El Ministerio de Salud pidió a los padres completar los esquemas de vacunación de los chicos
El Calendario Nacional de Vacunación establece la aplicación de dosis específicas a los 5 y 11 años. Completar los esquemas antes del comienzo del ciclo lectivo es una medida eficaz para reducir el riesgo y prevenir formas graves de muchas enfermedades.
En una movida no anticipada por todo el mundo, el Ministerio de Salud de la Nación volvió a poner el foco en un punto sensible de la agenda sanitaria: la necesidad de que alumnos, familias y el resto del personal educativo completen sus esquemas de vacunación al inicio del ciclo lectivo.
Según recordaron desde el gobierno, “el regreso al aula facilita la circulación viral. Más interacción, más contacto estrecho y, por lo tanto, mayor exposición a enfermedades transmisibles”. En ese contexto, la cartera sanitaria advirtió que llegar a marzo con las dosis al día no es un trámite administrativo, sino una herramienta concreta para “prevenir contagios dentro de las escuelas, evitar la propagación intrafamiliar y reducir el riesgo de cuadros graves”.
En ese sentido, vale detenerse en el hecho de que, en lo que va del año, está en aumento significativo la cantidad de casos de tos convulsa o coqueluche: en enero de este año, los positivos a esta patología ya superaron el doble de casos que en enero de. 2025.
A los 5 y a los 11 hay que darse los siguientes refuerzos:
El actual Calendario Nacional de Vacunación contempla refuerzos estratégicos a los 5 y 11 años, etapas en las que se consolidan defensas adquiridas en la primera infancia. Para los niños nacidos en 2021 —que cumplen 5 años en 2026— corresponden la segunda dosis de la vacuna triple bacteriana celular (contra difteria, tétanos y coqueluche), la segunda dosis de la triple viral (sarampión, rubéola y paperas), el refuerzo contra la varicela y una dosis de IPV frente a la poliomielitis.
En tanto, para quienes nacieron en 2015 y cumplen 11 años este año, el esquema incluye la triple bacteriana acelular, la vacuna antimeningocócica en dosis única y la inmunización contra el Virus del Papiloma Humano (VPH). En las zonas consideradas de riesgo también se indica la vacuna contra la fiebre amarilla.
El llamado no se limita a los estudiantes. Las autoridades sanitarias también recomiendan que el personal docente y no docente revise y complete sus esquemas. Por ejemplo, la vacuna antigripal, si correspondiera.
Todas las vacunas incluidas en el Calendario son gratuitas, obligatorias y pueden aplicarse en centros de salud públicos sin orden médica. Además, cuentan con respaldo científico y estándares de seguridad validados.
En un escenario en el que la prevención vuelve a ocupar un lugar central en la discusión sanitaria, el mensaje oficial es claro: sostener coberturas altas no solo protege a cada individuo, sino que evita brotes, reduce la presión sobre hospitales y refuerza una política pública basada en la anticipación antes que en la reacción.