Nuevos criterios

Cómo será “Ser Docente”, el plan con el que las autoridades porteñas buscan rediseñar la formación de los maestros

Con evaluaciones de diagnóstico de nivel, prácticas que ofrecerán un incentivo económico, nuevos criterios de desempeño y mejor capacitación para los cargos directivos.

CAMBIOS. Hoy, en las escuelas de gestión estatal de la Ciudad, hay 53 mil docentes. Foto: GZA: GCBA

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó los lineamientos de su ambiciosa reforma integral de la carrera docente. Los cambios apuntan a varios ejes: desde modificar aspectos del ingreso a los profesorados hasta la forma de evaluación a los profesionales y el acceso a los cargos directivos.

La iniciativa, denominada “Ser Docente”, forma parte del plan “Buenos Aires Aprende” y su intención es hacer cambios en la formación de los maestros y profesores de los tres niveles educativos, tanto en su formación inicial (en los profesorados) como a lo largo de su carrera profesional.

UNC: docentes universitarios paran toda la semana en reclamo del cumplimiento de la ley de financiamiento

La propuesta fue presentada en una reunión de la que participó PERFIL, por la ministra de Educación, Mercedes Miguel, y su equipo: Inés Cruzalegui, de Gestión del Aprendizaje; Oscar Ghillione, de Planeamiento e Innovación; y Samanta Bonelli, de Evaluación de Calidad y Equidad.

Los responsables del ministerio explicaron que su idea es mejorar e intensificar las materias prácticas y las “residencias” que deben cumplir los futuros docentes hacia el final de sus estudios. También planean, a partir del 2027, sumar un incentivo económico mensual para los practicantes que tengan los mejores promedios de los institutos.

SUPERVISIÓN. Los nuevos docentes trabajarán bajo esquemas de coenseñanza pedagógica' y tendrán acceso a tutores.


“Estamos renovando el modo de enseñar”, resumió Mercedes Miguel durante la presentación. Y destacó que el “foco está puesto en acompañar mejor a quienes enseñan para así mejorar los aprendizajes”.

La reforma se implementará de manera gradual y alcanzará a los institutos de formación docente y a los niveles obligatorios del sistema educativo porteño.

Ejes de los cambios que se vienen

La nueva política pivotea sobre varios ejes estratégicos. Por ejemplo: evaluación diagnóstica para quienes ingresan a los profesorados. El objetivo es detectar el nivel de comprensión lectora y las condiciones socioeducativas de los estudiantes antes del inicio formal de la cursada. La prueba ya fue realizada por 3.396 ingresantes, de los cuales el 71% logró superar el examen, mientras que el 29% restante no alcanzó el puntaje mínimo. Quienes no aprobaron deberán realizar un curso de fortalecimiento y rendir una instancia final presencial.

Otro de los cambios centrales será la actualización de los diseños curriculares de los profesorados de nivel inicial y primario para alinearlos con las modificaciones ya aplicadas en la educación obligatoria. Los nuevos planes tendrán una duración estándar de cuatro años, mayor peso de las prácticas docentes y un formato híbrido de cursada (presencial y virtual).

"Señores jueces, que Milei cumpla la ley": la protesta universitaria se mueve a Tribunales

Se pondrá en marcha un “Programa de residencia y acceso al primer cargo”. La iniciativa contempla una asignación estímulo para estudiantes avanzados del Profesorado de Nivel Primario seleccionados por mérito académico. El objetivo oficial es facilitar la inserción laboral de los más destacados.

Según la ministra, "los nuevos docentes trabajarán en escuelas asociadas al programa, bajo esquemas de coenseñanza o 'pareja pedagógica' y tendrán acceso a tutores durante los primeros tiempos". Esto servirá para minimizar el impacto del salto entre la formación teórica y la experiencia real con los estudiantes.

La flamante reforma también incluye cambios en la evaluación anual del desempeño docente. El sistema estatutario será reformulado para actualizar los criterios de valoración e incorporar nuevas herramientas de seguimiento profesional. Entre estas novedades resalta la mayor ponderación al presentismo.
 


Otro de los focos estará puesto en la formación de los futuros equipos directivos. Los aspirantes a un cargo de conducción recibirán capacitación especial, orientada a situaciones concretas de la vida escolar, (bullying, liderazgo de equipos docentes y uso de evidencia para mejorar aprendizajes).

Radiografía de los maestros en CABA

Además, los directivos del ministerio presentaron un diagnóstico sobre los ingresantes a los profesorados. Esto tienen un promedio de edad de 26 años y más de la mitad combina estudio y trabajo. El 54% de los estudiantes tiene empleo remunerado mientras cursa la carrera docente. Dentro de ese grupo, un 28,3% trabaja a tiempo completo. Además, el 57,4% financia sus estudios con recursos propios, mediante empleo, becas o ahorros, mientras que el resto depende del apoyo familiar.

El informe también muestra que siete de cada diez ingresantes provienen de escuelas secundarias estatales y que un tercio llega desde localidades del Gran Buenos Aires para cursar en la Ciudad.

La composición de género continúa marcadamente feminizada: el 74% de quienes ingresan a los profesorados son mujeres. A su vez, el 75% no tiene hijos. Un dato llamativo es el peso de la tradición familiar: casi la mitad de los aspirantes tiene al menos un familiar que ejerce (o ejerció) la docencia.

En ese contexto, asoman otros datos: aunque en 2026 la cantidad de ingresantes a los profesorados creció un 5,9% respecto del 2025, en el último lustro la cantidad total de aspirantes cayó 24%. A eso se suma que entre 2021 y 2024 también el número de egresados disminuyó casi un 30%.