Evolución humana

El misterio de por qué la mayoría de las personas es diestra ya tendría explicación científica

Un estudio de la University of Oxford reveló que la predominancia de personas diestras estaría vinculada a dos hitos clave de la evolución humana: la marcha bípeda y el crecimiento del cerebro. La investigación comparó humanos y primates para explicar por qué solo una minoría de la población es zurda.

Origen del Día del Zurdo Foto: Freepick

¿Por qué casi todas las personas usan la mano derecha? La pregunta intrigó durante décadas a científicos de distintas partes del mundo y dio lugar a teorías vinculadas a la genética, la cultura y hasta la educación. Sin embargo, una nueva investigación de la University of Oxford propone una explicación mucho más profunda relacionada con dos de las transformaciones más importantes de la evolución humana: el desarrollo de la marcha bípeda y el crecimiento del cerebro.

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Actualmente, apenas entre un 10% y un 12% de la población mundial es zurda, una proporción que se mantiene relativamente estable en diferentes culturas y sociedades. A pesar de ello, la ciencia nunca había logrado explicar con claridad por qué la preferencia por la mano derecha terminó imponiéndose de forma tan marcada entre los seres humanos.

El estudio, publicado en la revista científica PLOS Biology, analizó datos de 2.025 individuos pertenecientes a 41 especies de monos y simios para comparar los patrones de lateralidad entre humanos y otros primates. El trabajo fue liderado por el investigador Thomas A. Püschel, quien explicó que se trata de la primera investigación que pone a prueba varias de las principales hipótesis sobre el origen de la lateralidad humana dentro de un mismo marco evolutivo.

Los científicos evaluaron factores como el uso de herramientas, la dieta, el hábitat, el tamaño corporal, la organización social y el modo de locomoción. Sin embargo, los resultados mostraron que los humanos parecían ubicarse “fuera del patrón” observado en el resto de los primates. Esa anomalía desaparecía cuando se incorporaban dos variables clave: el tamaño del cerebro y la proporción entre brazos y piernas, estrechamente vinculada al hecho de caminar erguidos.

La evolución humana y el origen de la mano dominante

Según la investigación, el momento en que los antepasados humanos comenzaron a caminar sobre dos piernas habría sido decisivo para el desarrollo de la lateralidad. Al liberarse de las tareas de locomoción, las manos pudieron destinarse a actividades mucho más complejas, como fabricar herramientas, manipular objetos, comunicarse mediante gestos y desarrollar habilidades motoras finas.

Los especialistas sostienen que esa nueva dinámica favoreció la especialización de los hemisferios cerebrales y terminó reforzando la dominancia de una mano sobre la otra. A medida que el cerebro humano aumentó de tamaño y complejidad, esa tendencia hacia la derecha se volvió cada vez más fuerte.

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El estudio también permitió reconstruir cómo habría sido la preferencia manual de especies humanas extinguidas. Los resultados sugieren que ancestros tempranos como Ardipithecus y Australopithecus tenían apenas una leve inclinación hacia la mano derecha, similar a la observada en los grandes simios actuales. En cambio, con especies posteriores como Homo erectus y los neandertales, la diestralidad comenzó a hacerse mucho más marcada.

Uno de los casos que más llamó la atención de los investigadores fue el de Homo floresiensis, conocido popularmente como el “hobbit” de Indonesia. Según el análisis, esta especie presentaba una preferencia mucho más débil por la mano derecha debido a que poseía un cerebro más pequeño y combinaba la marcha erguida con habilidades de escalada.

Por qué la mayoría de las personas es diestra

Para los autores del trabajo, la predominancia de personas diestras no sería una simple casualidad ni un rasgo cultural moderno, sino el resultado de millones de años de adaptación evolutiva. La combinación entre caminar erguidos y desarrollar cerebros más grandes habría moldeado progresivamente la forma en que los humanos utilizan sus manos y organizan sus funciones motoras.

La investigación aporta así una de las explicaciones más completas hasta el momento sobre una de las características más comunes —y al mismo tiempo más misteriosas— de la experiencia humana: por qué casi todo el mundo termina usando la mano derecha.

LV / EM