El día que Chiche Gelblung viajó, con 78 años, a cubrir la guerra entre Rusia y Ucrania: “No tengo miedo de morir”
En marzo de 2022, el periodista se trasladó hasta la frontera de Polonia y logró ingresar a Ucrania para transmitir para Crónica TV. Su última cobertura bélica condensó su manera de entender el oficio.
La muerte de Samuel “Chiche” Gelblung, ocurrida este miércoles 9 de septiembre de 2026 a los 82 años, puso fin a una extensa trayectoria desarrollada en la prensa gráfica, la radio, la televisión y los medios digitales. Entre las numerosas coberturas que realizó durante más de cinco décadas, una de las más recordadas fue su viaje de marzo de 2022 a Europa del Este para informar sobre la guerra entre Rusia y Ucrania.
Gelblung tenía 78 años cuando decidió trasladarse hasta la zona del conflicto para realizar una cobertura especial para Crónica TV. Acompañado por el camarógrafo Marcelo “Chelo” Álvarez, partió de la Argentina el 28 de febrero, apenas cuatro días después del comienzo de la invasión rusa, y viajó inicialmente rumbo a París antes de establecer su base de operaciones en Polonia.
Minutos antes de abordar el avión en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, pronunció una frase que reflejó su determinación: “No tengo miedo de morir”. También prometió realizar una cobertura “lo más objetiva y profesional posible” y advirtió que, frente a una guerra, el trabajo del periodista debía concentrarse en mostrar sus consecuencias sobre la población civil.
Por qué Chiche Gelblung decidió viajar a Ucrania a los 78 años
Antes de partir, Chiche Gelblung explicó que su decisión respondía a una convicción construida a lo largo de toda su carrera: los periodistas debían estar físicamente cerca de los acontecimientos que pretendían contar. “Creo que hay que estar ahí, es una guerra bastante diferente. Toda mi vida he tratado de estar donde hay que estar. Me parece que es el momento donde los periodistas tienen que estar”, sostuvo.
Chiche Gelblung, una vida de televisión, primicias, peleas al aire y la obsesión por el rating
El conductor consideraba que la distancia podía impedir comprender la verdadera dimensión de un conflicto. Por eso, además de informar sobre los movimientos militares, eligió poner el foco en las personas afectadas por la invasión. “Detrás de la noticia hay miles de personas”, señaló antes del viaje, al remarcar que la principal responsabilidad de la cobertura era reflejar “la tragedia de los que sufren”.
Su edad y los riesgos asociados a una zona de guerra despertaron preocupación entre sus compañeros y familiares. Sin embargo, Gelblung aseguró que su entorno estaba acostumbrado a ese tipo de decisiones debido a su experiencia previa como corresponsal internacional. El viaje a Ucrania no constituía una excepción dentro de su carrera, sino la continuidad de una forma de ejercer el periodismo.
La llegada de Chiche Gelblung a la frontera entre Polonia y Ucrania
La primera etapa de la cobertura se desarrolló en Polonia, uno de los principales destinos de quienes escapaban de territorio ucraniano. Desde allí, Gelblung describió el movimiento constante de mujeres, niños y familias que habían dejado sus hogares, mientras vehículos militares y tropas avanzaban en dirección contraria.
“Estamos yendo a otra de las fronteras, pero estamos a la vuelta de la guerra. Es dramático lo que se vive acá”, relató durante uno de sus móviles. Sus transmisiones mostraron estaciones, rutas y pasos fronterizos atravesados por miles de refugiados, en medio de la incertidumbre provocada por una ofensiva cuyo alcance todavía resultaba difícil de determinar.
El ingreso a Ucrania presentó numerosas dificultades. Gelblung y Álvarez debieron superar controles de identidad, restricciones de circulación y procedimientos de seguridad propios de una zona de conflicto. El periodista contó que les habían solicitado el pasaporte en reiteradas oportunidades y que los trámites podían demorarlos incluso para recorrer distancias muy cortas.
“A los polacos no les gusta la situación. Para entrar en Polonia tenés que hacer nueve trámites. Once veces nos pidieron el pasaporte, todo esto para hacer 200 metros de frontera”, explicó durante uno de los informes enviados a Buenos Aires.
