Adiós a Chiche Gelblung

Chiche Gelblung, una vida de televisión, primicias, peleas al aire y la obsesión por el rating

El histórico periodista falleció a los 82 años en el Sanatorio Mater Dei, luego de sufrir complicaciones respiratorias. La vida de un periodista que acuñó una frase emblemática: Que la realidad no te arruine una buena nota".

Chiche Gelblung Foto: Redes

El estilo de Samuel ChicheGelblung atravesó más de medio siglo de televisión, radio y prensa gráfica argentina con una fórmula propia que mezcló provocación, dramatismo y una obsesión permanente por captar la atención del público. A los 82 años, el histórico periodista y conductor murió este miércoles 9 de septiembre en el Sanatorio Mater Dei de Palermo de la ciudad de Buenos Aires a raíz de complicaciones respiratorias. 

Afín a la intensidad con la que atravesó toda su vida, Gelblung nunca aceptó bajar el ritmo. “No tengo más remedio, estoy perfecto”, repetía luego de cada alta médica, incluso cuando el deterioro físico comenzaba a hacerse evidente. Durante sus últimas semanas había continuado con sus programas de radio y televisión pese a una caída que le dejó hematomas visibles en el rostro y preocupó a sus compañeros de “Puro Show”.

A comienzos de mayo de 2026, Gelblung ya había sido internado de urgencia por un cuadro febril y problemas renales

El cuento de Samuel Gelblung había comenzado mucho antes, el 7 de febrero de 1944, en Villa Devoto. Creció en un hogar de clase media marcado por la militancia en el Partido Comunista, aunque desde muy joven mostró una personalidad que escapaba a cualquier molde familiar. “En mi casa decían que yo era un mentirosito sin remedio, pero yo ya era un periodista buscando noticias donde nadie las veía”, recordaría años después.

Su desembarco en la editorial Atlántida, en 1966, fue el primer gran punto de inflexión de una carrera que todavía estaba lejos de encontrar su techo. Allí conoció a Raúl Urtizberea, uno de los hombres que más lo marcaron profesionalmente. “No sé si te irá bien en la letra, pibe. Pero vos tenés la música”, le dijo quien entonces era su jefe, en una frase que Gelblung evocaría durante toda su vida.

Aquella “música” también aparecía lejos de las redacciones. En distintas entrevistas contaba que cantaba tangos en la Botica del Ángel y que manejaba un amplio repertorio de clásicos. Ya entonces cultivaba una personalidad audaz, desfachatada y muchas veces imprudente.

Lo entrevistó a Milei en numerosas oportunidades, aunque repetía una idea que consideraba innegociable: “Uno no puede ser amigo de un presidente”​

Años más tarde admitiría que llegó a realizar una amenaza de bomba para detener un avión y entregarle un anillo a una novia que estaba por viajar. “Hoy caería mal, pero por amor no cae mal nada”, confesó.

Cuál fue la fórmula del éxito de Chiche Gelblung

El ascenso dentro de la revista Gente fue tan veloz como su intuición para detectar aquello que podía capturar el interés popular. A partir de 1976 se convirtió en director de la publicación y desde allí consolidó una estética basada en imágenes fuertes, títulos directos y una lógica narrativa que más tarde trasladaría a la televisión.

Sin embargo, aquella etapa también quedó atravesada por uno de los capítulos más controvertidos de su carrera: la línea editorial de la revista durante la última dictadura cívico-militar. “El periodismo es un simulacro y yo soy su mejor director de escena”, llegó a afirmar tiempo después. También sostenía que gran parte de la sociedad bailaba en el Titanic” mientras ocurrían los hechos más oscuros del país.

Después de su paso por Editorial Perfil, donde fue jefe de redacción de la revista La Semana y también trabajó como corresponsal en España, consolidó su perfil como un editor de fuerte impronta periodística, con participación en la organización de equipos, la definición de contenidos y el desarrollo de proyectos de alto impacto dentro del grupo.

