Escoliosis en chicos: síntomas, alertas y tratamientos para una enfermedad que afecta al 4% de los menores
Cada 25 de junio se conmemora el Día Mundial de la Escoliosis, una deformación de la columna de origen genético que afecta hasta el 4% de los chicos. Especialistas explican las señales de alerta. ¿Cómo es la jornada de controles que ofrece gratuitamente el Hospital de Clínicas de la UBA?
Un hombro más alto que el otro, una cadera desalineada o un pliegue asimétrico en la espalda pueden ser las primeras pistas de la escoliosis, una deformidad de la columna que afecta a alrededor del 4% de los chicos. Por eso, cada 25 de junio se conmemora el Día Mundial de Concientización sobre la Escoliosis.
En ese marco, el Hospital de Clínicas de la UBA convoca a una jornada abierta a la comunidad donde ofrecerá controles, charlas de divulgación y talleres para pacientes.
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"El diagnóstico temprano es clave para evitar llegar a escenarios donde el tratamiento es mucho más complejo, o inclusive hay que operar para evitar problemas respiratorios o cardíacos", contó Andrés Ferrero, médico traumatólogo especialista en columna que trabaja en el Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires.
Mitos errados sobre la escoliosis
Una creencia extendida es que la escoliosis se origina por malas posturas, el uso excesivo del celular o cargar la mochila de un solo hombro. Especialistas del Hospital Italiano aclaran que esos hábitos pueden generar dolor o mala postura, pero no deforman estructuralmente la columna: la forma más frecuente, la idiopática, tiene origen genético y combina factores hormonales y del crecimiento óseo aún no del todo comprendidos.
La observación de padres, docentes y entrenadores es la primera herramienta de detección. Ferrero enumera pistas visibles: un hombro más alto que el otro, la pelvis desalineada, pliegues asimétricos en la espalda o una alteración del balance de la columna. A esa lista, especialistas del Hospital Italiano suman un omóplato más prominente, una cadera más elevada o una costilla que sobresale más de un lado. Como no suele doler al inicio, la confirmación llega con un espinograma, una radiografía de toda la columna.
El riesgo de progresión es mayor durante los estirones de crecimiento: en las nenas, entre los 10 y los 14 años, y en los varones, entre los 12 y los 16, según el equipo del Clínicas. Una curva leve puede mantenerse estable durante años y avanzar varios grados en pocos meses durante la pubertad.
Tratamientos posibles
El abordaje depende de la magnitud de la curva. "Si la deformidad es leve, hay que continuar con controles. Si avanza y se transforma en moderada, es necesario el uso de corset, y si es severa, se somete a cirugía para alinear la columna y evitar problemas cardiorrespiratorios", detalla Ferrero.
La escoliosis también puede afectar la autoestima, sobre todo cuando se indica corset, por lo que los especialistas remarcan que el objetivo es acompañar a una persona en una etapa sensible de su desarrollo.
La actividad física no corrige por sí sola la curva, pero mejora la fuerza muscular y la flexibilidad. "El deporte es una herramienta fundamental para el crecimiento y el desarrollo saludable", remarca Ferrero, quien aprovecha el Mundial de Fútbol para señalar que los ídolos son un ejemplo de los beneficios del deporte sostenido.
Jornada abierta a la comunidad
El Hospital de Clínicas de la ciudad de Buenos Aires (en la Av. Córdoba 2351, Planta Baja) ofrecerá este 25 de junio una jornada dedicada a controles, charlas y talleres abiertos a todo público. De 8 a 12 habrá chequeos con inscripción previa; se recomienda asistir con estudios disponibles, como espinogramas o radiografías. Desde las 10, especialistas dictarán charlas y talleres sobre detección temprana, aspectos emocionales y familiares, ejercicio terapéutico y abordaje kinésico.