. La oposición a la reforma laboral podría haber sido la bandera, pero no la quisieron tomar. Ni Sergio ni Kicillof, ni ningún otro”, admite un senador. “Y eso que la tienen a Cristina presa”, reconoce.
Del otro lado de los gobernadores peronistas que se acostumbraron a acordar con los libertarios, cinco jefes provinciales se posicionaron frente al proyecto oficial, aunque su peso no llega a cambiar la suerte violeta en el Congreso. Se trata de Axel Kicillof (Buenos Aires), Gustavo Melella (Tierra del Fuego), Gildo Insfrán (Formosa), Elías Suárez (Santiago del Estero), Ricardo Quintela (La Rioja) y Sergio Ziliotto (La Pampa).
El gobernador bonaerense viene de despejar la interna con su desembarco en el PJ provincial y con este camino allanado planea posicionarse como referente nacional, pero aún no logra ocupar un lugar central. Apenas cuenta con un puñado de diputados nacionales de los 93 y no logra torcer la voluntad de los jefes provinciales que también llegaron con la boleta de Unión por la Patria, pero hoy prefieren responder a la Casa Rosada. Mientras el oficialismo ordena y avanza, el peronismo sigue sin ser alternativa. “Es el problema de ser oposición”, se resigna uno de sus principales dirigentes.
Diputados: Carignano redobla la apuesta y complica a su propio espacio
La diputada nacional de Unión por la Patria Florencia Carignano redobló la apuesta luego de que el bloque de La Libertad Avanza solicitara su expulsión de la Cámara de Diputados por el incidente que protagonizó durante la sesión por la reforma laboral, cuando arrancó cables de las grabadoras de los taquígrafos. “Volvería a hacerlo”, afirmó. “Lo volvería a hacer, porque mi rol es defender a los laburantes, defender las leyes que hicieron grande este país, defender el futuro de todos”, enfatizó declaraciones radiales. Luego retrucó: “La gente se escandaliza por estupideces, cuando no se da cuenta que les están robando la vida. Lo que están haciendo es robarle los momentos libres, la dignidad”.
La legisladora santafesina amplió sus argumentos y sostuvo que durante el debate existieron irregularidades en la conducción de la sesión. “No nos querían dar la palabra. Nos achicaban los oradores”, dijo la legisladora para reivindicar uno de los momentos más incómodos de la última sesión de la Cámara baja. Su reacción empañó los argumentos de su propia bancada y desvió la atención sobre un hecho lamentable, se quejan dentro del espacio peronista.
También te puede interesar
-
Cómo extremar el arte de la genuflexión
-
Gobernadores mileístas
-
Monteoliva: entre el ICE de Trump y el riesgo del efecto contagio por las rebeliones policiales
-
El Gobierno oficializó un aumento del 280% en el presupuesto del Poder Judicial
-
El escarpado camino de un sindicalismo fragmentado para llegar a un paro de 36 horas
-
Macri reapareció, y el PRO jugó fuerte para diferenciarse y cambiar la “modernización”
-
Milei y el juguete (rabioso) de Trump
-
Realidad vs. neorrealidad
-
Tras la reforma laboral, Llaryora apuesta a la gestión y minimiza movimientos de la oposición