Más tarde regresó a la Argentina para continuar su trayectoria en distintos medios y conducir nuevas iniciativas periodísticas, como la dirección del diario Córdoba. Luego encontró en la televisión el territorio donde terminaría de construir definitivamente al personajeChiche”. “Yo empecé en televisión a los 50 años, la edad en la que muchos se retiran”, repetía con orgullo.

A lo largo de su carrera en televisión y radio se consolidó como una figura asociada a las entrevistas incómodas, las polémicas y los fuertes cruces con políticos, artistas y figuras del espectáculo

En 2006, Marcelo Tinelli lo convocó como presidente del jurado en la final de “Bailando por un Sueño”

 

El estallido llegó en 1994 con Memoria, un ciclo que convirtió los policiales, los fenómenos paranormales y los temas sociales en un espectáculo televisivo de alto impacto. Allí terminó de desarrollar su famosa fórmula 70-20-10”, una combinación entre actualidad, interés social y golpes de efecto destinada a mantener al espectador en estado de alerta.

Su obsesión nunca fue solamente la noticia. “Yo siempre fui más editor que periodista. Me interesa la puesta, cómo sale al aire, cómo se produce”, explicaba. De esa lógica nació también el famoso “chiche”: objetos físicos utilizados para explicar historias y potenciar el impacto visual.

Uno de los ejemplos más recordados de aquella etapa fue la falsa autopsia del supuesto alienígena de Roswell. “Gasté 4.000 dólares para fabricar mi propio marciano… lo rellenamos con menudos de pollo para que pareciera real”, reveló años después. Según decía, no buscaba engañar, sino demostrar hasta qué punto podía construirse una ficción convincente en televisión.

A lo largo de las décadas se consolidó como una figura asociada a las entrevistas incómodas, las polémicas y los cruces con políticos, artistas y empresarios. “Si ponés la realidad del país y un culo, la gente mira el culo”, decía sin filtros para resumir su visión sobre el consumo mediático y la lógica de la audiencia.

En distintas entrevistas recordaba que, en su juventud, cantaba tango en la Botica del Ángel y que incluso manejaba un amplio repertorio de clásicos

 

También supo reinventarse antes que muchos. En 2006 fundó Minutouno.com, uno de los primeros medios argentinos diseñados para internet, mientras gran parte de la industria todavía discutía cómo adaptarse al mundo digital.

Pese a su fuerte identificación con la televisión, nunca abandonó la radio. La supermañana de Chiche, Edición Chiche y Hola Chiche formaron parte de una hegemonía radial que atravesó distintas décadas y emisoras.

Lo entrevistó a Milei en numerosas oportunidades, aunque repetía una idea que consideraba innegociable: “Uno no puede ser amigo de un presidente”​

 

En sus últimos años también manifestaba cierta decepción con la televisión contemporánea: “La televisión hoy es pobre. Yo hubiera bajado a buscar el ARA San Juan o me hubiera ido a Wuhan a ver dónde nació el Covid, pero hoy no te dan los números”, lamentaba. Además, cuando el cuerpo comenzaba a pasarle factura, seguía trabajando con la misma intensidad. En los Martín Fierro 2022 sufrió una caída al ingresar al salón, se rompió la boca y terminó recibiendo el Oro con un pañuelo ensangrentado. “Este es el mayor premio que puedo obtener”, dijo emocionado aquella noche.

Conducía de lunes a viernes su programa de actualidad política "Chiche En Vivo" en la pantalla de Net TV, el canal de aire operado conjuntamente por Perfil Network S.A. —la división audiovisual de Editorial Perfil— y la productora Kuarzo Entertainment Group.

Así, la muerte de Samuel “Chiche” Gelblung cierra una de las trayectorias más influyentes, polémicas y singulares del periodismo argentino. Admirado y cuestionado en partes iguales, vivió convencido de que el impacto era una herramienta narrativa y de que la peor derrota posible era perder la atención del espectador.

AS / MV