Senado: Bullrich impulsó el giro a comisión y dejó afuera a Anabel Fernández Sagasti y Flavio Fama
La Cámara alta resolvió por unanimidad girar el tema a comisión. Los dos legisladores habían solicitado participar a distancia por motivos de salud.
El Senado de la Nación resolvió este jueves 6 enviar a comisión los pedidos para que Anabel Fernández Sagasti y Flavio Fama pudieran participar y votar de manera remota. La decisión se tomó al comienzo de la sesión, sin debate y mediante una votación a mano alzada que fue aprobada por unanimidad.
La presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, tomó la palabra apenas comenzó la sesión para proponer que el debate sobre las licencias y el voto no presencial fuera enviado a la Comisión de Asuntos Constitucionales.
“A partir de un debate que se ha hecho público sobre licencias o voto no presencial, con la presentación de proyectos parlamentarios necesarios para poder habilitar este tema, se discuta en la Comisión de Asuntos Constitucionales”, planteó la legisladora. “Mociono esto para que podamos seguir este debate en la comisión respectiva”, agregó. Con el acompañamiento del presidente del bloque Justicialista, José Mayans, la propuesta fue sometida a votación a mano alzada y aprobada por unanimidad.
Como consecuencia del giro, ninguno de los dos senadores pudo intervenir virtualmente en la jornada en la que la Cámara alta tenía previsto debatir la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El tratamiento en comisión posterga cualquier definición sobre las excepciones solicitadas y deja sin efecto práctico las autorizaciones para esta sesión.
La vicepresidenta y titular del Senado, Victoria Villarruel, había habilitado previamente la participación a distancia de ambos legisladores. Sin embargo, las autorizaciones habían sido concedidas ad referéndum del pleno, por lo que necesitaban ser convalidadas por el cuerpo antes de que Fernández Sagasti y Fama pudieran intervenir con voz y voto.
¿Puede legalmente un Senador Nacional votar en forma remota?
El episodio había generado una fuerte discusión política y reglamentaria durante las horas previas. Mientras sectores de la oposición sostenían que podían habilitarse excepciones por razones de salud, La Libertad Avanza planteaba que autorizar el voto remoto requería una mayoría especial, debido a que el reglamento vigente contempla el funcionamiento presencial del cuerpo.
Los pedidos de Fernández Sagasti y Flavio Fama
La senadora mendocina Anabel Fernández Sagasti había solicitado participar de manera virtual debido a que cursa la semana 32 de embarazo y cuenta con una indicación médica que le impide viajar desde Mendoza hasta la Ciudad de Buenos Aires. La autorización firmada por Villarruel quedó formalizada mediante el Decreto Parlamentario Presidencial 66/2026.
Posteo de Fernández Sagasti
La medida permitía que la legisladora de Unión por la Patria se conectara a distancia y emitiera su voto durante las sesiones mientras se mantuviera la restricción médica. No obstante, el decreto no modificaba de forma permanente el Reglamento del Senado y debía ser ratificado por el resto de los integrantes de la Cámara alta.
Horas más tarde, el radical catamarqueño Flavio Fama presentó una solicitud similar. El senador había sido sometido la semana anterior a una cirugía de rodilla y se encontraba en proceso de rehabilitación, por lo que tampoco podía trasladarse hasta el Congreso. Villarruel aceptó su pedido bajo las mismas condiciones.
Fama había adelantado que votaría en contra del proyecto impulsado por el Gobierno. Su pedido sumó tensión a la discusión porque dejó de tratarse de una excepción vinculada únicamente al embarazo de Fernández Sagasti y abrió el interrogante sobre qué criterios debían utilizarse para autorizar futuras participaciones remotas.
El cruce entre Bullrich y Villarruel
La autorización concedida por Victoria Villarruel había provocado el rechazo de la titular del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien calificó la decisión como un “mamarracho jurídico” y sostuvo que el reglamento no permite que un senador vote de manera virtual.
Bullrich afirmó que la vicepresidenta no podía modificar por sí sola las condiciones de participación en una sesión y consideró que cualquier cambio reglamentario debía contar con el respaldo de los dos tercios del cuerpo. También recordó el caso de la senadora del PRO Andrea Cristina, quien había solicitado una licencia por maternidad y no participó de las votaciones durante ese período.
Desde el entorno de Villarruel, en cambio, señalaron que la resolución no pretendía modificar el reglamento general, sino habilitar una excepción por motivos médicos, sujeta a la posterior aprobación de los senadores. La vicepresidenta utilizó el mismo criterio para los pedidos de Fernández Sagasti y Fama.
La disputa volvió a exponer las diferencias entre Villarruel y el oficialismo, en una jornada clave para la estrategia parlamentaria del Gobierno. El voto remoto podía alterar el número de legisladores presentes en una sesión en la que cada adhesión y cada rechazo eran relevantes para el tratamiento del proyecto de propiedad privada.
RG/MSS