La causa por la presunta estafa con  pasajes de Iberia  avanzó sobre una posible conexión dentro de la aerolínea. Por estas horas, la Justicia ordenó entregar información sobre una de sus empleadas, señalada como una de las personas que habría facilitado los tickets que comercializaba Karina María Alvarado Ríos , conocida como “ Kar​​​​yna ”.

Así lo ordenó la  jueza María Fabiana Galletti, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°57, quien dispuso que deberá cumplirse este viernes 6 de noviembre  en las oficinas, ubicadas en Carlos Pellegrini 1163, en la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de una  presentación con allanamiento en subsidio  .  

Iberia debe aportar la documentación requerida y, si no lo hace, la Policía de la Ciudad quedó autorizada a ingresar al lugar para obtenerla, incluso mediante el uso de la fuerza si fuera necesario.

Detrás del pedido aparece el nombre de Claudia Lorena Hernández Echeverri , identificada en la compañía con el legajo 981649. La Justicia pidió su expediente laboral completo y un detalle de los pasajes comercializados a través de los  beneficios para empleados entre 2023 y 2025 . También busca conocer los  códigos de reserva  y los  boletos asignados , utilizados o cancelados, tanto por el trabajador como por las personas que figuraban como sus beneficiarios.

Estafa con la venta de pasajes de avión a Europa a precios especiales

La Justicia también quiere aclarar qué pasó con cinco compradores que habían pagado  pasajes para viajar a partir de julio de 2025 . Se trata de  Agostina Falduti , María O'Reilly Tomkinson , María Freeland , Ramiro Cuenya y María Masia Fontana Rombolá . Apuró el pedido por las demoras de la compañía en entregar la información. En su presentación, cuestionó “ su demora burocrática y parcialidad respecto de la información brindada ” y sostuvo que esos datos son necesarios para saber quiénes pudieron haber ayudado a Karyna desde adentro de la aeronave.

A su vez, la fiscalía busca reconstruir el entramado de contactos de Karyna a partir de sus dispositivos electrónicos . Por eso, ordenó que la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) analice una computadora portátil Lenovo y tres celulares  que están bajo custodia judicial. 

Dentro de las operaciones registradas aparecen pagos que van  de los US$900 a los US$20,900  por 21 pasajes para una misma familia . Parte de la plata se entregó en efectivo y otra se transfirió a una cuenta de Karyna en el Banco Galicia oa cuentas de terceros, incluso en Uruguay.

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Por ahora, la fiscalía no aceptó el pedido de la defensa para que también se revisen los teléfonos de los denunciantes. Citó a Pablo Ariel Baraldi  para que ratifique personalmente su denuncia el próximo 18 de noviembre a las 10. 

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Cómo funcionaba la venta de pasajes

Karyna ofrecía pasajes de Iberia a Europa por un precio fijo y con una modalidad que, al menos en apariencia, permitía planificar el viaje con tiempo. La oferta circulaba de boca en boca y, sobre todo, por grupos de WhatsApp . El argumento para conseguir esos valores era que tenía acceso a los beneficios que la aeronave les otorga a sus empleados.

“ Hola a todas: les cuento que tenemos con Agus unos cupos a Europa en Iberia para viajar este año y el próximo, cualquier cosa me escriben, besos a todas ”, decía uno de los mensajes que compartían en un grupo de madres del Colegio del Salvador, donde estudiaba su hijo. Así fue como la propuesta comenzó a extenderse entre familias que, en muchos casos, llegaban por recomendación de otras compradoras.

Los pasajeros podían elegir la fecha de viaje con hasta 50 días de anticipación , pero debían esperar hasta dos o tres días antes de la partida para  recibir el código de reserva . Karyna aseguraba que los empleados de Iberia disponían de 16 pasajes por año para familiares y conocidos. Algunos dependían de la disponibilidad de lugares, mientras que otros tenían asiento confirmado. También decía que incluían equipaje y que el lugar estaba asignado antes de subir al avión. 

Al principio, el sistema dio resultado. Varios pasajeros viajaron y esa primera experiencia alimentaron la confianza de quienes después se sumaron a la oferta. El escenario cambió en julio de 2025, cuando comenzaron los problemas con los códigos de reserva. Karyna habló de  bloqueos temporales . Algunos pasajeros no pudieron abordar, otros se encontraron con reservas que no pudieron confirmarse y varios terminaron sin volar ni recuperar la plata.

En la causa también aparecen operaciones por pasajes de Lufthansa y paquetes turísticos al Caribe. 

Hasta el momento, 106 personas denunciaron que no pudieron realizar los viajes que habían contratado o que no lograron recuperar el dinero entregado.

El procesamiento y la versión de la defensa.

El 27 de octubre, la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional ratificó el procesamiento de Alvarado Ríos por 97 hechos de estafa y sostuvo el embargo de sus bienes por $624.981.960 . Los camaristas Ignacio Rodríguez Varela y Santiago Quian Zavalía advirtieron que el perjuicio económico denunciado supera los US$ 300.000 .

Según su declaración, Karyna negoció haber buscado engañar a los compradores. Aseguró que trabajó junto con  Agustina Bombardo Udabe y otras personas para revender pasajes obtenidos a través de los beneficios que Iberia concede a sus empleados. También dijo que tenía contacto con alguien de la compañía que les conseguía los cupos. Ella se encargaba de ofrecer los boletos y cobraba apenas US$100 por cada operación , mientras que “ el grueso del dinero era percibido por los dependientes de la secadora ”.

Ubicó el comienzo de la operatoria a fines de 2022 y atribuyó el derrumbe de las reservas a un cambio de criterio de Iberia, que habría dejado de permitir el uso de esos beneficios. La defensa, por su parte, sostuvo que los compradores conocían las condiciones de los pasajes y aceptaban los riesgos que implicaba esa modalidad.

Pero la Cámara no dio por válida esa explicación. Entre otros puntos, señaló que no había documentación que respaldara una cancelación general de los beneficios y recordó que la propia Karyna había viajado como beneficiaria de un empleado de Iberia. 

También resultó determinante que siguiera cobrando dinero el 10 y el 11 de julio de 2025, cuando ya les había comunicado a algunos compradores que los códigos estaban bloqueados.

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