Paritarias de Comercio y Camioneros, en la mira del Gobierno
Se podrían generar conflictos gremiales por la intención de la Secretara de Trabajo de no homologar cláusulas de convenios que considera inviables.
Gremialistas encendieron sus luces de alerta al difundirse que el Gobierno nacional no convalidaría algunas partes de los convenios colectivos de trabajo ya discutidos. En el foco de atención de la Secretaría de Trabajo figuran especialmente las paritarias de los sindicatos de Comercio y de Camioneros, que definieron alzas salariales por encima de la inflación y aportes a obras sociales que el Gobierno considera “desmedidos”.
La puja salarial se puso al rojo vivo cuando se conoció que el sindicato que lidera Armando Cavalieri, de la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS), firmó un aumento del 5% en tres tramos y el pago de un bono extraordinario de $120.000 correspondiente al trimestre abril-junio.
Pero más que esta cifra, lo que preocupa a Trabajo serían dos puntos: el aumento de la cuota solidaria del 2% al 2,5%, por encima del tope fijado por la Ley de Modernización Laboral, y la contribución empresarial para OSECAC, la obra social de Comercio, que pasó de $8 mil pesos mensuales por trabajador a $28 mil.
La ayuda para la obra social de Comercio, la más importante del país, tendrá un gran impacto económico: sus 1.200.000 trabajadores le darán al sindicato 33.600.000.000 de pesos por mes.
Homologación parcial para Camioneros
La amenaza de homologación parcial también pende sobre Hugo Moyano y el sindicato de Camioneros. Moyano pactó una suba salarial dentro del marco establecido por el Gobierno, pero la Secretaría de Trabajo objetó la contribución empresarial para la obra social, que pasó de $22 mil a $25 mil mensuales por trabajador. Tampoco avaló un adicional por presentismo ni una cláusula que ratifica el convenio colectivo de trabajo vigente hasta el momento, según consignó el periodista Ricardo Carpena en el portal Infobae.
El Gobierno no sólo quiere que los aumentos salariales se pacten por debajo de la inflación, incluso pese a la suba que hubo en marzo del 3,4% del costo de vida, sino que también está decidido a no homologar las cláusulas de los convenios que considera inviables.
Aunque las negociaciones con las Cámaras admiten contemplar puntos no homologados oficialmente, el malestar podría generar una guerra entre sindicatos y Gobierno. Está en juego la “caja sindical” y la tormenta podría desatarse más temprano que tarde.