El papa León XIV llegó a la Argentina este domingo por primera vez en su pontificado. En la pista de aterrizaje y durante los primeros saludos de Estado, el líder de la Iglesia católica deslumbró con una vestimenta imponente que combina diplomacia, tradición e historia eclesiástica.
Para esta llegada oficial, el papa León (71) eligió el atuendo coral de gala, reservado para la recepción de jefes de Estado y eventos solemnes no litúrgicos. Cada pieza de su ropaje encierra un significado teológico y siglos de evolución en la corte vaticana.
La mozzetta o muceta roja es la capa corta que cubre sus hombros y se abotona al frente. Confeccionada en seda de tafetán con botones forrados a mano, nació en la Edad Media para proteger del frío a los clérigos en el coro.
Simboliza la autoridad jurisdiccional del Papa y el color rojo evoca la sangre de los mártires y el fuego del Espíritu Santo.
Por debajo de la muceta asoma el rochetum o roquete, una túnica blanca ajustada al cuerpo. Está elaborada en lino fino con terminaciones bordadas a mano en los puños y el ruedo.
Heredado de las antiguas túnicas romanas, este tejido representa la pureza del alma, la gracia bautismal y la dignidad del ministerio episcopal.
En la cabeza, el Papa lleva el zucchetto o solideo blanco, un pequeño casquete de seda formado por ocho gajos.
Creado originalmente para cubrir la tonsura rapada de los monjes medievales, su nombre remite al concepto soli Deo (solo ante Dios). El color blanco es de uso exclusivo del Pontífice dentro de la jerarquía católica.
La indumentaria se completa con la sotana blanca de lana liviana y la cruz pectoral dorada sobre el pecho.
Si bien en la misa utiliza casulla y mitra, este conjunto de mozzetta, rochetum y zucchetto representa la máxima vestidura de gala protocolar del Papa fuera de las celebraciones sagradas.
León XIV llegó este domingo a Argentina para la primera visita de un pontífice al país en 39 años y fue recibido en el aeroparque por el presidente Milei y su hermana Karina, secretaria general de la Presidencia.
El pontífice llegó procedente de Uruguay, donde condenó la violencia del narcotráfico y pidió poner fin a la pobreza que afecta a los niños.
Hasta el miércoles, cuando partirá hacia Perú, última escala de esta gira, León XIV celebrará tres misas multitudinarias y visitará un hogar para personas con discapacidad, una cárcel y el santuario de Luján, principal destino de peregrinación católica del país.
(ds)