Operativo reelección

Por ahora, Milei mira hacia adentro: los posibles vices salen de LLA y no hay lugar para el PRO ni la UCR

El jefe de Estado dijo tener nombres para integrar la fórmula en 2027. Sin embargo, mantiene los nombres en secreto y evita techo o piso para la coalición.

Sandra Pettovello, Patricia Bullrich y Martín Menem Foto: Collage

La nueva  y reciente disputa con Victoria Villarruel reabrió la discusión sobre quién acompañará a Javier Milei en la fórmula de 2027. El propio Presidente lo dejó en claro en una reciente entrevista en una streaming, donde deslizó que ya maneja varios nombres e incluso llegó a decir que tenía uno definido. Sin embargo, después, matizó: la política es "dinámica" y todo puede cambiar aseguró reservándose definiciones para el futuro.

pero hubo un dato que pasó casi despaercibido: en la misma entrevista, Milei dijo que estaría dispuesto a volver a comer milanesas con Mauricio Macri, presidente del PRO y principal socio de LLA. Sin embargo, los nombres que circulan para la fórmula no parecen ir en la línea de ampliar al espacio gobernante: más que abrir la coalición, serían gestos para ratificar a los propios siempre buscando  explorar acuerdos provinciales con cada mandatario aliado.

En el Gobierno bajan el tono. Sostienen que son nombres que el propio Milei procesa en soledad, que falta demasiado para el cierre de listas y que no hay nada resuelto. Aun así, versiones circulan.   

Victoria Villarruel y la maldición de los vices

Martín Menem aparece como uno de los mencionados. El titular de la Cámara baja acumuló rodaje legislativo y, sobre todo, construyó lealtad directa con Karina Milei. Integra el círculo íntimo de la Secretaría General de la Presidencia y comparte con Eduardo "Lule" Menem el diseño de la estrategia electoral libertaria. En los últimos meses se metió de lleno en la discusión sobre el rediseño judicial, en sintonía con el ministro de Justicia, Juan Bautista Maiques, cuya llegada a esa cartera tuvo, según trascendió, impulso directo de los Menem y de Karina Milei. Cerca del riojano califican de "locura" que esté hablando de candidaturas cuando resta más de un año para la elección. Sin embargo, el Presidente habilitó la especulación con sus dichos. 

El costo de esa jugada sería perder una candidatura competitiva en La Rioja, provincia natal de Menem y donde el riojano viene construyendo territorio desde hace tiempo. En el comando de campaña libertario lo reconocen: La Rioja es una parada complicada, lejos de ser garantía de triunfo. Pero el apellido Menem sigue teniendo rédito en el electorado local.

Del otro lado del tablero está Patricia Bullrich. Hace pocos días la ex ministra dijo que, después de 2031, quiere ser la sucesora de Milei. Con esa frase se encolumnó detrás del proyecto de reelección presidencial, después de varias semanas dedicadas a mostrar autonomía desgastando al ya renunciado Manuel Adorni desde dentro del propio oficialismo.

Bullrich llega con trayectoria y capital político propio. Sumarla a la fórmula podría traccionar votos por fuera del núcleo duro de La Libertad Avanza, en particular entre el electorado que supo responder a Juntos por el Cambio.

La propia ministra dijo recientemente que se siente con fuerza para dar la batalla en la Ciudad de Buenos Aires, un gesto que en las últimas semanas moderó sus ambiciones presidenciales hacia afuera.

Puertas adentro, sin embargo, Bullrich deja trascender otra lectura ante sus colaboradores más cercanos: si a Milei no le va bien en el plano económico, tampoco le va a ir bien a ella como candidata presidencial en 2027. Su margen de maniobra, entonces, queda atado al mapa que definan Milei y Karina para ese año.

El tercer nombre que se instaló arriba de la mesa es el de Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano. Es, de los tres, la que menos roce político tiene. Quienes trabajan con ella señalan que no siempre exhibe la paciencia que exige la negociación política. Pero cuenta con algo que los otros no tienen en la misma medida: es amiga personal del Presidente. 

Pettovello suele decir entre colaboradores que no piensa en candidatutas (ni a vice ni a otro cargo) y que está concentrada en la gestión del ministerio, que por cierto, nuclea áreas sensibles. 

Encuesta política: el dato que expone una diferencia dentro del oficialismo, Bullrich tiene 51% de rechazo y Milei llega al 59%

Milei valora especialmente su gestión en el plano social, donde eliminó la intermediación con los movimientos sociales y habilitó, según el propio mandatario sostiene, un incremento de las asignaciones sociales en la base de la pirámide, con mayor transparencia en el uso de esos fondos.

Todavía falta un largo trecho para el cierre de listas. Pero la carrera por la sucesión (o por la continuidad) ya empezó, y en Balcarce 50 lo saben.