Una de las escenas que más repercusión generó lo mostró intentando convencer a las autoridades para que permitieran avanzar al equipo argentino. Frente a los obstáculos, Gelblung insistió ante los militares con una frase breve: “We are Argentinians”. Finalmente, el periodista y el camarógrafo consiguieron atravesar la frontera y llegaron hasta Lviv, en el oeste de Ucrania.
El éxodo de refugiados, el eje de la cobertura de Chiche Gelblung
Aunque la invasión rusa ocupaba las portadas por los ataques, los combates y el avance de las tropas, Gelblung centró buena parte de sus informes en la crisis humanitaria en Ucrania. Desde la frontera habló de los campos de refugiados, la falta de alimentos, las familias separadas y las largas filas de personas que intentaban abandonar el país.
“El éxodo tiene un color triste, tan triste que es impresionante”, expresó al describir el panorama que encontró. La cobertura expuso especialmente la situación de mujeres y niños, debido a que numerosos hombres en edad militar permanecían en Ucrania por las restricciones impuestas para abandonar el territorio.
Murió Chiche Gelblung a los 82 años
Gelblung buscó contar la guerra desde sus consecuencias cotidianas. En lugar de limitarse al movimiento de las tropas, mostró el tránsito de familias cargando sus pertenencias, la espera en los pasos fronterizos y la incertidumbre de quienes no sabían cuándo podrían regresar a sus hogares.
El equipo permaneció durante varios días en la región. El 6 de marzo de 2022, Gelblung anunció que interrumpiría la cobertura y emprendería el regreso a la Argentina. Según explicó entonces, continuar el recorrido representaba un problema logístico y de seguridad, ya que debían atravesar cientos de kilómetros por caminos congestionados y en condiciones cada vez más complejas.
“Todos tenían más susto que yo”: qué dijo Chiche Gelblung después del viaje
Una vez de regreso en Buenos Aires, el periodista afirmó que no había sentido miedo durante la experiencia. “Todos tenían más susto que yo, yo siempre hice este trabajo”, manifestó al recordar los controles, los desplazamientos y la tensión que acompañó la cobertura.
La aparente falta de temor estaba vinculada con sus antecedentes como corresponsal. Gelblung había atravesado situaciones de riesgo en otros conflictos y consideraba que la experiencia le permitía interpretar las señales de peligro. Sin embargo, nunca presentó la guerra como una aventura: en sus relatos insistió en el sufrimiento de la población y en la responsabilidad profesional de contar lo que ocurría.
Las otras guerras que cubrió Chiche Gelblung
La cobertura en Ucrania fue la última experiencia bélica de una carrera que había comenzado más de cinco décadas antes. En 1967, cuando era un joven periodista de Editorial Atlántida, Gelblung cubrió la Guerra de los Seis Días, el conflicto entre Israel y una coalición de países árabes.
Chiche Gelblung, una vida de televisión, primicias, peleas al aire y la obsesión por el rating
Durante la década de 1970 viajó en dos oportunidades a Vietnam, donde trabajó en condiciones de extrema tensión. Al recordar aquellos días, relató que había estado bajo fuego y que en una oportunidad debió ser evacuado de urgencia junto con su equipo en un avión de China Airlines. Años después resumió esa experiencia con otra frase contundente: “El olor de la guerra es terrible”.
En 1973 también cubrió la guerra de Yom Kipur en Medio Oriente. Esas experiencias consolidaron una faceta menos asociada con su posterior popularidad televisiva: la de corresponsal dispuesto a trasladarse hasta escenarios de conflicto para producir información en primera persona.
La cobertura de Ucrania que resumió su forma de hacer periodismo
El viaje de 2022 adquirió una dimensión especial después de la muerte de Chiche Gelblung. No fue solamente la cobertura de un conflicto internacional realizada por un periodista de 78 años, sino una demostración de la curiosidad, la insistencia y la búsqueda de cercanía con los hechos que marcaron su recorrido profesional.
Desde la frontera entre Polonia y Ucrania, Gelblung mostró el comienzo de una guerra que transformaría la vida de millones de personas. Su frase antes de partir —“No tengo miedo de morir”— quedó asociada a aquella última cobertura internacional y a una concepción del periodismo basada en observar, preguntar y narrar desde el lugar donde suceden los acontecimientos.
LV/ff
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