Brote de chikungunya: envían test rápidos y preparan operativos en zonas críticas
El Ministerio de Salud reforzó las acciones en provincias del norte ante el brote de chikungunya. Enviaron test rápidos, intensificaron operativos territoriales y ampliaron la vigilancia para contener la circulación del virus.
El brote de fiebre chikungunya en el noroeste argentino encendió una respuesta reforzada del Ministerio de Salud de la Nación, que intensificó las acciones en las provincias más afectadas y amplió las estrategias de diagnóstico y control para contener la propagación del virus.
La cartera sanitaria nacional profundizó el acompañamiento a Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca, con el objetivo de mejorar el bloqueo de casos, fortalecer la vigilancia laboratorial y optimizar el manejo clínico de los pacientes. El foco está puesto en reducir la población del mosquito Aedes aegypti, vector de la enfermedad, en las zonas con mayor transmisión activa.
Los datos oficiales sobre el brote de chikungunya
Según datos del Boletín Epidemiológico Nacional correspondientes a la semana epidemiológica 11, el total de casos confirmados y probables asciende a 348. Salta concentra la mayor carga, con 270 infecciones, aunque la circulación del virus ya fue detectada en otras jurisdicciones, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, San Luis, Chaco y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Durante la temporada en curso se notificaron 4003 casos sospechosos de fiebre chikungunya, de los cuales 348 corresponden a casos confirmados y probables. Los casos notificados con antecedente de viaje son importados de Bolivia, Brasil, Paraguay y Cuba. En la provincia de Salta se identificaron los primeros casos sin antecedente de viaje, en el contexto de la ocurrencia de casos importados con antecedente de viaje a Bolivia, confirmando la presencia de transmisión local.
Alerta sanitaria en Salta: ya se registran más de 150 casos de chikungunya en la temporada de verano
El avance del brote se vincula con el incremento sostenido de casos en la región, especialmente en el centro-oeste y sudeste de Brasil y el sur de Bolivia, lo que impacta en áreas fronterizas y de alta movilidad poblacional del norte argentino.
A través de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud “Dr. Carlos G. Malbrán”, se enviaron test rápidos a Salta para fortalecer la capacidad de detección en zonas con circulación confirmada. Estos insumos funcionan como herramientas de tamizaje en entornos bioquímicos y permiten complementar los análisis en áreas con menor infraestructura.
En paralelo, los equipos técnicos desplegaron operativos territoriales en los puntos más críticos. En Salta, las acciones de control focal incluyeron intervenciones en más de 600 viviendas de Aguas Blancas y Salvador Mazza, donde se concentra la mayor cantidad de casos.
Uno de los ejes de la estrategia oficial es reforzar el diagnóstico temprano
Allí se avanzó con la eliminación de criaderos, fumigación intradomiciliaria y búsqueda activa de personas con síntomas compatibles.
Además, se intervinieron sitios estratégicos con alta circulación de personas y presencia de potenciales reservorios del mosquito, mientras que se capacitó a los equipos locales para fortalecer la capacidad de respuesta en territorio.
También hay casos en otras provincias
Las acciones también se extendieron a otras provincias. En Jujuy, se iniciaron operativos en Aguas Calientes y Caimancito; en Tucumán, se brinda apoyo en San Miguel de Tucumán, Yerba Buena y Lules; y se desarrollan tareas de acompañamiento en Catamarca y Santiago del Estero.
Como parte del fortalecimiento del sistema de salud, el Ministerio publicó una guía abreviada de manejo clínico de chikungunya destinada a equipos médicos de todo el país. El documento establece criterios para la sospecha diagnóstica, la identificación de casos graves, el tratamiento según la fase de la enfermedad y el seguimiento de pacientes con síntomas persistentes.
Desde la cartera sanitaria remarcan la necesidad de sostener una vigilancia intensificada y reforzar las medidas de prevención en todo el territorio. Entre ellas, eliminar recipientes que acumulen agua, utilizar repelentes, colocar mosquiteros y usar ropa que cubra brazos y piernas al aire libre.
En un escenario regional atravesado por la expansión de arbovirosis, el desafío sanitario pasa por contener el brote y evitar una mayor dispersión del virus en el país.